Estatutos - Estatutoak CGT-LKN Euskadi
Aviso legal. Esta web utiliza cookies para optimizar la navegación.
Al continuar navegando está aceptando su uso y nuestra política de cookies y ver la forma de desactivarlas. (Política de privacidad) Internet Explorer, FireFox, Chrome, Safari


Calendario Laboral


cgt-lkn


Rojo y Negro Televisión





Manual de lenguaje integrador no sexista


Estatutos CGT


Se profundiza la crisis del sector industrial vasco con el cierre de empresa, EREs, reconversiones y deslocalizaciones y no se activa una respuesta sindical unitaria

General Electric (Generadores para plantas hidroeléctricas), Siemens-Gamesa (Aereogeneradores), Edesa Industrial (antigua Fagor Electrodomésticos), Alesa de Gatika (Aleaciones especiales) ,Muebles Xey (muebles de cocina y baño),  Vicrila ( vidrio de mesa), Cel (pasta y papel tisú), BSH (planchas en el sector de los electrodomésticos), STS -SERT (siderúrgica de tubo soldado), Ingemar (transformación, distribución y comercialización de granito y mármoles), Ofita (mobiliario de oficina), La Naval, etc. Son algunas empresas industriales en crisis donde la pérdida del empleo sobrevuela sobre sus trabjadodas/es.

Aunque diariamente en la televisión peneuvista nos quieren mostrar lo bien que va el sector industrial, con diarias apariciones de la Consejera Arantza Tapia o el Lendakari Urkullu, de visita en alguna de las empresas pioneras, la realidad es que el sector no se recupera y se ha pasado de los 240.000 empleos a los 208.000 actuales, más la amenaza de la pérdida de otros 2.000 empleos.

El Gobierno Vasco está subsidiando y subvencionando a las empresas como parte de la política neoliberal de competición global, donde los se utilizan fondos públicos para hacer más competitiva la C.A.V. de cara la inversión extranjera.

El Gobierno Vasco, destina cada vez más dinero a las empresas con distintos tipos de planes con nombres rimbombantes (Plan industrial, planes para impulsar y salvar el empleo, I+D, ayudas a la iniciativa 4.0, etc.) sin apenas control, que está sirviendo para aumentar las tasas de beneficios de las empresas y cuando estos no llegan a los establecidos por los consejos de administración, las salidas son los despidos, EREs, deslocalizaciones o bajada de salarios.

Para medir el impacto de los subsidios debería tenerse en cuenta no solamente el resultado de las empresas subsidiadas, sino también los efectos que ello tiene en los recortes sociales. No hay evidencia que demuestre que los subsidios fomenten el crecimiento o los niveles generales de vida.

Cada vez más los gobiernos a nivel global se muestran más sumisos ante el capital y nunca el capital ha exhibido semejante dependencia del Estado. Las empresas son más dependientes de los Estados, demandan una y otra vez rebaja de impuestos y cuando los subsidios se rebajan lo pagan los/as trabajadores/as, así por ejemplo Trump anuncia el recortes a los incentivos a la inversión en renovables y Siemens-Gamesa anuncia 6.000 despidos.

Los subsidios laborales o las ayudas a las empresas para incentivar el empleo, y sobre todo las ayudas de empleo marginal para la contratar empleados adicionales, normalmente personas jóvenes o mayores, bajo el calificativo de “políticas activas de empleo” son regalos a las empresas y no funcionan como hoy mismo lo reconoce nada más y nada menso que el Banco de España. Estos subsidios laborales son una licencia para la ineficacia y contribuyen a diezmar la entrada de dinero en las arcas de la seguridad social.

Ahora bien estos subsidios a las empresas permiten a los/as político/as hacer discursos positivos y salir diariamente en la tele de visita a las empresas dando la impresión de que las empresas van bien y el empleo se recupera, cuando es pura falsedad.

La respuesta sindical a esta situación es inexistente, salvo la respuesta aislada del personal de las empresas en crisis. No existe la unidad de acción sindical, ni a nivel de pueblo, comarca o Eukal Herria, se está imponiendo sindicalmente el sálvese quien pueda, la acción colectiva está siendo devaluada y no interesa al sindicalismo institucional que solo busca mantener y ampliar su cuota de poder sindical.

Comparte:
Share

Comentarios cerrados