{"id":8533,"date":"2019-09-22T15:45:57","date_gmt":"2019-09-22T14:45:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/?p=8533"},"modified":"2019-09-22T15:56:25","modified_gmt":"2019-09-22T14:56:25","slug":"27-de-septiembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/blog\/2019\/09\/22\/27-de-septiembre\/","title":{"rendered":"27 de septiembre"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-8534\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa1\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/09\/Cartel-Emergencia-climatica-euskera-1-724x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"383\" height=\"542\" srcset=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/09\/Cartel-Emergencia-climatica-euskera-1-724x1024.jpg 724w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/09\/Cartel-Emergencia-climatica-euskera-1-212x300.jpg 212w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/09\/Cartel-Emergencia-climatica-euskera-1-400x565.jpg 400w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/09\/Cartel-Emergencia-climatica-euskera-1.jpg 730w\" sizes=\"auto, (max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/>A causa de una serie televisiva de moda, el desastre nuclear de Chern\u00f3bil ha vuelto a tomar alguna relevancia p\u00fablica en nuestra sociedad. D\u00e9cadas despu\u00e9s, sabemos que la gesti\u00f3n de aquella tragedia que produjo grav\u00edsimos perjuicios humanos, sociales y medioambientales estuvo atravesada por la negaci\u00f3n, la ocultaci\u00f3n y las mentiras. Pues bien, todo apunta a que es id\u00e9ntica la manera en la que nos est\u00e1n gestionando la actual crisis clim\u00e1tica, si bien sus consecuencias pueden ser mucho mayores, de magnitudes superlativas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Se podr\u00eda decir que es la deriva del capitalismo la que nos ha tra\u00eddo hasta este punto de dif\u00edcil retorno y en gran medida es as\u00ed, pero no se puede obviar la manera en la que hemos participado y participamos de este voraz y destructor modelo. Hemos confundido progreso social con opulencia, bienestar con consumo. Hemos aceptado como si de necesidades se tratara todo lo que nos han ofrecido: coches, viajes, tecnolog\u00eda, grandes infraestructuras&#8230; Por ello, para que la b\u00fasqueda de un nuevo modelo econ\u00f3mico y social tenga un m\u00ednimo de credibilidad, se hace necesaria una previa transformaci\u00f3n personal y colectiva que sea nuestro mejor argumento a la hora de extender su defensa y de exigir las necesarias medidas a quienes m\u00e1s responsabilidad tienen. Y no nos estamos refiriendo, \u00fanicamente, a que debamos tomar mayor conciencia con el reciclaje o con la eficiencia energ\u00e9tica de nuestros electrodom\u00e9sticos, estamos hablando de poner en cuesti\u00f3n la piedra angular de nuestro tiempo, la idea de crecimiento econ\u00f3mico constante.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Lo cierto es que nos encontramos en un momento clave, en el que todav\u00eda es posible ejercer alg\u00fan tipo de presi\u00f3n sobre la senda a tomar respecto al afrontamiento del cambio clim\u00e1tico, la escasez de recursos y el deterioro del medio. Una vez superada la fase de negaci\u00f3n del problema, ya se nos est\u00e1n presentando falsas soluciones de la mano del llamado <i>capitalismo verde<\/i> que con toda su geoingenier\u00eda e introducci\u00f3n de tecnolog\u00edas energ\u00e9ticamente m\u00e1s eficientes s\u00f3lo pretende que la m\u00e1quina no se detenga, que aumente el consumo, que crezca la econom\u00eda en un mundo que no es capaz de soportar el actual ritmo de explotaci\u00f3n del medio. Que la orquesta siga tocando mientras el barco se hunde y sigamos bailando al comp\u00e1s del r\u00e9quiem m\u00e1s animado y colorido que en toda la historia se ha conocido. Por ello, el ecocapitalismo, cualquier forma de capitalismo, \u00fanicamente nos puede llevar al incremento de la cat\u00e1strofe y no es sino la mera antesala del ecofascismo que ya podemos entrever a trav\u00e9s de algunas de sus ya graves manifestaciones tempranas, tales como un criminal control de fronteras o el auge de partidos de extrema derecha.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">El rechazo a sus malas soluciones tiene que venir acompa\u00f1ado de nuestras propuestas y de nuestra voluntad transformadora. Debemos mostrar un nivel de convicci\u00f3n en relaci\u00f3n a nuestras exigencias y decir no al crecimiento y al desarrollismo asumiendo el decrecimiento y el antidesarrollismo. Vivir mejor con menos. Garantizar la cobertura de las necesidades de cuidados, salud o educaci\u00f3n. Poner la vida en el centro como promulga el ecofeminismo. Para ello, necesitamos cambiar modos de vida, recuperar espacios colectivos, reavivar la participaci\u00f3n social y generar solidaridad as\u00ed como relaciones justas y respetuosas entre personas y comunidades a trav\u00e9s del tiempo (quienes vendr\u00e1n) y del espacio (quienes est\u00e1n en otras latitudes y\/o en otras circunstancias). Esto supone un reto incre\u00edble pero s\u00f3lo podemos abordarlo empezando a andar y algunos pasos ya se est\u00e1n dando. Por ello, tratando de impulsar el avance en esta senda, este art\u00edculo termina reproduciendo el \u00faltimo p\u00e1rrafo del manifiesto que se est\u00e1 difundiendo en torno a la Huelga mundial por el clima del pr\u00f3ximo 27 de septiembre:<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u201c<i>En defensa del futuro, de un planeta vivo y de un mundo justo, las personas y colectivos firmantes nos sumamos a la convocatoria internacional de Huelga mundial por el clima, una movilizaci\u00f3n que ser\u00e1, huelga estudiantil, huelga de consumo, movilizaciones en los centros de trabajo y en las calles, cierres en apoyo de la lucha clim\u00e1tica,&#8230; e invitamos a la ciudadan\u00eda y al resto de actores sociales, ambientales y sindicales a secundar esta convocatoria y a sumarse a las distintas movilizaciones que suceder\u00e1n el 27 de septiembre.\u201d<\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><strong>CGT\/LKN-Nafarroa<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A causa de una serie televisiva de moda, el desastre nuclear de Chern\u00f3bil ha vuelto a tomar alguna relevancia p\u00fablica<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":8534,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[189,101],"tags":[],"class_list":["post-8533","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ecologia","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8533"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8536,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8533\/revisions\/8536"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}