EL MAMÓN NUNCA ELIGE LA POSICIÓN

El disfrute de la vida varía mucho dependiendo de la posición que se ocupa. Unos escriben con pluma y a otros se les despluma. No es lo mismo estar arriba que abajo, dar que recibir, ya que el que da siempre cree que es suficiente y el que recibe siempre dice que es poco. Pero el que da siempre se queda mejor. Dad pues.
Haces tan bien el tonto, que lo pareces.
Si en la vida hay superiores es porque hay inferiores, si hay gente normal es porque hay mucho anormal, si hay quien manda es porque se obedece, si agraciados porque también hay muchos desgraciados, dirigentes y dirigidos, explotadores y explotados, acosadores y acosados, útiles e inútiles, hijos de buena madre e hijos de la gran puta.
No se mueva, coño.
En el currelo el que está arriba es el único que se mueve a gusto, porque el que está abajo no tiene libertad de movimientos; y si se mueve y no es al ritmo marcado, se le culpa de querer terminar lo antes posible, y de que sólo piensa en irse.
Tomad y recibid todos de él.
El currela no se da cuenta de lo dura que es la del jefe (la vida), porque tiene que dar a muchos y no es fácil. Para dar a tantos hay que ser firme, recto, y bastante duro, porque el que se ablanda, no sirve para nada y se ríen todos de él.
Él, tiene que estar siempre firme en su posición y no retroceder aunque a veces cuesta mantener esa presión, pero si realiza cursillos de alta dirección y dirige bien a los de abajo, es capaz de que todos se pongan en la misma dirección y posición. Y a darles.
La postura es importante
Sabemos que los de arriba comen por todo lo alto y la inmensa mayoría por lo bajo y de rodillas; por eso el provecho siempre es para los mismos. Menos mal que aunque los currelas-pringados nos traguemos su mala “leche”, por lo menos algo les sacamos.

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