Ayer frente al Parlamento Vasco, en vísperas de Santa Águeda, se hicieron resonar las makilas tradicionales contra el suelo, convocados por el grupo de desobediencia civil “ANTÍGONA”, para demostrar simbólicamente que la soberanía reside en el pueblo, y que la clase política debe atender las demandas del mismo.
Así mismo el acto simboliza una llamada a la ciudadanía a que despierte de su letargo, que ya ha terminado el momento de quejarse y esperar pacientemente. Es el momento de exigir y de afirmar que la política es cosa de todos y de todas, porque cada persona es sujeto político. Todos y todas debemos participar en política, porque participar en política significa construir sociedad y tenemos que construir la sociedad que queremos entre todos y todas.










Esta mañana personas usuarias de las oficinas del Servicio Vasco de Empleo han denunciado las malas prácticas con las que se encuentran en Lanbide y que vulneran sus derechos. Estas situaciones provocan -en el día a día-, dejar sin recursos, y en la calle, a las familias afectadas por la actual situación de crisis económica. 



