{"id":948,"date":"2013-09-25T02:52:27","date_gmt":"2013-09-25T00:52:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/?p=948"},"modified":"2013-09-25T02:52:27","modified_gmt":"2013-09-25T00:52:27","slug":"cementerio-norte-frontera-sur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/blog\/2013\/09\/25\/cementerio-norte-frontera-sur\/","title":{"rendered":"Cementerio norte, frontera sur."},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Las fuerzas de seguridad marroqu\u00edes y espa\u00f1olas han provocado la muerte de 23 inmigrantes en 2013, 15 en los \u00faltimos tres meses, seg\u00fan datos de las organizaciones humanitarias en la zona<\/p>\n<p>La crisis en Espa\u00f1a no asusta a los que llevan la suya propia cosida al cord\u00f3n umbilical. 100 inmigrantes lograron entrar en Melilla este martes en un salto coordinado a la valla y otros tantos alcanzaron el continente por mar<\/p>\n<p><a title=\"Marta Molina\" href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/autores\/marta_molina\/\">Marta Molina<\/a>\u00a0 \u00a0&#8211; Marruecos<\/p>\n<p align=\"right\">17\/09\/2013 &#8211;\u00a019:56h<\/p>\n<p align=\"right\"><img decoding=\"async\" alt=\"Adil Hamid, 25, de Camer\u00fan, camina por el monte Gurug\u00fa con Melilla a su espalda. \/Fotograf\u00eda: \u00c1ngel Navarrete. \" src=\"http:\/\/images.eldiario.es\/desalambre\/inmigracion\/Camerun-Gurugu-Melilla-Fotografia-Navarrete_EDIIMA20130917_0593_13.jpg\" \/><span style=\"font-size: 12px;\"><strong>Adil Hamid, 25, de Camer\u00fan, camina por el monte Gurug\u00fa . \/Fotograf\u00eda: \u00c1ngel Navarrete.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Decenas de zapatos desparejados riegan las pendientes de ascenso al Gurug\u00fa. La estampa desprende olor a quemado. El monte, colindante con Melilla y refugio de los m\u00e1s pobres -saltar la valla es gratis; al menos, en dinero-, tiene su propio lenguaje, aseguran los locales. Cuando expulsa humo, advierte de una masacre. \u201cA los Ali se les fue la mano\u201d, asegura resuelto Sigam, guineano de 22 a\u00f1os. Los \u201cAli\u201d, las fuerzas auxiliares marroqu\u00edes, abandonan el bosque a las 19.00 horas, puntuales como cada d\u00eda del mes de Ramad\u00e1n en que unos y otros olvidan la contienda para consagrarse a Al\u00e1. Minutos antes, 300 agentes de la \u00e9lite militar marroqu\u00ed se emplean a fondo en limpiar la zona. Balas expansivas, barras met\u00e1licas a falta de porras, piedras que vuelan veloces y cerillas que prenden r\u00e1pido. Campamentos arrasados, cinco muertos, siete ni\u00f1os separados de sus madres y un beb\u00e9 de ocho meses con quemaduras en un brazo. \u00a0\u201cFue como una pel\u00edcula\u201d, describe el padre Esteb\u00e1n Vel\u00e1zquez, responsable de la Delegaci\u00f3n de Migraciones en Nador, finalizado ya el ataque del 24 de julio pasado.<\/p>\n<p>Cuatrocientas personas expulsadas al desierto -40 gravemente heridas-, al menos ocho muertos \u2013uno de ellos con residencia legal en Marruecos- y una menor violada, seis ojos fuera de \u00f3rbita, hernias sangrantes, mand\u00edbulas destrozadas, piernas rotas, brazos dislocados, dientes sin propietario, dos incendios forestales, documentaci\u00f3n convertida en cenizas, tarjetas de refugiado y solicitudes de asilo incluidas. \u201cEl Apocalipsis\u201d, resume aleg\u00f3rico Yayu Bagayoko, maliense de 17 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Este es el balance provisional \u2013 de acuerdo a ONG e inmigrantes- de las redadas efectuadas en la semana del 22 de julio pasado, la m\u00e1s violenta del a\u00f1o en la frontera hispanomarroqu\u00ed, un campo de batalla donde se libra una guerra desigual entre las fuerzas de seguridad que la custodian a uno y otro lado y los miles de subsaharianos y subsaharianas que pueblan los bosques y ciudades del norte de Marruecos a la espera de una oportunidad para entrar en Europa, bien como demandantes de asilo bien de manera irregular.