La Ministra de Sanidad acaba de señalar que van a estudiar si conviene subir el copago de las medicinas a los jubilados que ingresen más de 18.000 euros brutos al año que, en catorce pagas, suponen 1285,71 euros por paga. El copago se aumentará desde los 18.000 a los 100.000 euros de ingresos y uno de los argumentos fuertes de la Ministra y quienes le apoyan es ‘que paguen más los que más tienen’
Sus planteamientos están tan trufados de confusiones que llevan a pensar que son deliberadas, porque si así no fuera manifestaría una incompetencia tan acentuada de la Ministra y el Ministerio que pondría en duda su capacidad para regir parte de los asuntos públicos de este país. Es difícil hacerlo peor. Primero se lanza un globo sonda de una enorme confusión, después se retractan, para un ratito más tarde volver a plantear de nuevo el tema con más y más embrollos. Es penoso que nuestros máximos dirigentes políticos (dirigentas en estos casos) se especialicen en crear desconciertos. Veamos algunos aspectos:

En realidad las verdaderas víctimas de la violencia y de la delincuencia son las clases más desfavorecidas. La percepción es que son los de arriba los más perjudicados, pero, en realidad, son los de abajo. Los de arriba tienen más poder, incidencia y son dueños del mensaje dominante. Tienen guardias y a la policía y no son los mas perjudicados.











