Hay muchos hombres que piensan que los problemas vinculados a la desigualdad atávica de las mujeres, tanto en el terreno económico como en el social, están en vías de solución, pero la igualdad formal o legal no garantiza la igualdad real, así el 70% de las personas pobres existentes en el mudo, son mujeres.
La incorporación de las mujeres al mundo del trabajo, que en principio garantizaba la independencia económica y la posibilidad de la emancipación de la mujer, en la práctica no ha dado el resultado esperado. En primer lugar porque el mundo del trabajo discrimina salarialmente y margina a las mujeres. Y en segundo lugar la lógica patriarcal se impone en los hogares, donde la mujer asume la mayor responsabilidad en los cuidados, por lo que la mujer está en muchos casos doblemente alienada y explotada.

Neurriak 25-35 urtetako “segurtasun aldi” bat ezartzen du: jarraian 25 urtez preso egon eta gero presoak kontrolpeko askatasun neurriak eskura ditzazke (hirugarren gradua, zaintzapeko askatasun mugatua, etab), eta 35 urte betetakoan baldintzapeko askatasuna eskatu dezake.