<\/p>\n<p>Doscientos de ellos alcanzaron Espa\u00f1a en la madrugada del lunes:\u00a0\u00a0cien lograron entrar en Melilla\u00a0en un salto coordinado a la valla y otros tantos pusieron pie en distintas costas (Lanzarote, Almer\u00eda, Granada, C\u00e1diz y Ceuta) despu\u00e9s de una traves\u00eda que muchos hubieron de hacer a nado en su parte final. La de ayer fue una de las jornadas m\u00e1s dram\u00e1ticas del a\u00f1o para quienes intentan cruzar el Estrecho, con un muerto y al menos doce desaparecidos.<\/p>\n<p>\u201cLas fronteras cerradas matan\u201d, asegura la Asociaci\u00f3n Pro Derechos Humanos de Andaluc\u00eda (APDHA), y \u00e9sta ha segado la vida de 23 subsaharianos en 2013, 15 en los \u00faltimos tres meses, seg\u00fan datos de las organizaciones humanitarias que trabajan en la zona (AMDH, Gadem, Alecma, APDH Melilla y Prodein). Un recuento a la baja, advierten, por las dificultades para investigar la suerte de quienes desaparecen en este pozo violento cuyo ecuador es una doble alambrada de seis metros de altura y 12 kil\u00f3metros de longitud \u2013cortante en sus extremos, retr\u00e1ctil en su parte final-, uno de los 14 muros del mundo. Para \u00c1frica, un cementerio en el norte; para Europa, una de sus fronteras a proteger.<\/p>\n<p>Cuatro inmigrantes perecieron frente a la valla los 24 y 25 de julio pasado. Tres cayeron en el lado marroqu\u00ed de la barrera y, aunque las fuerzas del orden de aquel pa\u00eds solo reconocen dos, ONG e inmigrantes hablan de un tercer muerto. El cuarto falleci\u00f3 en territorio espa\u00f1ol por \u201cparada cardiorrespiratoria\u201d, seg\u00fan los resultados de la necrosia. La versi\u00f3n de la Delegaci\u00f3n del Gobierno en Melilla no convence a las asociaciones Pro Derechos de la Infancia (Prodein) y Pro Derechos Humanos de Melilla (APDHM), que se han personado en la causa.<\/p>\n<p>Al menos 225 personas perdieron la vida en 2012 al intentar alcanzar El Dorado europeo a trav\u00e9s de su frontera sur, 156 de ellas en el reverso marroqu\u00ed. \u201cY se trata solo de los datos que hemos podido contrastar\u201d, matiza la APDHA, la \u00fanica organizaci\u00f3n que elabora un registro de inmigrantes muertos en esta zona, en su\u00a0<i>Balance Migratorio 2012<\/i>.<\/p>\n<p>\u201cMarruecos utiliza el control de fronteras para presionar a Espa\u00f1a y a Europa en la negociaci\u00f3n de sus intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos\u201d, afirma Fran\u00e7ois Papet-Perin, polit\u00f3logo franc\u00e9s afincado en Melilla y especialista en relaciones hispanomarroqu\u00edes. Opini\u00f3n que respalda Bernab\u00e9 L\u00f3pez, experto en relaciones euromediterr\u00e1neas. \u201cCuando Marruecos act\u00faa con dureza contra la inmigraci\u00f3n lo hace para mostrarse buena defensora de la fortaleza europea y \u2018agradar a Europa\u2019, que hace la vista gorda\u201d, denuncia. \u201cNo veo relaci\u00f3n entre la visita del Rey Juan Carlos iniciada el 14 de julio y el aumento de la violencia contra los subsaharianos, s\u00ed quiz\u00e1 en lo que respecta al acuerdo pesquero entre la Uni\u00f3n Europea y Marruecos\u201d, de un coste de 40 millones de euros y firmado el 24 de julio pasado, que permitir\u00e1 faenar a 126 barcos, 100 de ellos espa\u00f1oles, durante los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Infierno