El escándalo de corrupción y sexo que sacudió a Volkswagen en 2005 se ha cerrado con la absolución de Adriana Barros, la amante brasileña del ex presidente de comité de empresa de Volkswagen Klaus Volkert, quien fue acusada de recibir cientos de miles de euros de la empresa para que Volkert cerrase los ojos ante posibles abusos de la compañía.
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