Son más que una manifestación, son una confluencia de colectivos sociales, políticos, laborales, sindicales y de personas de todo el Estado, que consideran que la solución a los problemas reales de la gente pasa necesariamente por la lucha, (independientemente de si se vota o no), en torno a un programa que mínimos que pretende garantizar lo elemental para que las personas puedan vivir con dignidad: PAN, TRABAJO Y TECHO.
Las marchas pretender ser un referente unitario, un instrumento de lucha que haga frente al poder económico y político, ante el vacío dejado por los sindicatos institucionales y los denominados partidos de izquierda, que solamente están preocupados por mantener sus cuotas de poder y sus prebendas, que han permitido que los capitalistas utilizaran la crisis para desvalorizar el trabajo y se restaurara la precariedad social y laboral.
Las marchas son necesarias para dar un toque de atención al poder político de que hay que contar con la gente, de que no valen las promesas electorales si después no se cumplen, de que los votos no significan un cheque en blanco, para recordar que los verdaderos cambios sociales solamente se consiguen con la lucha y la presión en la calle.





En estos tiempos de crisis-estafa, de capitalismo y patriarcado, de pérdida generalizada de derechos y libertades, las trabajadoras y precarias nos organizamos y denunciamos desde CGT:










