El 6 de febrero se producía en la frontera que separa Ceuta del territorio marroquí una gran tragedia, otra más, protagonizada por las personas que sobreviven en los montes marroquíes de cara a las vallas de la vergüenza que el Estado español (fiel servidor de sus amos europeos) ha levantado en aras a proteger a la Unión Europea de los desheredados que intentan acceder a ella.
En Ceuta han muerto 15 Inmigrantes cuando intentaban entrar nadando en territorio español, el blindaje de la frontera incluyendo la ignominia de las cuchillas les ha impulsado a intentarlo de esta manera tan desesperada. Inmigrantes económicos y políticos que huyen de la miseria, muchos de ellos seguramente con derecho de asilo, a quienes no se permite siquiera la posibilidad de solicitarlo.











