El problema que nos vamos a encontrar es que si la empresa rechaza la solicitud, no tenemos más recorrido que acudir a la vía judicial. Y este es el escenario que precisamente la empresa busca. ¿Por qué? Porque es complejo para la persona trabajadora, ya que implica recurrir a un abogado/a, realizar un desembolso económico para pagar sus honorarios y esperar un juicio.
