{"id":852,"date":"2013-09-04T17:54:53","date_gmt":"2013-09-04T15:54:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/?p=852"},"modified":"2013-09-04T17:54:53","modified_gmt":"2013-09-04T15:54:53","slug":"la-pesadilla-nuclear-lucha-por-su-supervivencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/blog\/2013\/09\/04\/la-pesadilla-nuclear-lucha-por-su-supervivencia\/","title":{"rendered":"La pesadilla nuclear lucha por su supervivencia"},"content":{"rendered":"<div>\n<h2><span style=\"font-size: 16px;\"><b>Miguel MU\u00d1IZ GUTI\u00c9RREZ<\/b><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa1\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2013\/09\/central-nuclear.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-854\" alt=\"central-nuclear\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa1\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2013\/09\/central-nuclear.jpg\" width=\"150\" height=\"128\" \/><\/a>Llevamos padeciendo a\u00f1os de ofensiva propagand\u00edstica favorable a la energ\u00eda nuclear. Un fen\u00f3meno que nos retrotrae al inicio de la historia de esa industria, cuando lo nuclear se presentaba como la panacea para todos los males de la Humanidad.<\/p>\n<p>Esta ofensiva extrae su raz\u00f3n de ser y sus m\u00e9todos de un denominador com\u00fan: el miedo. El miedo de la industria nuclear al final definitivo de una \u00e9poca marcada por su protagonismo. Aunque su terror\u00edfico legado perdurar\u00e1 durante muchos a\u00f1os, la mayor\u00eda de las centrales nucleares que hoy funcionan fueron concebidas para un ciclo de vida de 25 a\u00f1os; construidas durante la d\u00e9cada de los 70 y 80 del pasado siglo, son hoy mecanismos envejecidos que carecen de sustituci\u00f3n. El negocio se acaba, y crece el miedo a un futuro energ\u00e9tico en el que la energ\u00eda nuclear va desapareciendo progresivamente.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a nace del miedo, pero tambi\u00e9n se alimenta del miedo. Explota las incertidumbres del cambio clim\u00e1tico y las inc\u00f3gnitas relacionadas con el agotamiento de los combustibles f\u00f3siles, repite machaconamente un conjunto de mensajes falsos con la finalidad de preservar el sistema energ\u00e9tico despilfarrador que practica la \u00abclase consumidora\u00bb mundial, busca una movilizaci\u00f3n y una presi\u00f3n de dicha clase sobre las fuerzas pol\u00edticas, tambi\u00e9n utilizando su miedo. A partir de una enumeraci\u00f3n de problemas y peligros asociados al futuro \u2013problemas y peligros que se formulan como \u00abretos\u00bb\u2013, se concluye que la energ\u00eda nuclear es una de las garant\u00edas de que el per\u00edodo hist\u00f3rico excepcional que se ha vivido en los \u00faltimos 50 a\u00f1os pueda alargarse durante algunos a\u00f1os m\u00e1s. En la terminolog\u00eda impuesta por el triunfo del neoliberalismo la energ\u00eda nuclear se presenta como \u00abparte de la soluci\u00f3n\u00bb. Basta con leer los foros de debate de los diarios cada vez que se publica una noticia sobre temas nucleares, o seguir la evoluci\u00f3n del Eurobar\u00f3metro sobre el tema, para comprobar que su estrategia obtiene resultados. Por primera vez en 20 a\u00f1os han conseguido elevar el porcentaje de personas que defienden la energ\u00eda nuclear como opci\u00f3n de futuro.<\/p>\n<p>La crisis ecol\u00f3gica y el paso del tiempo ha permitido a los defensores de las nucleares cambiar el optimismo y las falsas promesas id\u00edlicas de sus inicios por una defensa resignada y fatalista del actual\u00a0<i>status quo<\/i>. El cambio no es intrascendente. De su postura inicial, hist\u00f3ricamente ofensiva, han pasado a comprobar que se juegan la continuidad de \u00absu\u00bb tecnolog\u00eda y \u00absu\u00bb negocio. Saben que el principal recurso de que disponen para salvarse es la invocaci\u00f3n a un miedo superior al que ellos mismos provocan.