El gobierno francés reconoció que está utilizando las reservas estratégicas de carburantes para tratar de garantizar el aprovisionamiento frente a las huelgas y bloqueos en refinerías y depósitos petrolíferos contra su reforma laboral, que han agotado los tanques de centenares de estaciones de servicio en todo el país.
El secretario de Estado de Transportes, Alain Vidalies, explicó que se ha extraído el equivalente de tres días de consumo de esas reservas estratégicas, que son de 115 días, pero insistió en que no hay riesgo de agotamiento.
Vidalies, en declaraciones a los medios al término del Consejo de Ministros, se esforzó en señalar que se están utilizando esas reservas “de forma marginal”, al tiempo que reconoció que la situación en las gasolineras había empeorado en la región de París, donde un 40% se habían quedado sin carburante, mientras en el oeste del país ha “mejorado”.
















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