El espectáculo de un candidato a la investidura del Partido Demócrata que se planta delante de un piquete de huelga y toma la palabra para apoyar la lucha de los huelguistas es lo suficientemente raro como para que no pase inadvertido incluso por los medios de Estados Unidos.
Esto pasó el lunes 11 de abril en Times Square, Nueva York, el piquete de huelga era de 40.000 trabajadores del gigante de las telecomunicaciones Verizon, en huelga para obtener el convenio colectivo rechazado obstinadamente por la patronal y el candidato era -evidentemente- Bernie Sanders.
¿Golpe de propaganda electoral? ¿demagogia? ¿”populismo”? Nada de eso, simplemente coherencia y continuidad con una vida pasada al lado de los trabajadores. Por cierto, la última vez que Sanders había hecho exactamente lo mismo fue hace solamente unos meses, el pasado mes de octubre en otro piquete de huelga, también en Manhattan…