<\/p>\n<p>Exponer todas las falsedades en que se basa su campa\u00f1a superar\u00eda con creces el marco de este art\u00edculo. Hemos optado por analizar en profundidad un par de aspectos y dejar en manos del lector o lectora el recurso a ampliar la informaci\u00f3n mediante las referencias que les facilitamos. Mediante ellas podr\u00e1n comprobar por s\u00ed mismos el resto de las mentiras, trampas y enga\u00f1os que suelen utilizar las nucleares y sus portavoces.<\/p>\n<h3><b>Sobre el origen de la ofensiva<\/b><\/h3>\n<p>Hay que diferenciar entre la propaganda de lo que se ha venido a llamar el \u00abrenacimiento nuclear\u00bb y las decisiones de los centros de poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico que lo han desencadenado. En cuanto a la propaganda utilizada, la campa\u00f1a no se aparta del gui\u00f3n m\u00e1s trillado, aportando como \u00fanica novedad los \u00abargumentos\u00bb del cambio clim\u00e1tico y el fin del petr\u00f3leo barato, que se a\u00f1aden a una ret\u00f3rica renovada en torno a las mentiras (o medias verdades) de siempre.<\/p>\n<p>Hay que examinar con inter\u00e9s las decisiones de los poderes industriales y financieros que han puesto en marcha dicha campa\u00f1a, para poder calibrar su alcance y profundidad. Para cualquier persona que haya seguido el tema, el actual griter\u00edo pro nuclear es asombroso, sobre todo si se contrasta con el silencio y el descr\u00e9dito de la industria nuclear durante los 14 a\u00f1os que siguieron al incidente de Chern\u00f3bil. Pero hay que recordar que, pese a la sordina que impusieron a su propaganda acontecimientos como la ruina econ\u00f3mica del programa de construcciones de centrales de la d\u00e9cada de los setenta, el accidente de la \u00abIsla de las tres Millas\u00bb en EE UU (1979), y la cat\u00e1strofe de Chern\u00f3bil (1986), en ning\u00fan caso el potente conglomerado de empresas nucleares (y los personajes de la industria asociados a ellas) perdieron su situaci\u00f3n privilegiada en las infraestructuras de generaci\u00f3n el\u00e9ctrica de los pa\u00edses con centrales de energ\u00eda at\u00f3mica, y en la toma de decisiones relacionadas con dichas infraestructuras. La opacidad del sistema energ\u00e9tico hizo que la descalificaci\u00f3n social de que era objeto la energ\u00eda nuclear no afectase a sus valedores; \u00e9stos se limitaron a esperar una ocasi\u00f3n propicia para volver a alzar la voz, contando con que el paso del tiempo fomenta el olvido.<\/p>\n<p>Las circunstancias han hecho que la crisis de envejecimiento de las nucleares coincida con el reconocimiento de la amenaza que el cambio clim\u00e1tico significa a nivel ecol\u00f3gico y social. Ello ha sido r\u00e1pidamente aprovechado por el grupo de empresas, cient\u00edficos, y personajes de diverso pelaje (incluyendo algunos ex-ecologistas arrepentidos) que configuran lo que podemos denominar el lobby nuclear.<\/p>\n<p>El inicio de la ofensiva se puede fechar en la creaci\u00f3n del denominado \u00abForum Internacional de la Cuarta Generaci\u00f3n\u00bb, o GIF, en julio del a\u00f1o 2001 (v\u00e9ase\u00a0<a href=\"http:\/\/www.gen-4.org\/\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.gen-4.org\/<\/a>), pero las maniobras del lobby nuclear para beneficiarse de la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica ven\u00edan de mucho antes. Se remontan a las reuniones de concreci\u00f3n de la Convenci\u00f3n Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (denominadas COPs). En la segunda edici\u00f3n de la COP 6 (realizada en Bonn, el a\u00f1o 2001) los representantes del lobby nuclear vieron c\u00f3mo era rechazada su aspiraci\u00f3n a que la energ\u00eda nuclear figurase como una de las tecnolog\u00edas que daba derecho a certificados de reducci\u00f3n de emisiones de C0<sub>2<\/sub>, incluy\u00e9ndola dentro de los denominados \u00abmecanismos de desarrollo limpio\u00bb; una petici\u00f3n que se remontaba a las primeras reuniones de la COP. Pero dicho fracaso no rest\u00f3 un \u00e1pice a la intensidad de la campa\u00f1a desarrollada desde el GIF.