sobre la tierra<\/h3>\n<p>La valla que separa Melilla del pa\u00eds vecino roza del lado marroqu\u00ed con el monte Gurug\u00fa, un enclave al que sus residentes en tr\u00e1nsito denominan \u201cinfierno sobre la tierra\u201d y desde cuyas prominencias se divisa, pavone\u00e1ndose en sus lomas, \u201cBabylon\u201d. Con este sobrenombre se conoce a la ciudad aut\u00f3noma en el argot de \u201cla aventura\u201d. Babylon, Melilla, una luci\u00e9rnaga al alcance de un brazo extendido, \u201cel para\u00edso\u201d, Espa\u00f1a, Europa, el continente de los derechos humanos, la tierra sin \u201cAli\u201d, la tierra de la \u201cGard\u00ediiia Civil\u201d. A las malas, la menos mala.<\/p>\n<p>\u201cLos militares matan; la Gard\u00ediiia Civil pega con esas porras que se hacen dobles, dispara con balas blancas [pelotas de goma] que te sacan los ojos y nos devuelve a los Ali por alguna de las peque\u00f1as puertas de la barrera, a veces la Gard\u00ediiiia Civil tambi\u00e9n entrega un sobre blanco a los Ali\u201d, cuenta Erani\u00e7os Kone, camerun\u00e9s de 28 a\u00f1os, las dos r\u00f3tulas dislocadas y tres a\u00f1os de residencia en el monte.<\/p>\n<p>Cae a plomo en Nador a finales de julio. Para la mayor\u00eda de los habitantes de esta ciudad costera del norte de Marruecos, las energ\u00edas comienzan a fallar al mediod\u00eda por los rigores del final del Ramad\u00e1n. Para las fuerzas auxiliares marroqu\u00edes, el mes santo no se hace notar hasta el momento ritual de romper el ayuno y hacer una pausa en la cacer\u00eda de inmigrantes a la que se consagran tres veces al d\u00eda.<\/p>\n<p>Dos furgones policiales, cuatro de las fuerzas auxiliares y tres autobuses a capacidad completa ascienden al Gurug\u00fa siguiendo la carretera de Farhana. Los militares se adentran en \u00e9l por la desviaci\u00f3n previa al Caf\u00e9 Balc\u00f3n.\u00a0 Es la segunda redada del d\u00eda. La tercera la realizar\u00e1n sobre las 17 horas. \u201cHola, todo genial, estamos escondidos, tenemos a los militares justo al lado\u201d, saluda jovial pero hecho un susurro\u00a0<i>Deuxmildix\u00a0<\/i>(2010), nombre en clave de Abubakar, un chadiano de 28 a\u00f1os, que ha grabado en su\u00a0<i>nickname<\/i>\u00a0la fecha de su llegada al Gurug\u00fa. \u201cHacemos guardias diurnas y nocturnas, empezamos a correr monte arriba, monte abajo a las 4 de la madrugada\u201d, explica Adil Hamid, camerun\u00e9s de 25 a\u00f1os dotado para \u201cla m\u00fasica y el f\u00fatbol\u201d que se dice \u201chabituado a este infierno\u201d, puntualiza con verbo adulto y, sin embargo, vestido con un jabador de ni\u00f1o que no alcanza a taparle las pantorrillas. \u201c\u00a1B\u00e1mbola, b\u00e1mbola!\u201d, gritan. O lo que es lo mismo: \u201c\u00a1Que vienen los Ali!\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>&#8216;Number 9&#8217;<\/h3>\n<p>Bloqueados en Marruecos sin dinero y sin papeles, los subsaharianos que intentan alcanzar Europa a trav\u00e9s de su conf\u00edn sur sufren la represi\u00f3n violenta de las fuerzas de seguridad marroqu\u00edes y espa\u00f1olas, seg\u00fan denuncian las ONG en la zona, acusaci\u00f3n que sin embargo desmienten los gobiernos de uno y otro lado de la frontera. \u201cLa aventura\u201d, como los africanos bautizan este viaje, ha ahogado en el mar a 20.000 personas en los \u00faltimos diez a\u00f1os, seg\u00fan cifras aproximativas de la Organizaci\u00f3n Internacional de las Migraciones (OIM) en las que no se contabilizan los invisibles, aquellos que desaparecen sin dejar rastro. Ninguna entidad conoce el total de muertos por el fen\u00f3meno migratorio hacia Europa, mucho menos siendo el desierto del Sahara un tragadero con una gran interrogante por todo dato.