Un estudio de CGT denuncia una situación creciente que reduce los derechos de los trabajadores a tiempo parcial, el 75% de ellos mujeres.
Confederación General del Trabajo – Lanaren Konfederakunde Nagusia
1960. Sharpeville, Sudáfrica. Una multitud huye corriendo y alguien captura el instante en una foto. La imagen pasará a la Historia. Unos segundos antes, esa misma multitud protestaba pacíficamente contra la aprobación de las Pass Laws (ley de pases); una herramienta de control de los desplazamientos de la población negra
Si se “liberara” a estas Mutuas de prestar la asistencia sanitaria al accidente laboral y a la enfermedad profesional, las mismas podrían prestar una más intensa dedicación a la verdadera prevención, tan necesaria en un país con una de las mayores tasas de accidentes laborales de Europa (aquí, aquí y aquí), incluido el sector salud (aquí), y en aumento (aquí y aquí) pese a los importantes recursos públicos con los que cuentan las Mutuas (más de 13.149,6 millones de euros en 2017). Para hacernos una idea de la magnitud del dinero público que manejan las Mutuas, basta saber que su presupuesto agregado es un 58% mayor que el presupuesto de toda la Atención Primaria del SNS.
Es difícil cambiar nuestros hábitos de un día para otro, pero sí podemos empezar por probar poco a poco: averiguar donde hay ropa limpia o de segunda mano; enterarnos de los productores agrícolas más cercanos; visitar el mercado municipal si aún no está gentrificado, informarnos de cooperativas de consumo, de energía, comunicación….. y un día nos daremos cuenta de que hemos retomado la capacidad de decidir qué consumimos y como, y en el camino tejer redes, crear comunidad.
Estas plazas concertadas que serían innecesarias porque la oferta pública puede absorber las demandas de alumnado existentes cuestan 239.204,23 euros en Araba, 637.555,27 euros en Bizkaia y 878.211,49 euros en Gipuzkoa. Un total de 1.754.970,99 euros de dinero público destinados a generar una sobreoferta de plazas solo en las unidades de 2 años en centros educativos privados en la Comunidad Autónoma Vasca.
Sabiendo, como se sabe, quien quiera saberlo, que los grandes fondos de pensiones son aparatos medulares en manos del conglomerado capitalista al que denomino Imperialismo S.A., puesto que no pueden ubicarse en un país determinado. En 2023 los activos bajo gestión (AUM, por sus siglas en inglés) de los 300 principales fondos de pensiones registraron un aumento del 10 por cien alcanzando los 22,6 billones de dólares.
Artículo publicado en Rojo y Negro nº 393, octubre 2024 El sector del trabajo doméstico en España ha estado históricamente invisibilizado y marginado. La precariedad laboral, la falta de protección y la discriminación hacia las trabajadoras, en su mayoría mujeres y migrantes, ha venido marcando este sector, fundamental para el
No sólo debemos exigir una semana laboral más corta drásticamente y los salarios más altos, pero también la regulación para terminar con la «flexibilidad» y nuestra «libertad» para nunca dejar de trabajar, con el fin de desarrollar una forma de realmente disfrutar y ejercer el poco tiempo que tenemos para nosotros lejos de las organizaciones opresivas y anti-democráticas (también conocidos como los lugares de trabajo) en el que pasamos gran parte de nuestras vidas.
