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¿Por qué El Lehendakari y la Consejera de Salud hoy han sido recibidos con abucheos en el hospital de Cruces?

El personal sanitario con esta acción ha denunciado la pésima gestión llevada a cabo por el gobierno de Urkullu y la Consejera de Sanidad Nekane Murga, por la crisis del coronavirus, por considerar que se ha puesto en riesgo la salud de los sanitarios y de las personas enfermas, por el deterioro programado de Osakidetza.

Un modelo de gestión gerencialista que somete a los y las profesionales sanitarias a una situación de sobrecarga de trabajo, que empuja a relegar la relación con los pacientes a clientes. Un modelo que  bajo el principio de autonomía económico-financiera y de gestión y la puesta en marcha en Osakidetza de las Unidades de Gestión Clínica (UGC), está suponiendo la desregulación y privatización del sistema sanitario, el sometimiento a las políticas empresariales, la falta de plantilla y  la pérdida y deterioro de los derechos de los trabajadores sanitarios.

Toda una estrategia  para empeorar la sanidad pública diseñada es su día por el Consejero Jon Darpón (que tuvo que dimitir por el caso de la OPE de Osakidetza), el que fuera hasta 2012 el jefe de las clínicas de IMQ. Además de toda una campaña para desprestigiar la sanidad pública con el objetivo de introducir la idea de que la atención sanitaria no es un servicio básico y acostumbrarnos a la idea de que debemos estar asegurados,  favoreciendo a  los seguros privados.

Un modelo basado en las Listas de espera, que saturan periódicamente los hospitales, falta de camas, el desvió a la sanidad privada de partes rentables como diagnósticos y pequeñas intervenciones,  externalización de servicios como la limpieza y cocina, exclusión de la atención sanitaria integral a parte la población (inmigrantes sin papeles, jóvenes parados mayores de 26 años, etc.), repago de medicamentos para pensionistas y fármacos para enfermos crónicos y muy graves.

El PNV y su televisión pública aprovecha cualquier oportunidad para hacer Campaña, donde nos cuentan lo bueno que es Osakidetza, que Euskadi es la comunidad autónoma que más euros invierte por habitante en salud pública cuando en el Estado español destinó en 2017 el 8,9% de su PIB a sanidad, mientras la media de la UE ese mismo año era del 9,8% de su PIB y en Euskadi, el 5,2 % del PIB. Mientras nos cuentan que abusamos de las urgencias, no acudimos a las citas, que debemos saber cuánto cuestan los servicios de sanidad prestados, etc

Con la crisis de coronavirus, Osakidetza ha estallado, por la reducción paulatina de las camas y del personal de plantilla que para poder hacer frente a la crisis actual, se ha actuado con urgencia para adecuar las plantas de hospitales vacías, se ha desviado pacientes a la sanidad privada (no se ha dado a conocer el coste) se ha acondicionado gimnasios en los que se realizaban sesiones de rehabilitación o abrir camas de hospitalización clínica en hospitales de salud mental.

En Euskadi hay 3,3 camas por cada mil habitantes, 3 en el Estado español, frente a 8,1 camas en Alemania o las 7,5 en Austria. Respecto al personal sanitario, en Euskadi, el ratio es de 6,04 médicos y 7,4 enfermeros por cada mil habitantes. En el caso de Navarra, hay 6,33 médicos y 8,56 enfermeros por cada mil habitantes. Si nos fijamos en el Estado español, la cifra es de 3,8 médicos y 5,3 enfermeros, mientras que en Alemania (oscila según zonas de 3,6 a 6,6 médicos y 13,3 enfermeros por 1.000 habitantes.

Euskadi es la tercera comunidad autónoma que menos recursos destina a la emergencia. En Osakidetza, tenemos una UVI móvil por cada 217.287 habitantes (incluyendo las privadas). Mientras tanto, en Castilla y León tienen una UVI móvil por cada 113.000 habitantes, en Navarra, una por 148.368 habitantes, y en Aragón, una por 156.198 habitantes. No se puede obviar que aquí existe un grave problema, tanto de déficit de recursos como de estructuración. 

Osakidetza ha estado y está en una situación lamentable de falta de material EPI (Equipos de Protección Individual) y de pruebas tipo Test reactivos para la realización de pruebas de control a sus trabajadores y trabajadoras. Todo esto ha provocado verdaderos dramas en los trabajadores ya que la situación actual es muy penosa y peligrosa, llegando al límite de que haya trabajadores están atendiendo a posibles enfermos de coronavirus sin ningún material de protección.

El día 10 de Abril el 4,1% de la plantilla de la sanidad vasca has sido de las más golpeadas del Estado en esta crisis sanitaria a esa fecha el total de contagiados ascendía a 1202 personas de la plantilla, siendo el colectivo de Enfermeria el más contagiado con 430 y de médicos 275. Mientras el 20% de los casos registrados en España afecta a los trabajadores de Sanidad, en Italia se reduce al 10%, en Estados Unidos 3% y en China 3,8 %.

Lo anterior ha generado un gran drama en el medio sanitario, agravándose, además, con los protocolos de Osakidetza, que se van modificando día a día, sin respetar de forma adecuada las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los controles de test y los periodos de cuarentena necesarios en caso de contagio entre los y las trabajadoras.

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