<\/p>\n<p>Cinco cad\u00e1veres se enfr\u00edan en la morgue de los hospitales Hassani, de Nador, \u00a0y El Farabi, de Oujda. La suerte est\u00e1 decidida para los dos N.N. y los cuerpos de Cl\u00e9ment \u2013su apellido se protege-, Tour\u00e9 Vilent y de Toussaint-Alex Mianzoukouta: fosa com\u00fan. \u201cDif\u00edcilmente ser\u00e1n repatriados\u201d, deduce Hassane Ammari. Los dos primeros \u201cfueron asesinados por desconocidos\u201d, seg\u00fan el atestado de la Gendarmer\u00eda marroqu\u00ed; el tercero y profesor de franc\u00e9s en Rabat \u201ccay\u00f3 de un furg\u00f3n en marcha\u201d cuando lo trasladaban a la frontera con Argelia para expulsarlo. \u201cNo le dieron oportunidad de mostrar su permiso de residencia y trabajo\u201d, se duele este funcionario p\u00fablico y delegado de la Asociaci\u00f3n Marroqu\u00ed de Derechos Humanos (AMDH).\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero Cl\u00e9ment era\u00a0<i>Number 9<\/i>, su apodo en el Gurug\u00fa y antet\u00edtulo de la campa\u00f1a\u00a0<a href=\"https:\/\/secure.avaaz.org\/en\/petition\/Campagne_Numero_9_Stop_aux_violences_aux_frontieres\/?copy\" target=\"_blank\">\u00a0Basta de violencia en las fronteras<\/a>\u00a0que cuatro ONG marroqu\u00edes (Alecma, Gadem, FAM y AMDH) impulsaron \u201ccontra la violaci\u00f3n de los derechos humanos y la represi\u00f3n sistem\u00e1tica de las fuerzas de seguridad marroqu\u00edes y espa\u00f1olas\u201d en junio. La cineasta italiana Sara Creta, voluntaria del Foro Alternativas de Marruecos, grab\u00f3 con su c\u00e1mara la\u00a0\u00a0agon\u00eda y muerte\u00a0de Cl\u00e9ment el 16 de marzo pasado. Cinco d\u00edas antes,\u00a0<i>Number 9<\/i>, sobrenombre que hace referencia a su posici\u00f3n en el campo de f\u00fatbol, intent\u00f3 saltar la valla junto a 200 inmigrantes m\u00e1s. Fracas\u00f3. Devuelto a Marruecos y apaleado hasta morir- tanto por la Guardia Civil como por los agentes marroqu\u00edes a quienes fue entregado, seg\u00fan los testimonios recogidos en el documental-, falleci\u00f3 en el monte \u201cy no en el hospital Hassani como figura en su certificado de defunci\u00f3n\u201d, denuncia la AMDH.<\/p>\n<p>La Asociaci\u00f3n Unificada de la Guardia Civil de Melilla reclam\u00f3 en mayo pasado un protocolo para las entradas irregulares de inmigrantes, que le fue negado. Insisti\u00f3 y solicit\u00f3 al fiscal general del Estado que se pronunciara sobre la legalidad de las devoluciones en caliente, \u201cuna pr\u00e1ctica amparada por la Delegaci\u00f3n del Gobierno, pero contraria a la Ley de Extranjer\u00eda que exime de identificar al inmigrante en comisar\u00eda\u201d, explica un portavoz de la AUGC, sindicato que pide conocer los detalles del acuerdo de readmisi\u00f3n firmado por Espa\u00f1a y Marruecos en 1992 y ratificado por el pa\u00eds vecino en octubre pasado, 20 a\u00f1os despu\u00e9s de la negociaci\u00f3n. La Delegaci\u00f3n del Gobierno en Melilla lo desmiente: \u201cLas devoluciones que se realizan son siempre bajo el estricto cumplimiento de la legislaci\u00f3n y los acuerdos vigentes y publicados en su momento\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfMaltratan ustedes a los inmigrantes que logran saltar la valla? \u201cRespondo con una pregunta\u201d, contesta el portavoz de la AUGC, \u201c\u00bfQu\u00e9 hay de las agresiones a los guardias civiles? Un agente est\u00e1 muy grave\u201d. \u00bfHospitalizado? \u201cNo, pero muy malito\u201d. \u00bfCu\u00e1l es su pron\u00f3stico? \u201cNo lo s\u00e9, pero seguro que tiene para largo y es que vienen como locos porque este es el primer mundo, seguridad social y sanidad gratis, porque tienen hasta sarna\u201d, explica.