Ratioak jaitsi, Hezkuntza duindu

Giza baliabideen galera horren aurrean, hezkuntza duin baten bidean atzerakada suposatzen duen horren aurrean, gure mezua argia da: beti eta edozein testuingurutan, jaitsi ditzagun ratioak, eta jaitsiera bakoitza ikaslegoarentzat konkistatutako eskubide gisa finka dadila.

Defensa de la Ética en la Educación

Actualmente, el alumnado termina la Enseñanza Obligatoria teniendo por lo menos 4 asignaturas (una por cada curso, una hora a la semana) ligadas a la ética y los valores impartidas por profesorado especializado (esto es, profesorado con estudios de Filosofía). Sin embargo, con la LOMLOE el alumnado pasará a tener una única asignatura de este tipo en toda la ESO, la cual no será obligatoriamente impartida por profesorado especializado. Esto se traduce en que el alumnado podrá cursar toda su Enseñanza Obligatoria sin tener ni siquiera una sola asignatura relacionada con la reflexión ética impartida por profesorado de Filosofía.

Hezkuntzan Etikaren defentsan

Gaur egun, ikasleek  Derrigorrezko Hezkuntza gutxienez espezializatutako irakasleek (Filosofiako ikasketak dituzten irakasleek) emandako  etikarekin eta filosofiarekin lotutako 4 ikasgai pasata (ikasturteko bana, astean ordubetez) amaitzen dute. LOMLOErekin aldiz, ikasleek DBH osoan espezializatutako irakasleek derrigor eman beharko ez duten era honetako ikasgai bakarra izatera igaroko dira. Ondorioz ikasleek haien Derrigorrezko Hezkuntza osoan hausnarketa etikoarekin lotutako eta Filosofian espezializatutako irakasleek emandako ikasgai bakar bat ere izan gabe pasa ahal izango dute.

El Supremo arrincona la educación pública frente la concertada

La sentencia ha pasado prácticamente desapercibida fuera de los medios valencianos, pero la sentencia 3138/2020 del Tribunal Supremo no tiene una afectación exclusiva en esta autonomía. Ni mucho menos. En su fallo, que genera jurisprudencia en toda España, el alto tribunal desestima dos recursos de la Generalitat a una sentencia del Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV) del 2018 que obliga a mantener el concierto a las unidades de bachillerato de dos colegios privados –el muy elitista El Pilar, de València, y La Salle, de Paterna-, a pesar de no ser estos tramos de educación obligatoria.

La escuela del desastre. ¿Cómo salir del estado de shock?

¿Susto o muerte? La negligencia y la irresponsabilidad de una Administración que se ha negado rotundamente a reducir las ratios escolares para garantizar la seguridad y la prevención de riesgos de contagio ha inclinado la balanza hacia el modelo de alternancia. O sea, para evitar una presencialidad no segura, la mayoría de los centros escolares de Secundaria ha optado por reducir a la mitad la presencialidad. De esta manera, y con el respaldo de los claustros escolares, nuestra Consejería ha conseguido desdobles a coste cero. CGT siempre ha apostado y seguirá apostando por una presencialidad escolar segura y, por ello, exige incrementar la partida presupuestaria para educación, la contratación del profesorado y de todo el personal necesario para garantizar una enseñanza presencial que respete las distancias de seguridad en las aulas. Puede que los docentes tardemos en recuperarnos de este estado de shock, pero las consecuencias serán nefastas para el gran perjudicado en este asunto: el alumnado.

El abandono de la escuela pública

Nuestras Administraciones educativas se han lavado las manos. No sabían qué hacer y han optado por la dejación de funciones

Nuestro malestar y nuestro estupor son ya insoportables cuando escuchamos a los responsables políticos hablar del curso próximo. Su propuesta es ―y ahí la propia ministra― “optimizar espacios”, ignorando al parecer que, en el escuela pública, hace años que bibliotecas, laboratorios y aulas de usos múltiples se utilizan como aulas convencionales. Que centros construidos para 600 estudiantes pasan ya de los 1.000. Que no cabe un alfiler ni en aulas ni en pasillos ni en patios, y que estos nada tienen que ver con los fastuosos polideportivos que nos enseñan en los telediarios. De eso hablamos cuando hablamos de los recortes que llevan asfixiándonos curso tras curso.