El Movimiento Feminista en Bilbao tomará las calles con lema: “Sistema Razista Arrakalatu, Tejiendo Resistencias Feministas”

El Movimiento Feminista en rueda de prensa realizada hoy en la plaza Pio Baroja de Bilbao, ha dado a conocer las acciones que llevarán a cabo el lunes 8 de Marzo a lo largo del día, comenzando a las 11 de la mañana con una Concentración en la oficina de extranjería, en la Plaza Pio Baroja. Un recorrido desde extranjería para denunciar los muros-frontera que asesinan a miles de mujeres en sus desplazamientos desde los países del sur periférico hacia lugares más seguros, y que se enfrentan en destino a la ley de extranjería.

Cruzarán el puente para llegar a las 12h al Ayuntamiento y allí tejer alianzas con las pensionistas para exigir una pensión y unos servicios de cuidados dignos y denunciar el racismo institucional.

Continuarán su marcha,  hacia la torre Iberdrola, a la que llegarán a las 13h para denunciar el papel de las multinacionales en este orden mundial y exigir que un servicio básico como el suministro eléctrico no sea un negocio que enriquezca a unos pocos y nos empobrece a millones de mujeres.

Terminarán el día con la manifestación que saldrá a las 19h desde el Sagrado Corazón y finalizará en el Ayuntamiento.

Las mujeres migradas, racializadas y gitanas que habitan este territorio saldrán junto a las demás feministas con un mensaje claro este 8 de marzo a las calles de Euskal Herria: debemos agrietar el sistema racista, heteropatriarcal y biocida desde la resistencia feminista. El fascismo y el autoritarismo están adquiriendo cada vez un mayor peso en la agenda política, y por ello, hoy y aquí, hacen un llamamiento, para reforzar la resistencia antirracista y anticolonial como parte del proyecto político de los feminismos vascos.

La pandemia no ha hecho más que profundizar la existente crisis y la gestión neoliberal de los gobiernos tan solo ofrece soluciones a las grandes empresas. Mientras tanto, las mujeres han tenido que enfrentar al aumento de múltiples violencias como el racismo o el sexismo. El priorizar el interés del capital junto a la Ley de Extranjería se ha traducido en la precariedad que inunda sus vidas, donde los derechos laborales han sido sistemáticamente violados y mientras fueron testigo de las aglomeraciones en las grandes superficies, se negó el derecho a compañeras a desarrollar su actividad en los mercadillos.

A las anteriores violencias debemos sumarle la violencia policial y la militarización selectiva de los barrios según el perfil étnico de sus vecinas, así como la vulneración de derechos de las personas sin hogar. La población gitana fue el foco de acusaciones y acoso debido al imaginario antigitano orquestado por el poder y los medios bajo la influencia del mismo.

La distribución de cuidados obedece a una lógica machista, racista y clasista que los considera accesorios. Las feministas alzan la voz y seguirán afirmando rotundamente que ¡sin cuidados no hay vida! El próximo lunes, como ya hicieron en las huelgas anteriores, exigirán la colectivización y corresponsabilidad de los cuidados, no van a sostener la vida en regímenes de explotación y precarización.

Exigirán una red de cuidados públicos, gratuitos y universal que garantice unas condiciones dignas de las todas las trabajadoras sin excepción. Dirán NO a La Ley de Extranjería que perpetua dicha explotación y despoja de todo derecho civil y laboral a las mujeres en la mal llamada situación irregular. Este 8 de marzo tampoco olvidan la violencia hacia las existencias lesbianas, trans y todas las formas de identidad disidentes cuyo derecho al asilo es denegado por políticas cisheterocéntricas coloniales. NO a las políticas de control migratorio racistas que destruyen sus proyectos de vida.

El movimiento feminista, tomarán las calles para denunciar el poder corporativo que obra con total impunidad provocando migraciones forzosas y defender el derecho de todas las mujeres a decidir su propio proyecto de vida donde quieran libre de opresiones cisheteropatriarcales, racistas, machistas, antigitanas, capitalistas y clasistas.

Abrazarán el reto de construir un movimiento feminista que luche contra el racismo y el antigitanismo estructural en Euskal Herria y no darán ni un paso atrás, hasta que todas sean libres.

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