La reforma laboral pretende flexibilizar lo más posible el mercado laboral francés. Y esto se intenta de varias maneras. Una de ellas es facilitar los despidos. Con esta ley, por ejemplo, las indemnizaciones de despido “abusivo” tendrán un tope máximo, lo que permitirá a las empresas calcular con anticipación el costo de los despidos.
Además, se va a hacer más complicado el recurso a los tribunales laborales para determinar el carácter arbitrario o no de un despido. De hecho, los patrones no estarán más obligados a explicar el motivo de un despido a su empleado como es hoy en día. De ahora en adelante es el trabajador quien deberá exigir al patrón que explique el motivo del despido.