\u00a0Esta \u201cpresi\u00f3n migratoria\u201d, en lenguaje de las administraciones p\u00fablicas, responde a un aumento de las redadas en el norte de Marruecos que, seg\u00fan las ONG en la zona, \u201cempuja a los inmigrantes a poner en riesgo su vida para escapar de la violencia\u201d.<\/p>\n<p>Pese a que la impunidad sella ata\u00fades en este lado del mundo, el camerun\u00e9s\u00a0\u00a0Joseph Abunaw\u00a0habl\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del suyo en un juzgado de Melilla el 30 de marzo de 2007, 20 meses despu\u00e9s de perder la vida por el impacto de una pelota de goma. El cuerpo de\u00a0<i>Ypo Joe<\/i>, as\u00ed apodado por su baja estatura, fue encontrado en Marruecos y no en Espa\u00f1a. Hab\u00eda sido golpeado por agentes espa\u00f1oles y entregado a los marroqu\u00edes. Seg\u00fan el sumario: los testimonios de otros subsaharianos, que Prodein recogi\u00f3 en v\u00eddeo, fueron la principal prueba para reabrir el caso.\u00a0 \u201cEspa\u00f1a \u00a0y Marruecos son la polic\u00eda de Europa\u201d, denuncian a coro Jos\u00e9 Palaz\u00f3n y Jos\u00e9 Alonso, presidentes de Prodein y APDHM, respectivamente, recordando al\u00a0<i>peque\u00f1o Joe<\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Oujda, campamento de lisiados<\/h3>\n<p>La frontera entre Argelia y Marruecos est\u00e1 te\u00f3ricamente cerrada desde el atentado de 1994 contra el Hotel Atlas de Marrakech, atribuido a la inteligencia argelina. Hassane Ammari toma un bol\u00edgrafo y cartograf\u00eda: \u201cOr\u00e1n, Tlemcen, Maghnia y Oujda; la distancia entre estas dos \u00faltimas es de 20 kil\u00f3metros, pero los autobuses militares los abandonan clandestinamente y en masa ocho kil\u00f3metros antes y siempre a partir de las 23 horas, en una zona minada y tierra de nadie\u201d que centrifuga miles de expulsiones al mes, ilegales en los casos de mujeres, ni\u00f1os y heridos.\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEnero de 2013: 1.035 expulsados, entre ellos 45 heridos, siete de consideraci\u00f3n grave, dos eran mujeres. Febrero de 2013: 1.526 expulsados, 42 heridos, 11 graves y tres mujeres entre ellos. Marzo de 2013: 1.307 expulsados, 57 heridos, 14 graves y cinco mujeres. Solo el 21 de abril de 2013: 759 expulsados, 29 heridos, nueve muy graves y cinco mujeres entre ellos. Del 22 al 30 de mayo: 1.322 expulsados, seis heridos y tres mujeres embarazadas. Entre el 1 el 13 de junio: 322 expulsados, 12 heridos. Los 26, 27 y 29 de julio y del 1 al 4 de julio: 135 expulsados, 14 heridos y cuatro mujeres\u201d. En total y seg\u00fan los registros de la AMDH: 6.406 expulsiones a las que hay que sumar al menos las 400 de la semana del 28 de julio pasado. Expulsiones, que no personas expulsadas, ya que el tr\u00e1nsito es un ida y vuelta perpetuo: expulsi\u00f3n-caminata de unas cinco horas hasta Oujda-viaje a otras ciudades del norte-expulsi\u00f3n y vuelta a empezar. \u201cPing-pong\u201d, describe sonoro Hassane.<\/p>\n<p>La Universidad de Oujda, su Fac, es conocida como el campamento de los lisiados. Por cuestiones humanitarias, sus estudiantes cedieron este espacio a los heridos en 2008. El poblado ha ido ganando terreno y, aunque el rector prohibi\u00f3 la entrada a la polic\u00eda, hay redadas ocasionales, guardias que custodian las salidas y una red de mafias que trafica con miseria y sexo.