Los recortes y el deterioro de la Sanidad Pública, han sido y continúan siendo son el principal incentivo para el crecimiento del sector privado, y por eso es una de las estrategias utilizadas para favorecer la privatización.
Se está produciendo una derivación creciente de los fondos públicos al sector privado deteriorando el sistema sanitario público y favoreciendo la búsqueda en el sector privado de las prestaciones que no se consiguen en la Sanidad Pública, lo que explica por ejemplo que los seguros privados sanitarios son los que han tenido un mayor crecimiento en 2016, el 3,6%(el 5,07% en 2017) con un total de 10,054 millones.