¿Que qué es una huelga? ¿Que cómo se hace una huelga?Pero reconozco que iban pasando los días, con más cansancio, con mayor merma económica, con más y más debates a nuestras espaldas e íbamos comprobando cómo nos estábamos empoderando, cada vez estábamos más alegres. Y sí, bailábamos, hacíamos alguna que otra barbacoa… cada vez se sumaban más compañerxs desde primera hora para repartir octavillas
Nada ha sucedido en la reciente Cumbre climática (COP28), realmente distinto a lo vivido en las ediciones anteriores. Los actores, como en otras ocasiones, hicieron discursos llamativos pero engañosos sobre el avance ‘histórico’ que supone el acuerdo logrado de, “transitar hacia una producción energética que deje atrás en 2050, los
Hoy, a las 11 00h de la mañana, ha tenido lugar una rueda de prensa y presentación en el Hospital de San Eloy en Barakaldo a los medios, de la Plataforma B O P A , en defensa de una sanidad pública y de calidad. https://www.ecuadoretxea.org/nace-bopa-plataforma-en-defensa-de-la-sanidad-publica-de-barakaldo/
Tras las últimas declaraciones del ministro Jose Luis Escrivá y su pretensión de modificar el periodo de cálculo de las pensiones aumentando el número de años para la cuantificación de la futura pensión, se hace más necesario y urgente apoyar la gran movilización fijada para el próximo 15 de
Sabemos que la justicia no es verdadera si se usa como un instrumento de control y de castigo. Se está utilizando el proceso para poner en juicio el anarquismo y por medio de su “justicia” intentar amedrentarnos, aunque no lo conseguirán. Son muchas las acciones de represión contra el movimiento
Desde CGT llamamos a participar, junto a las organizaciones convocantes de pensionistas de diferentes Pueblos y Comunidades, a esta movilización conjunta y descentralizada en defensa del sistema público de pensiones y contra la nueva reforma que pretende aplicar el IPC medio anual en la revalorización de las pensiones, y no
Hablamos con el abogado laboralista y ex diputado de la CUP en el Parlament de Catalunya, Vidal Aragonés, sobre el contenido de la reforma laboral aprobada por el Consejo de Ministros antes de acabar el año. Voces del sindicalismo alternativo, la izquierda anticapitalista y abogados laboralistas denuncian que no hay derogación y que confirma los ataques que se pasaron con los gobiernos de Rajoy y Zapatero.
Los intelectuales afines al Gobierno “progresista” y las burocracias sindicales han salido a defender la nueva reforma laboral. Esa que no deroga la del 2012 sino que “consolida el modelo actual”, como asegura la CEOE. Entre ellos, Daniel Bernabé se lleva el premio gordo. Aquí una humilde respuesta a sus argumentos.
En Enero entrarán en vigor los recortes establecidos en la reforma aprobada en 2011 por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, que introdujo una serie de medidas que comenzaron a aplicarse de forma progresiva a partir de 2013. Pero no solo eso, entrará también en vigor la primera parte de la reforma de las pensiones que fue aprobada de forma definitiva por el Congreso la semana pasada.
El cúmulo de mentiras y falsas promesas a lo largo de nuestra historia reciente en materia laboral es escandaloso. La nueva reforma laboral, presentada como un éxito, de forma exageradamente triunfalista por sus defensores en “la izquierda” se caracteriza por incumplir lo pactado y por estar repleto de renuncias que favorecen a la CEOE.
Se mantiene la flexibilidad interna y externa; no se toca el artículo 41 que facilita a la empresa la modificación de las condiciones laborales; ni el 40 sobre la movilidad geográfica; se mantiene el coste del despido en 20 días por año para el improcedente y 33 para el procedente; tampoco se recuperan los salarios de tramitación; ni la autorización administrativa en los despidos colectivos (desregulación judicial).
Valgan estas primeras líneas de urgencia para hacer una valoración general de la Reforma Laboral sin perjuicio de un estudio más reposado en los próximos días. De entrada y ante la inevitable pregunta de si estamos ante un texto que mejora las condiciones de vida de la clase trabajadora, cabría contestar que depende.
Huérfanos como estamos de victorias colectivas propias, se comprende mejor la euforia que se desata cada vez que en otras latitudes una candidatura de izquierdas -así, en general, porque luego hay que ver en qué queda el programa izquierdista en cada caso- derrota en las elecciones a propuestas situadas mucho más a la derecha.