\u00a0\u201cLas migrantes son controladas durante toda la ruta, con el objeto final de entreg\u00e1rselas a\u00a0<i>madames\u00a0<\/i>europeas, pero mientras cruzan son explotadas sexualmente, obligadas a acostarse con m\u00e1s de 20 hombres por noche en Oujda, con m\u00e1s de 30 en Maghnia\u201d, explica Javier Valdezate, autor del documental\u00a0<i>Europe\u2019s good\u00a0<\/i>y fundador de\u00a0\u00a0L\u2019emigrant.net, una web que ayuda a los africanos a emigrar con dignidad proporcionando informaci\u00f3n en ingl\u00e9s, franc\u00e9s y espa\u00f1ol. \u201cIt\u2019s our business [Es nuestro negocio]\u201d, repite una cooperante extranjera parafraseando a Peter, un nigeriano que controla el negocio desde Rabat y que \u201cni por asomo\u201d tiene intenci\u00f3n de entrar en Europa. \u201c\u00bfPara qu\u00e9? Aqu\u00ed me gano bien la vida\u201d, recuerda que le justific\u00f3 sin aprecio.<\/p>\n<p>Marie Mariohn, una camerunesa de 31 a\u00f1os aquejada de polio y con un hijo de diez a\u00f1os, Fabrice, queda al margen del mercado. Tiene suerte: un compatriota se ha hecho cargo de ella protegi\u00e9ndola de la prostituci\u00f3n. Tambi\u00e9n los ni\u00f1os y los hombres, pero sobre todo las mujeres son v\u00edctimas de violencia sexual durante una traves\u00eda en la que el agresor viste cualquier traje: militares, mafias, camaradas&#8230; \u201cMira a mi peque\u00f1o\u201d, \u00a0requiere Philom\u00e8ne sosteniendo un beb\u00e9 de un mes en los brazos. \u201cNo tiene padre\u201d, se lamenta esta guineana de 30 a\u00f1os. \u201cFui violada por un nigeriano cerca de Maghnia, una de las veces que me expulsaron\u201d, despacha.<\/p>\n<p>Marie arrastr\u00f3 su silla de ruedas para atravesar el desierto, punto intermedio de la aventura que emprendi\u00f3 en 2011. Comparti\u00f3 apartamento en T\u00e1nger durante una semana pero las redadas de finales de julio la trajeron de vuelta a Oujda, apaleada, sin documentaci\u00f3n ni dinero. \u201cMe robaron incluso las fotograf\u00edas de mi peque\u00f1\u00edn\u201d, relata con la cabeza gacha. Frente a su tienda, el panorama es dantesco. Dos perros flacuchos se hacen fuertes entre kilos de basura, mantas extendidas en lo que pareci\u00f3 ser una cancha de baloncesto sugieren un dormitorio, quienes han tenido suerte mendigando en el sem\u00e1foro preparan una cena caliente a base de harina, tomate y cebolla mientras que los heridos mastican el tiempo a la espera de que la eventual solidaridad de un compatriota les mueva el gaznate.<\/p>\n<p>Hablan poco. Oujda est\u00e1 sembrada de desconfianza. Las mafias y las fuerzas de seguridad han hecho un trabajo concienzudo sobre la salud mental de los migrantes, seg\u00fan\u00a0\u00a0denunci\u00f3\u00a0M\u00e9dicos Sin Fronteras al abandonar la zona en marzo pasado como protesta por el recrudecimiento de la violencia y la pasividad de Madrid y Rabat.\u00a0En 2012, los equipos sanitarios de esta ONG asistieron a m\u00e1s de 500 personas con heridas por violencia y, de ellas, una cuarta parte necesitaron asistencia urgente.<\/p>\n<p>Cyrille Kababou pide permiso a su jefe de comunidad. \u201cSin fotos\u201d, advierte un tipo enfrascado en un\u00a0<i>dashiki\u00a0<\/i>y tocado con un sombrero\u00a0tipo fedora\u00a0al mejor estilo<i>\u00a0hipster<\/i>. El camerun\u00e9s retira una venda corrompida y muestra sus heridas. \u201cMe lo hice en mi s\u00e9ptima tentativa, fue en la barrera electrificada\u201d, explica. Como no hay electrificaci\u00f3n en la frontera pese a que el Ministerio del Interior estudia reforzarla con una instalaci\u00f3n de baja tensi\u00f3n, Cyrille debe referirse a la sirga tridimensional que media entre las dos vallas, \u201cuna construcci\u00f3n que la Uni\u00f3n Europea prohibir\u00eda para la caza de animales pero que permite en la de seres humanos\u201d, denuncia Jos\u00e9 Palaz\u00f3n, por todos conocido como el Quijote melillense, gracias a su determinaci\u00f3n en la defensa de los derechos de los inmigrantes desde hace casi dos d\u00e9cadas.