El toque de queda es una medida absurda, inefectiva y autoritaria

Comunicado del Secretariat Permanent de la CGT de Catalunya

Era previsible. ¿Alguien pensaba que volver a la “normalidad” para no afectar a las empresas no aumentaría la tasa de contagios? ¿Alguien pensaba que la vuelta a las escuelas, con clases masificadas por los recortes no implicaría una mayor expansión del virus?

Cuando los beneficios empresariales son la brújula que guía las decisiones políticas, la vida de la clase trabajadora queda siempre en segundo plano. Y por eso se adoptan medidas absurdas como el toque de queda para hacer creer que se hace algo. Medidas autoritarias completamente inefectivas a la hora de parar los rebrotes, pero que servirán para empezar a controlarnos. Que no nos engañen, estas medidas no están destinadas a combatir el virus, sino a combatir las protestas y luchas que a buen seguro vendrán.

Los gobernantes no ponen en marcha las medidas que hacen falta para frenar al virus porque son las mismas que no gustan a los oligarcas económicos. Decimos alto y claro que hace falta su implementación y que esta tiene que ser sostenida por la vía de los beneficios económicos de la clase empresarial y financiera.

Hay que proteger la vida y no en el capital.

El toque de queda es una medida absurda, inefectiva y autoritaria. Pero claramente no nos podemos quedar de brazos cruzados. El virus es una amenaza real, que está teniendo dramáticas consecuencias y contra el cual nos tenemos que movilizar como sociedad para limitar al máximo el número de víctimas. También queda claro que las medidas que se tienen que tomar necesariamente implicarán sacrificios. Pero la cuestión aquí es que, como siempre, se está intentando que estos sacrificios lo hagamos principalmente la clase trabajadora, mientras las clases altas siguen incrementando los beneficios y disfrutando de unas condiciones de vida infinitamente mejores. Por eso, no podemos luchar de forma efectiva contra el virus sin combatir también el sistema económico y político en el que vivimos.

Proponemos las siguientes 10 medidas concretas para afrontar la pandemia desde una perspectiva social:

– Medidas urgentes para descongestionar la sanidad pública, que pasan por un incremento de recursos a la atención primaria, hospitales, atención domiciliaria y residencias. También hay que ampliar las dotaciones para rastrear y diagnosticar la COVID19.

– Incremento de la frecuencia del transporte público para evitar la masificación.

– Incremento del número de clases (y por tanto, de infraestructuras y de profesorado) en educación, reduciendo la ratio de alumnado por clase a 10 o 12.

– Incremento del número de infraestructuras sanitarias (camas, CAP’s) y de profesionales contratados.

– Parada de las áreas productivas no-esenciales.

– Apoyo económico a las trabajadoras que tengan que confinarse o se encuentren en situación de paro.

– Intervención inmediata sobre centros productivos que se ha demostrado que son el origen de brotes tanto en Cataluña como el resto de Europa (por ejemplo algunas cárnicas) garantizando la aplicación de medidas de seguridad estrictas hacia los y las trabajadoras.

– Actuaciones urgentes para garantizar viviendas en condiciones tanto para aquellas personas que duermen en la calle (recordamos a los temporeros de Poniente) como para aquellas que lo hacen en pisos masificados y con malas condiciones de salubridad.

– Hace falta, también, desarrollar los recursos para dar acompañamiento y apoyo en tareas cotidianas a las personas de riesgo, especialmente la gente mayor que en muchos casos vive sola y está teniendo que afrontar en soledad y sin ayuda la pandemia.

Es imprescindible que la adopción de posibles medidas que afecten a derechos fundamentales estén avaladas por una finalidad clara y explícita, formen parte de paquetes de medidas mucho más amplias y no se hagan ni con fines propagandísticas ni de control social presente y futuro.

Evidentemente, todas estas medidas requieren recursos económicos. Y la redistribución de la riqueza es algo impensable en el sistema en el que vivimos, por eso tenemos que luchar para cambiarlo todo. Solo podremos combatir el virus de forma efectiva si nos unimos con nuestras compañeras de trabajo, con nuestras vecinas, conocidas y familiares y luchamos juntas para protegernos, asegurar un futuro más justo y para mantener nuestras libertades.

Cuando la alternativa es entre la supervivencia del sistema económico actual o nuestras vidas, nuestra respuesta es clara:

Nuestra vida vale mucho más que los beneficios de las clases ricas.

Protejamos la vida, no el capital!

Comunicado del Secretariat Permanent de la CGT de Catalunya

 

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