Los y las profesionales de los centros de salud vienen denunciando sistemáticamente el problema estructural de Osakidetza por la escasez de plantillas, sobre todo en la atención primaria. ¿Cuántos de los 4.000 profesionales que pasaron al paro o listas de espera de Osakidetza, después de la última oleada de la pandemia, han sido recuperados?
No hay dinero para contratar enfermeras en una pandemia, pero si para subir el sueldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y comprar armas letales para utilizar contra la población. Porque estas nuevas porras son armas mortales si no se usan con precaución, y ya conocemos el talante dialogante de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado…
Dentro del tráfico mercantil con que suelen adobarse los consensos, EH Bildu, PSOE y Unidas Podemos se comprometieron a “derogar de manera íntegra” la reforma laboral del año 2012, decía taxativo el escrito en su primer punto. Pocas horas después de hacerse público, Moncloa mandó callar. Nada de <<derogar>> y menos aún de <<maneraíntegra>>.
Tocaba repetir la estrategia de la que la clase trabajadora española viene siendo víctima desde hace décadas: los sindicatos amenazan que esta vez van en serio, fingen cabrearse mucho con una patronal intransigente, convocan alguna movilización más simbólica que eficaz y, como marca el guion, se firma un acuerdo, que deja las reivindicaciones de los trabajadores muy lejos de ser satisfechas.
Hoy tanto en las cuatro capitales, como en 65 pueblos de E.H. se han movilizado, para manifestar el rechazo al proyecto de ley de la primera parte de las reforma de las pensiones. Es una ocasión perdida para garantizar el Sistema Público que garantice pensiones dignas, ratifica los recortes vigentes, abre la puerta a otros nuevos y fomenta la privatización del Sistema Público de Pensiones.
Desde hace años, en el mes de noviembre, en torno al día 25, Día Internacional contra las Violencias Machistas, la sociedad se moviliza para visibilizar y reflexionar, con más intensidad, para hacer balance y evaluar la evolución de esta lacra que sufrimos históricamente las mujeres. Una lacra que solo representa un síntoma, el más sangriento, el más inhumano e irracional, el más criminal, de un síndrome más amplio que se llama patriarcado.
Las prioridades han cambiado y la exigencia del derecho a un trabajo digno empieza a marcar un cambio de época. La criminalización de las huelgas y de las manifestaciones, incluso de la quema de contenedores o neumáticos, cuando de lo que se trata es de abolir la esclavitud moderna, cotiza a la baja. Solo se trata de saber quién te representa, no quien finge hacerlo.
Reclaman a los partidos con representación institucional que han apoyado al Gobierno que condicionen su apoyo a los Presupuestos Generales a la derogación de la reforma laboral. Entre las medidas que se proponen este manifiesto de la mayoría de organizaciones sindicales de todo el país se encuentran subir el salario mínimo a 1.200 euros y reducir la jornada laboral a 32 horas semanales.
En noviembre de 2021, los mismos partidos que protagonizaron la <<concurrencia de debilidades>>, ahora en el poder conformando un Gobierno de coalición de izquierdas, anunciaban el <<hecho histórico>> de una Ley de Memoria Democrática para perseguir los crímenes del franquismo… sin derogar la Ley de Amnistía.
No es la primera vez ni será la última. Volvemos dónde solíamos: a la herencia recibida. La sustitución de cuatro miembros del Tribunal Constitucional a la grouchista manera (la parte contratante de la primera parte…) por el gobierno más progresista de la democracia de la mano de la oposición pepera representa un bochorno que no admite enmienda.
La impunidad policial es el fin del Estado de derecho, pero a nuestros magistrados eso no parece preocuparles. La judicatura refuerza la impunidad policial dándole credibilidad a todo lo que diga un agente y regalándoles con ello el terrible poder de meter en la cárcel a quien quiera. El escandaloso caso del diputado condenado por la vaga declaración de un policía de que le había dado una patada es un salto cualitativo.