<b>\u00a0<\/b><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<img decoding=\"async\" alt=\"Mamadou, de Mali, ense\u00f1a la herida que se hizo en un intento de salto de la valla de Melilla desde Marruecos.\/Fotograf\u00eda: \u00c1ngel Navarrete. \" src=\"http:\/\/images.eldiario.es\/desalambre\/inmigracion\/Mamadou-Melilla-MarruecosFotografia-Angel-Navarrete_EDIIMA20130917_0594_13.jpg\" \/><span style=\"font-size: 12px;\"><strong>Mamadou, de Camer\u00fan, ense\u00f1a la herida que se hizo en un intento de salto de la valla de Melilla desde Marruecos.\/Fotograf\u00eda: \u00c1ngel Navarrete.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u201cEsto fue por una pelota de goma de la Guardia Civil\u201d, explica John Camara con el dedo \u00edndice en direcci\u00f3n a la frente de Nasy, un guineano de 14 a\u00f1os, tan aturdido a\u00fan que pareciera tener las pupilas escayoladas. \u201cHay cinco muertos, decenas de desaparecidos y seis hermanos que han perdido el ojo\u201d, confirma este chaval de 16 a\u00f1os que sali\u00f3 de Sierra Leona ocho meses atr\u00e1s por una disputa de tierras que enterr\u00f3 a toda su familia. \u201cLos guardias est\u00e1n por todas partes, del lado espa\u00f1ol pero tambi\u00e9n entre las dos vallas\u201d, cuenta. \u201cSi te pillan, vas directo al Toyota, te muelen a palos y vuelta a Marruecos\u201d, advierte. \u201cNo les importa donde pegan y t\u00fa, arrodillado en el suelo, solo puedes protegerte la cabeza entre los brazos\u201d, prosigue. \u201cNos rodean entre cuatro o m\u00e1s, golpean con porras, dan patadas, pu\u00f1etazos tambi\u00e9n y nos esposan con una cuerda a la espalda antes de entregarnos a los Ali; es su turno, los marroqu\u00edes masacran con brutalidad, nos tratan como animales\u201d, denuncia.<\/p>\n<p>La Delegaci\u00f3n del Gobierno en Melilla asegura que el empleo de la fuerza es \u201cla necesaria y comedida para conseguir el objetivo de vigilancia y custodia de nuestras fronteras\u201d y devuelve la acusaci\u00f3n a los inmigrantes a quienes atribuye una conducta violenta, \u201cmanifest\u00e1ndose en unas ocasiones en forma de aut\u00e9nticas agresiones hacia los guardias mediante el uso de piedras, palos y otros elementos, todo ello\u00a0probablemente provocado por la desesperaci\u00f3n en la que se encuentran y por la presi\u00f3n ejercida sobre ellos por las mafias que los utilizan en sus estrategias\u201d.<\/p>\n<p>La decepci\u00f3n tumba a aquellos que logran pasar y son devueltos en caliente. En su imaginario se dibuja el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla (CETI), donde muchos de sus camaradas disfrutan de cama y tres comidas al d\u00eda. \u201cMucho mejor que el Gurug\u00fa\u201d, se sonr\u00ede Houssein Idsa, maliense de 24 a\u00f1os. El tiempo de residencia es, sin embargo, arbitrario. \u201c\u00a1Tengo un problema!\u201d, se alarma Bachirou Mamadou, de 35 a\u00f1os. \u201cMe inscribieron como camerun\u00e9s\u201d, explica. \u201cLo soy, pero primero me identifiqu\u00e9 como maliense y ahora me comentan que los de mi pa\u00eds estamos tardando mucho en salir\u201d, confiesa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Extraterrestres que hacen su trabajo<\/h3>\n<p>\u201cLos europeos sois extraterrestres, maltrat\u00e1is y permit\u00eds el maltrato\u201d, \u00a0recrimina Joel Sthetic. \u201cTengo solo 16 a\u00f1os, deber\u00eda estar en casa con mi madre, estudiando\u201d, se duele este congole\u00f1o de Goma. \u201cSois criminales porque comet\u00e9is cr\u00edmenes\u201d, acusa. Joel reside en un campamento instalado temporalmente en las proximidades de Selouan, a 12 kil\u00f3metros de Nador, junto a 12 refugiados m\u00e1s de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, a los que se han unido otros subsaharianos desplazados por las redadas que a finales de julio se extendieron m\u00e1s all\u00e1 del Gurug\u00fa.