El 30 de Enero movilizaciones en todo el Estado para que los Fondos Europeos de Recuperación se dediquen a las personas y la vida (Vídeo)

A finales de enero tiene que producirse la convalidación en el Congreso de los Diputados  del Real Decreto-ley que establece la estructura de gobernanza encargada de la aprobación y adjudicación de los fondos Europeos de Recuperación, publicado el pasado 31 de diciembre de 2020. Las Organizaciones y colectivos convocantes de estas movilizaciones a las que se suma CGT quieren dejar claro que queremos que el dinero sirva para financiar un mundo más justo y solidario, dentro de los límites del planeta.

Ante la ingente cantidad de dinero que va venir de Europa (140.000 millones de euros), se ha desatado toda una oleada de peticiones de grandes empresas y bancos, para la reactivación de proyectos que no habían logrado financiación, en una especie de carta a los reyes magos donde si bien estos deben responder a algunos criterios de gasto verde y climático impuestos desde Bruselas, no está muy claro ni que existan los mecanismos para asegurar que se cumplen estos criterios, ni hay que dar por hecho que la financiación de grandes proyectos con cierto color «verde» implique que se produzca la transformación deseada.

Distintas informaciones que están saliendo a la luz hacen pensar que se producirá una acumulación de dinero en grandes actores del IBEX 35, muchos de ellos grandes corporaciones capitalistas que han contribuido a la nefasta situación ecológica y social en la que estamos, que tendrán una capacidad de acceder a estos fondos que no está al alcance de la ciudadanía normal y corriente ni de pequeñas empresas de la economía social y solidaria.

Ante esos nefastos augurios para quienes tienen complicado llevar el pan a su casa cada día o les cuesta hacer frente a las facturas de los suministros básicos o comprueban como los servicios públicos son especies en extinción y un medioambiente que grita socorro, los colectivos convocantes demandan y exigen que esos fondos europeos sean para las personas y para sostener la vida en el planeta.

La crisis sanitaria, la energética, la climática y la crisis de biodiversidad son manifestaciones de una crisis ecosocial a la que solo podemos hacer frente de forma razonable con cambios sistémicos y no desde luego con el crecimiento, sino a todo lo contrario: frenar la industrialización del sector agrario, relocalizar, racionalizar y simplificar la producción industrial, redistribuir la horas de trabajo, la potenciación de los servicios públicos sanitarios, de enseñanza, sociales, pensiones, cuidados, la apuesta por la bici y el ferrocarril convencional como medio de transporte más seguro y respetuoso con el medioambiente, la renaturalización de los pueblos y ciudades y una renta básica que garantice la cobertura de las necesidades mínimas de cada persona.

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