Si en Estados Unidos la crisis inmobiliaria implosionó por la complicidad de bancos y agencias de calificación que validaron con la triple A de excelencia a las tóxicas subprimes (bonos basura en realidad), su réplica en España se perpetró gracias a la anuencia de agentes institucionales (políticos, sindicales y empresariales).
Fue la codicia de los representantes de los partidos dominantes, las centrales mayoritarias y la patronal, empotrados en las entidades de ahorro semipúblicas para controlar a su favor el flujo de inversiones, por un lado, y la permisibilidad de los órganos de supervisión (Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores y Ministerio de Economía y Hacienda), por otro, los factores que cebaron el crac.
Los casos de Cajamadrid /Bankia y de Caja de Castilla La Mancha, dos butrones de 20.000 y 9.000 millones de euros, respectivamente, para el bolsillo de los españoles, son algunas de las muescas de aquel saqueo antisocial de arriba abajo oficializado bajo palio del Estado.







Hoy lunes 1 de febrero, y a las 8 de la mañana, se abre el plazo para solicitar las ayudas de emergencia social en el Ayuntamiento de Barakaldo.


El hallazgo fue realizado por integrantes de la organización civil Los Otros Desaparecidos de Iguala, agrupación que desde fines de 2014 ha recuperado 321 cuerpos, de los cuales a la fecha sólo 15 han sido identificados.