<\/p>\n<p>\u201cHacen su trabajo, somos clandestinos, no respetamos la ley\u201d, suaviza Bari Alpha. Despu\u00e9s de 23 meses en el monte, este guineano de 22 a\u00f1os sigue obsesionado con entrar en Melilla. Lo ha intentado m\u00e1s de 30 veces. \u201cTodos mis amigos est\u00e1n all\u00ed\u201d, se justifica mientras acomoda la muleta bajo una chumbera, solo media hora despu\u00e9s de recibir el alta m\u00e9dica y a la espera de que alg\u00fan camarada le ayude a subir de nuevo.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de esta higuera, existe un tercer mundo con esperanzas de pertenecer al primero: el Gurug\u00fa, principio y final de todo este \u201cping-pong\u201d que describ\u00eda sonoro Hassane Ammari. Aqu\u00ed viven los m\u00e1s pobres, tambi\u00e9n los m\u00e1s fuertes y los m\u00e1s desesperados, empujados a la valla por la violencia de la que son v\u00edctimas, seg\u00fan el an\u00e1lisis de ONG como Prodein, Caminando Fronteras, Andaluc\u00eda Acoge y la Asociaci\u00f3n Pro Derechos Humanos de Andaluc\u00eda entre otras, que tambi\u00e9n atribuyen el repunte de pateras, m\u00e1s de 300 personas llegaron a las costas espa\u00f1olas en la segunda semana de agosto, a la represi\u00f3n de las fuerzas de seguridad marroqu\u00edes.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00edamos una mezquita justo aqu\u00ed\u201d y Adil Hamid pone el dedo \u00edndice mirando al suelo pero un ruido sordo dificulta la conversaci\u00f3n. \u201c\u00a1M\u00edralo!\u201d, requiere. \u201cViene todas las noches a iluminarnos y guiar a los Alil\u201d, cuenta. \u201c\u00bfLo ves?\u201d, pregunta. Un helic\u00f3ptero de la Guardia Civil se aproxima al Gurug\u00fa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>* Para elaborar este reportaje, se intent\u00f3 recabar sin \u00e9xito, v\u00eda telef\u00f3nica y correo electr\u00f3nico, la versi\u00f3n del Gobierno marroqu\u00ed. La Delegaci\u00f3n del Gobierno en Melilla contest\u00f3 a un cuestionario, cuyas respuestas se encuentran introducidas en el texto.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ver video<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=SfeWqY017Ns#t=28\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=SfeWqY017Ns#t=28<\/a><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las fuerzas de seguridad marroqu\u00edes y espa\u00f1olas han provocado la muerte de 23 inmigrantes en 2013, 15 en los \u00faltimos<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[191,32],"tags":[],"class_list":["post-948","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-accion-social","category-derechos-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/948","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=948"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/948\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":951,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/948\/revisions\/951"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=948"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=948"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=948"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}