Probablemente todos los trabajadores ya sepan que las grabaciones ocultas son válidas comoprueba en un juicio por una demanda por asuntos laborales cuando el trabajador interviene enla conversación. Pero una cosa es que se puedan presentar grabaciones y otra cosa es que deverdad sean prueba o indicio que justifique la pretensión de la demanda. No siempre es así, aveces por culpa de la falta del más mínimo sentido común por parte del trabajador al valorar lo quedemuestra realmente su grabación. Debería ser obvio darse cuenta de que la grabación tieneque demostrar que es cierto que se tiene derecho a lo que se pide concretamente en lademanda . Más de uno dirá que menuda tontería es explicar una perogrullada, pero por lo visto noestá muy claro para algunos trabajadores.
Por ejemplo, el que pretende probar haber hecho horas extras ilegales haciéndose fotos en supuesto de trabajo con un reloj. Parece que esnecesario explicar que esa foto solo probaría loque se ve: que está en su puesto de trabajo juntoa un reloj que dice que son las 7 de la tarde… ¿yqué? Ni siquiera probaría necesariamente quefueran las 7 de la tarde, porque los relojes sepueden cambiar, igual que la hora del archivo de una foto, y menos aún probaría que hubiera hechoel nº de horas extras cuyo pago o compensaciónestuviera pidiendo en la demanda. Igual que elque pretende probar las horas extras ilegalespresentando papeles o notas que él mismo hahecho o que no se sabe quién ha hecho, que sesupone que establecen un horario, pero no se sabe ni para quién ni para cuándo y ni siquiera dequé empresa se trata. Entre estos casos sobre horas extras ilegales, los más curiosos son los delos trabajadores que hacen fotos o vídeos absurdos de este tipo y al mismo tiempo y todos los díasfirman sin rechistar, incluso de su puño y letra, un registro de jornada que dice que no la excedenni un minuto.
Lo mismo cabe decir de pretender probar un acoso laboral por aislamiento haciéndose fotos ograbando vídeos en los que se ve al trabajador solo en algún sitio. O de pretender probar que laempresa no proporciona equipos de protección individual (EPI) haciéndose fotos sin los EPI en un sitio que no se sabe ni cuál es exactamente, ni si está o no está dentro de su jornada, ni lo queestá haciendo, ni si no lleva los EPI porque no se los han dado o porque no se los ha queridoponer. Los ejemplos serían infinitos.
Tampoco es cuestión de esperar del trabajador que esté todo el día con la grabadora en lapistolera, presto a sacarla más rápido que Clint Eastwood y dispararla contra el empresauriomalvado o sus encargaos secuaces cuando le digan algo interesante. Aunque hay trabajadoresque sufren acoso y graban toda su jornada todos los días, porque los gigas son muy baratos ypara borrar lo que sobre siempre hay tiempo ; pero esto solo parece posible en situaciones muyextremas de acoso habitual en trabajos digamos que de oficina o en puestos que de alguna formasean físicamente fijos.
¿Entonces qué puede ser útil grabar? Además de los casos en los que las fotos o vídeos sí queprobaran directamente un incumplimiento o ilegalidad, un “truco” sería grabar conversacionescon el empresaurio y/o encargao en el que dieran las órdenes ilegales o admitieran losincumplimientos de la empresa , aunque fuera de forma indirecta, implícita o sobreentendida. Porejemplo, el trabajador no se graba haciendo todas las horas extras ilegales, cosa que es absurda,sino que graba al jefe diciéndole que la jornada habitual es X. El trabajador no se graba haciendotareas de una categoría superior por la que le corresponda más salario, sino que graba a sus jefesdiciéndole cuáles son sus funciones habituales.
Incluso es posible forzar la situación o la conversación, lo que podría ser muy útil para saber conantelación cuándo sería esa conversación y llevar la pistola cargada. Por ejemplo, el trabajador,con la grabadora en marcha, va a la oficina a preguntar por qué no le han pagado las X horas extras que hace todas las semanas y los jefes le contestan, como es habitual: que las horas extrasno se pagan y al que no le guste ahí tiene la puerta. O va a preguntar por qué no le hacen nóminay contrato de sus funciones reales de ingeniero en vez de auxiliar administrativo y le contestan dela misma forma. O va a pedir que su jornada y sus funciones sean las del convenio y se lo niegan,diciéndole que tiene que seguir haciendo las funciones A durante el tiempo B. El trabajador no segraba sin EPI sino que va a ver a los jefes, les pide los EPI y no se los dan.
El trabajador acosadomediante falta de ocupación y aislamiento no se graba solo sin hacer nada, sino que va a los jefesa preguntarles por qué no le dan trabajo, por qué está en un despacho aparte de todo el mundo ypor qué nadie le contesta ni le dirige la palabra. De esta forma, el trabajador estaría preparadopara la conversación, pero el empresaurio puede que no. Menos preparado estaría aún el típico“encargao” al que le pusieron una gorra y se cree almirante de la marina.
En estos casos puede suceder que la empresa o los encargaos contesten dando largas: que elmes que viene, que la cosa está mu mala, que cuando lleves unos años te pagamos eso o tehacemos el otro contrato, que vamos a abrir el protocolo de acoso… pero por supuesto luego nohacen nada. Eso no tendría por qué desmontar la prueba, porque lo importante sería grabar unaconversación en la que la empresa no solo no negara que la ilegalidad o incumplimiento sucediera,sino que lo admitiera de forma implícita o incluso explicita. Esa sí que podría ser una grabación útilen un juzgado.
Como viene al caso, vamos a hablar de nuevo de nuestros apreciados «sindicalistos» y abogados“laboralistos” , que no sindicalistas ni laboralistas, que hasta hace nada decían que lasgrabaciones no valen, sin descartar que alguno lo siga diciendo. Para valorar a quien os hubieradicho eso, tened en cuenta que la validez de las grabaciones de vuestras conversaciones no esninguna novedad reciente, sino que el Tribunal Constitucional ya lo dejó claro en su doctrina hacecasi 40 años .
También podéis tener en cuenta que en los «sindicatos» cobran el mismo salarioponiendo 10 demandas cada día que no poniendo ninguna, el mismo salario pasando a juiciotodas las veces que no pasando ninguna, y que si se gastan mucho dinero en pagar abogados lesqueda menos dinero para pagar salarios y facturas de «sindicalistos».
Fuente: Laboro
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