El Movimiento de Pensionistas considera que las recomendaciones aprobadas en el Pacto de Toledo no recogen mínimamente sus reivindicaciones

El martes se aprobaron por mayoría en la Comisión Parlamentaria del Pacto de Toledo las recomendaciones que ahora se llevarán al Congreso, con el apoyo del PSOE, Unidas Podems, PP, Ciudadanos, Junts y el PNV, con la abstención de ERC y EH. Bildu y el voto en contra de VOX.

Con fecha 6 de noviembre, como límite, podrán presentar sus enmiendas, al igual que el resto de los partidos, bajo la forma votos particulares, que pasarán al Congreso junto con las recomendaciones, para que allí se debata y decida sobre todo ello. Es muy probable que el tema sea tratado y decidido en el Congreso en dos o tres semanas. Luego pasarán meses hasta que se conviertan en planes y propuestas concretas y seguramente no todas ellas. Estos días se hará público un documento crítico del Movimiento de Pensionistas de Hego Euskal Herris, donde se señala entre otros puntos de interés los siguientes:

 “En estas negociaciones el Gobierno ha priorizado el acuerdo con las derechas y centro-derechas y se han despreciado nuestras reivindicaciones”.

 “Tras muchas declaraciones y pocos compromisos, se mantienen la reforma de pensiones del 2011, el factor de sostenibilidad y la brecha de género en pensiones. Se incumple con los criterios de la Carta Social Europea para el SMI y la pensión mínima dejándolos muy por debajo de los 1.200 euros y los 1.080 euros respectivamente, que reclamamos el movimiento de pensionistas vasco”.

 “Reclamamos la revalorización automática de las pensiones en función como mínimo del coste de la vida. El poder adquisitivo de las pensiones desde el año 2011 al 2020 ha disminuido en un 6% en relación al IPC y hay que recuperar el terreno perdido incrementando las pensiones un 2% anual”.

 “Consideramos de interés que se reconozca que la Seguridad Social ha estado pagando gastos en materia de promoción de empleo, sanidad, personal, asistencia social que deberían haber sido pagados por los Presupuestos Generales del Estado. Si estos gastos indebidos no se hubieran dado “y se hubieran devuelto los más de 500.000 millones de la deuda histórica del Estado con la Seguridad Socia hoy nadie podría hablar demagógicamente de un déficit de la S.S. insostenible”.

 Mantenemos nuestro total rechazo a las recomendaciones que incrementen los recortes y van en sentido contrario a nuestras reivindicaciones, tales como:

 “Incrementar las penalizaciones a la jubilación, e incentivar el retraso voluntario de la edad de jubilación”. Reiteramos nuestro rechazo a recortar las pensiones incrementando los coeficientes reductores de la jubilación anticipada. Demandamos despenalizar la jubilación anticipada con 40 años cotizados. Jubilación a los 60 años.

“Inventar nuevos índices de referencia para incrementar las pensiones mínimas con el fin de eludir los criterios de las Carta Social Europea”. Exigimos una pensión mínima de 1.080 euros, de acuerdo con los criterios de la Carta Social Europea.

 “Incrementar nuevos condicionantes en la pensión de viudedad para que de facto pierda progresivamente su carácter de pensión contributiva y termine siendo incluida en el sistema asistencial. Incorporar a los sistemas asistenciales las pensiones no contributivas, los complementos a la pensión mínima y viudedad”. Hacer esto reduce el carácter del reparto del sistema público y facilita su reducción y eliminación, cuestiones que afectan especialmente a las mujeres.

 “Impulsar los planes privados de pensiones con recursos públicos”. Reclamamos la derogación de los beneficios fiscales a planes y fondos privados de pensiones, incluidas las EPSVs.

 Y concluye el documento con que “no es un problema de recursos; el sistema público de pensiones es “viable”. Es un problema de voluntad y de prioridades políticas que pongan en primer plano las necesidades de las pensiones actuales y las de las generaciones venideras”.

 Movilizaciones del 31 de octubre, en Hego Euskal Herria

 El Movimiento de pensionistas desde hace varias semanas se han venido desarrollando diversas iniciativas (concentraciones, ruedas de prensa, …) impulsadas conjuntamente por las asociaciones de familiares de usuarios/as de residencias y el movimiento de pensionistas de Euskal Herria.

Todas ellas se han hecho bajo el manto de un documento titulado “¡SOS Residencias! Nuestros derechos como personas mayores no caducan con la edad” en el que se recogen las denuncias y se plantean diversas exigencias y medidas ante los problemas detectados en las residencias y otros servicios de atención y cuidados a las personas dependientes, en su gran mayoría personas mayores.

El sábado se han llevado cabo manifestaciones con una participación significativa en Gasteiz (700 personas), Iruñea (400) y Bilbao (2.000). Asimismo, más de un millar han participado entre la concentración de Donosti y las iniciativas llevadas en otros pueblos, donde, por ejemplo, en Barakaldo, un grupo importante de pensionistas y familiares han mostrado su descontento y preocupación ante tres residencias de la localidad. También es de resaltar que en estas manifestaciones e iniciativas se ha contado con el apoyo y participación de la práctica totalidad de los sindicatos y de otros colectivos de mujeres, jóvenes y demás.

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