El presidente de Gestamp, Francisco Riberas, ha asegurado que las nuevas tendencias en el sector de automoción beneficiarán a los fabricantes de componentes, puesto que las marcas de esta industria centrarán sus inversiones en ese ámbito tecnológico y cultural que está naciendo en torno al coche, como el vehículo eléctrico y autónomo, la conectividad a bordo o las nuevas fórmulas de movilidad.
Con el foco puesto en esos esfuerzos, los constructores de vehículos aumentarán los niveles de externalización a sus proveedores, a juicio de Riberas. Según sus cálculos, solo en el segmento de chasis surgirán nuevas oportunidades de negocio valoradas en más de 20.000 millones hasta 2025.



















