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El plan de reconstrucción no se convierte en el gran consenso del Gobierno

El Congreso ha tumbado este miércoles las tibias medidas sociales incluidas en el plan de reconstrucción elaborado por más de 200 “expertos” a pedido del gobierno. Los otros tres bloques, económicos, sanitarios y política europea salen con el apoyo de la derecha.

El Gobierno “progresista” de Sánchez e Iglesias ha vuelto a dejar patente que su sintonía para alcanzar acuerdos es mucho más ágil y fructífera con la derecha. La sesión parlamentaria de este miércoles ha votado el plan de reconstrucción post pandemia elaborado por más de 200 “expertos” durante más de dos meses.

Este texto, y el proyecto de reconstrucción, era una apuesta del Ejecutivo y parte del Régimen del 78 de establecer las líneas de actuación post pandemia, por ello el zigzageo en las negociaciones, los acuerdos y desacuerdos de pasillo y las concesiones se han dado hasta el último minuto.

Aun así, el proyecto, compuesto de cuatro bloques, dista de haber conseguido este objetivo. Dos bloques fueron aprobados con holgura, el relativo a sanidad y la acción europea. Especialmente, este último, después de que Casado diera su brazo a torcer tras el acuerdo de fondos europeos. Por contra, el plan económico, a pesar de las numerosas concesiones especialmente a las demandas del partido de Arrimadas, salió con mayoría simple. 169 síes, 168 noes y 101 abstenciones fue el resultado de la votación, lejos de poder definirse como un acuerdo de consenso.

El acuerdo en este apartado con la formación naranja se consiguió especialmente gracias a la retirada por parte del Gobierno de cualquier mención de una reforma fiscal progresiva, a la retirada de los ERTEs o a la modificación (¡ya ni derogación!) de las reformas laborales de Zapatero y Rajoy.

El escollo para el acuerdo en política social se ha dado en lo relativo al punto 18.1 del documento presentado, centrado en “el incremento de los recursos públicos dedicados a la educación y las becas […]. La totalidad del incremento de la inversión irá destinado a la educación pública de gestión directa”. El PP, Vox, Ciudadanos, el PNV y JxCat se han opuesto a estas medidas por incluir solo ayudas para la escuela pública y no para los colegios concertados.

Algo que incomodo a la derecha ha vuelto a sacar su libreta de discurso neoliberal en materia de educación argumentando que la doble red “favorece la libertad de elección” y que la red pública concertada “también es pública”, aunque los números dejan clara la segregación, muchas veces en centros en manos de instituciones religiosas.

El artículo relativo a la distribución de la ayuda a la Educación no oculta, como señalan formaciones como Bildu, que el paquete de políticas públicas era ya de por sí “débil y ambiguo”. Especialmente en materias como ayuda al alquiler, una regularización y control para acabar con la especulación de los grandes tenedores y bancos, aspectos que ha dejado a un lado el Ejecutivo en lo que llevamos de pandemia y en materia de violencia machista.

En materia europea, el otro gran bloque junto al sanitario aprobado con mayoría tras el giro de última hora de los populares, no hace sino apostar por afianzar los lazos con la UE y sus mecanismos, los mismos que ya han sellado los nuevos recortes y ataques que caerán sobre la clase trabajadora y los sectores populares.

En definitiva, una reconstrucción a medida del Ibex35 de los intereses de la gran patronal y de las políticas austericidas que se reclaman desde la UE para el uso de los fondos, como son la reforma de pensiones y una nueva reforma laboral.

Un nuevo ejemplo, con la votación de los presupuestos generales en el horizonte, de que este gobierno “progresista” se relaciona de forma muy ágil y fructífera (para los de siempre) con la derecha neoliberal.

http://www.izquierdadiario.es/El-plan-de-reconstruccion-no-se-convierte-en-el-gran-consenso-del-Gobierno

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