Inicio Opinion Contra las cajas negras laborales y la uberización de la economía (Yago Álvarez Barba)

Contra las cajas negras laborales y la uberización de la economía (Yago Álvarez Barba)

por Colaboraciones

Un taxista de Vigo, un conductor de Uber californiano, una kelly de Asturias y una rider brasileña se juntan en una habitación para organizar la lucha contra la última vuelta de tuerca neoliberal de la explotación laboral. Parece un chiste o una película de Wes Anderson, pero es real. Esas personas, junto a otras muchas de perfiles similares y de más de diez países, se han reunido esta semana en Bruselas. La maquinaria contra la que luchan: la uberización de la economía.

El encuentro se ha llamado Transnational Forum of alternatives to uberisation, lo ha organizado el grupo parlamentario The Left, donde se encuentra Podemos, y ha sido el punto de encuentro durante dos días por segunda vez —la primera fue en 2018— de trabajadores, sindicatos, organizaciones sociales y expertos que se enfrentan y sufren en sus propias carnes el llamado capitalismo de plataforma y sus consecuencias sobre los derechos laborales y, en general, sobre la vida de las personas.

Riders de Paraguay, Brasil, Argentina o España, conductores VTC de California, San Francisco o Los Ángeles, organizaciones de taxistas, sindicatos agrarios que luchan contra la uberización del campo, pero también abogados especializados en leyes de la competencia, sociólogos y economistas que han estudiado y escrito sobre la atomización del empleo provocada por esta nueva forma de organización laboral, además de representantes políticos del Parlamento Europeo y el Congreso de los Diputados. Juntos en el corazón de Europa para tejer redes, compartir experiencias, diseñar estrategias futuras y presentar sus demandas ante las instituciones europeas.

El término uberización se ha popularizado a la misma velocidad que un algoritmo decide la forma de exprimir a un trabajador. Y no, no se refiere solo a esos falsos autónomos que son taxistas con coches negros o repartidores de comida en bicicleta con cajas de colores a las espaldas. Abogados, cámaras de televisión, intérpretes, fontaneros e incluso psicólogos que esperan en un bar a que “les llores”. “La uberización es una agenda para esclavizar a los trabajadores y se va a esparcir por toda la sociedad”, lamentó Luciana Kasai, rider y una de las fundadoras de Entregadores Antifascistas de Brasil. “No es un tema sectorial, sino que es un modelo económico”, explicó Nuria Soto, de la organización RidersXDerechos y parte de la cooperativa Mensaka, que señala la batalla cultural que han emprendido las empresas de plataforma en todo el planeta frente a la defensa de derechos laborales que ejercen sindicatos como el suyo. “Uno de los grandes retos es la batalla por el discurso y la monopolización del mensaje”, afirmó Soto, que además narró las estrategias de creación de sindicatos pro empresa financiados por las propias compañías para legitimar su modelo de contratación de autónomos.

El fenómeno de los falsos autónomos tampoco es nuevo. En 1984, un grupo de repartidores de periódicos denunciaron a su empresa por considerarse trabajadores totalmente dependientes de esta, pero que estaban obligados a establecerse como autónomos supuestamente independientes. En febrero de 1986, el Tribunal Supremo fallaba que aquellos ruteros eran totalmente dependientes de la empresa y que debían ser contratados como empleados asalariados y disfrutar de todos los derechos laborales que marca la ley.

Pero la tecnología lo ha acelerado todo. Complejas fórmulas matemáticas que casan ofertas y demandas en una aplicación móvil exprimiendo al máximo al recurso principal, el trabajador, pero sin considerarlo trabajador, casi sin considerarlo persona, sino una variable más o una geolocalización entre otras. Una fórmula matemática con una completa opacidad que sirve de escudo al empresario y a quien diseña el modelo.

Cajas negras y Pokemons

“El algoritmo es la caja negra de las relaciones laborales”, señaló Rafa Mayoral, diputado de Unidas Podemos, al explicar que los opacos algoritmos han sustituido a los contratos laborales en los que se especifica las condiciones del empleo. “Las relaciones laborales, lo que se cobra por un servicio o tus horarios han sido sustituidos por un algoritmo que es totalmente opaco para el trabajador”, lamentó el diputado, que afirmó que las instituciones públicas deben asegurar que el algoritmo sea totalmente transparente y accesible para el trabajador de la misma forma que lo es un contrato laboral cuando se firma. 

El autor del libro Desuberizar, retomar el control, el francés Florian Forestier, explicó durante las jornadas que las empresas de plataforma y sus algoritmos “se divierten con nuestras vidas”, y le puso nombre a esa variable geolocaliza en un mapa: pokemon. “Los riders o conductores de VTC se convierten en pokemons al que hacen creer que va a tener independencia, pero que están subordinados a máquinas que, además, han sido creadas gracias a nuestros datos personales”. 

La nueva Ley Rider, más allá de obligar a las empresas de plataforma a cumplir el Estatuto de los Trabajadores, ofrece la posibilidad a Inspección del Trabajo y a los sindicatos a abrir esas cajas negras. Pero presenta un nuevo problema: ¿están preparados los sindicatos y la administración pública para el reto de entender un algoritmo?

Desde Taxi Project se están preparando para dicha batalla. “Tenemos a informáticos analizando el algoritmo de Uber e incluso hemos creado un algoritmo que controla el suyo”, explicó Tito Álvarez, portavoz de la organización de taxistas que ya ha enviado a la fiscalía varios delitos económicos o ha conseguido que Cabify sea multado por el Govern catalán por cesión ilegal de trabajadores, además de estar desarrollando nuevas estrategias legales con denuncias basadas en las leyes de la competencia y la estrategia de precios.

Leyes uberizadas

Riders ganando sentencias del Tribunal Supremo en España, taxistas de Barcelona expulsando a Uber de la ciudad a base de demandas o de llevarles ante el Tribunal de Justicia Europeo en Luxemburgo, conductores de VTC californianos tumbando en la Corte Suprema la Proposición 22, una ley impulsada por el lobby encabezado por Uber y Lyft para legalizar la figura de los falsos autónomos. Las batallas judiciales contra la uberización de la economía y sus consecuencias se multiplican por todo el globo. Y muchas se ganan, aunque el esfuerzo por internacionalizar esas luchas se complican en un contexto de atomización del empleo y donde el sindicalismo clásico parece que no se siente cómodo.

RidersXDerechos ha ganado 50 demandas ya, solo han perdido dos que están recurridas, y han conseguido que el Tribunal Supremo les diera la razón en una sentencia crucial para desmontar la uberización de la economía española. Pero aún así, “Glovo sigue sin cumplir la ley”, denuncia Nuria Soto. Lo que abre también el debate sobre la eficacia de dichas demandas, de las leyes ad hoc y de la voluntad política de las administraciones públicas por hacer que las normas se cumplan. “No hay nada que negociar ni hay puntos intermedios”, afirmó Soto en relación a los intentos de las patronales o lobbies de empresas de plataforma de influenciar o impulsar la creación de nuevas leyes hechas a medida de sus necesidades y de su modelo empresarial y de explotación laboral. “Hay lugares donde un proceso legislativo de denuncia puede ser un problema más que una solución, porque la ley ya es suficientemente clara”, argumentó Soto para señalar dicha estrategia y defender el cumplimiento del Estatuto del Trabajador.

Nuevos problemas, nuevos sindicatos, nuevas estrategias internacionales. Nuevos frentes de ataque neoliberal al trabajo se encuentran con las nuevas tipologías de organización internacional y redes que construyen un frente contra la uberización de la economía y sus principales impulsores. De eso trataba el encuentro. “El mundo está cambiando y el sindicalismo tiene que cambiar, pero cambiar no como quieren ellos, sino cambiar para ganarles a ellos”, afirmó Tito Álvarez. “Ellos son unos en todo el mundo y nosotros debemos ser unos en todo el mundo pero desde abajo, desde la base”, concluyó.

Y Europa, ¿hace algo?

La reunión de estos sectores uberizados no fue en Bruselas por casualidad. Tras las jornadas de tejer redes y estrategias, varios representantes de los colectivos se reunieron con el comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Nicolas Schmit, para presentarle sus demandas y quejarse de la indefensión que sufren de los trabajadores por parte de la regulación y las instituciones europeas.

En un momento que, además, se está dando forma a la nueva directiva que debería regular la economía de plataforma y los derechos de los trabajadores. “La nueva directiva que proteja a estos trabajadores de plataformas tiene que tener en cuenta no sólo la transparencia de los algoritmos, sino también la lucha contra los paraísos fiscales de los cuales estas plataformas, y también fondos buitre, se benefician”, ha señalado la eurodiputada y secretaria de Internacional de Podemos, Idoia Villanueva, que acompañó a los colectivos en su reunión con el comisario junto a otros eurodiputados del grupo parlamentario The Left. “El comisario ha podido escuchar hoy al único lobby que importa de verdad: el lobby de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país”, afirmó la eurodiputada.

Los diferentes colectivos exprimidos por la economía de plataforma y los algoritmos plantearon a la Comisión Europea la problemática antes señalada de la expansión de la uberización a otros sectores. “Los algoritmos están entrando en los hoteles. Además de ser mujeres precarias, ahora tenemos un móvil que nos dice el tiempo que podemos estar en cada habitación. Exigimos que se controlen los algoritmos para que no entren en todos los sectores de la sociedad”, expusieron las kellys de distintas ciudades del Estado español. “Van a venir a por todos los sectores para seguir sacando beneficios. Es hora de legislar para la mayoría y no para una minoría”, expuso un sindicalista de Correos en Lucha.

Ese “lobby de trabajadores”, como dijo Villanueva, lo tiene claro: si las leyes y las instituciones no actúan lo harán ellos como ha ocurrido en otras ocasiones. “Estamos muy organizados y muy decididos a que si esta directiva no le para los píes a estas empresas, lo haremos nosotros y pararemos las calles y las fronteras si hace falta, porque estamos preparados para ello”, afirmó Tito Álvarez ataviado con un chaleco amarillo reflectante con unas letras a su espalada que decían “Don let Uber make the law” (no dejen que Uber haga las leyes).

https://www.elsaltodiario.com/falsos-autonomos/contra-cajas-negras-laborales-pokemizacion-trabajador-uberizacion-economia

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