<\/p>\n<p>La carta m\u00e1s fuerte se jug\u00f3 hacia septiembre del 2005. Aproximadamente medio a\u00f1o antes del 200 aniversario de la cat\u00e1strofe de Chern\u00f3bil, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) public\u00f3 un informe con un t\u00edtulo tan largo como enga\u00f1oso: Chernobyl: the true scale of the accident. 20 Years Later a UN Report Provides Definitive Answers and Ways to Repair Lives (Chern\u00f3bil: la verdadera escala del accidente. 20 a\u00f1os m\u00e1s tarde un informe de Naciones Unidas suministra respuestas definitivas y caminos para reparar vidas). Como analiza el doctor Rodr\u00edguez Farr\u00e9, el informe, redactado en realidad por la Agencia Internacional de la Energ\u00eda At\u00f3mica (AlEA), organismo con la que la OMS tiene una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n, constitu\u00eda una apolog\u00eda del regreso de la energ\u00eda nuclear minimizando las consecuencias de la cat\u00e1strofe. Para ello se redactaba un grueso documento de investigaci\u00f3n del que solo se daba publicidad a un resumen que sembraba dudas ampar\u00e1ndose en la complejidad metodol\u00f3gica de la investigaci\u00f3n sobre las secuelas de la radiaci\u00f3n en la salud de las personas. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, ven\u00eda a decir el informe, lo que hab\u00eda pasado en Chern\u00f3bil no era tan grave como se hab\u00eda estado afirmando.<\/p>\n<p>Y es que, en temas nucleares, veinte a\u00f1os son mucho; la mayor\u00eda de la gente que recuerda Chern\u00f3bil tiene la sensaci\u00f3n de que se trata de algo \u00abque ya pas\u00f3\u00bb. Tan solo una minor\u00eda sabe que las secuelas de la cat\u00e1strofe contin\u00faan siendo hoy tan terribles como en los primeros meses, si no m\u00e1s.<\/p>\n<p>A partir del a\u00f1o 2005 la campa\u00f1a se aceler\u00f3. Surgiendo del impulso del Departamento de Energ\u00eda de los Estados Unidos se organizaron unas jornadas informativas en el Reino Unido y los EE UU a las que eran invitados personajes relacionados con el tratamiento de la imagen, ya que se trataba de mejorar dicha \u00abimagen\u00bb ante la sociedad, lo que se traduc\u00eda en que personajes que trabajaban directamente en las empresas que fabrican los componentes de las centrales analizaban todos los problemas y peligros (residuos, accidentes, contaminaci\u00f3n, etc.) asociados a las nucleares minimiz\u00e1ndolos y, al mismo tiempo, intentaban ridiculizar las posibilidades de que se pudiesen dar alternativas que no tuviesen en cuenta las nucleares.<\/p>\n<p>El que el enfoque del \u00abrenacimiento nuclear\u00bb estuviese centrado en una cuesti\u00f3n de \u00abimagen\u00bb o \u00abpercepci\u00f3n\u00bb dice mucho de las limitaciones de la campa\u00f1a. A pesar de que partes del discurso insisten en \u00abnovedades\u00bb tecnol\u00f3gicas que parecen sacadas de novelas de ciencia-ficci\u00f3n (nuevos modelos de reactores, avances en el tratamiento de los residuos, la fusi\u00f3n, etc.), el peso principal lo constituyen los dos aspectos enunciados antes, y es que la realidad no permite profundizar en la tecnolog\u00eda, ni tampoco afrontar una campa\u00f1a en positivo.<\/p>\n<p>Por ejemplo en Espa\u00f1a, aprovechando al m\u00e1ximo la informaci\u00f3n sobre el problema del cambio clim\u00e1tico, los informes del Foro Nuclear empezaron a incorporar detallados an\u00e1lisis sobre el retraso que acumulaba el pa\u00eds para alcanzar los objetivos del Protocolo de Kioto. Pronto se a\u00f1adir\u00eda a ello el anuncio de la proximidad del \u00abc\u00e9nit de la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo\u00bb (peak-oil), para ayudar a convencer de que la energ\u00eda nuclear era necesaria para afrontar la crisis que provocar\u00eda la carencia de petr\u00f3leo y gas. Lo que realmente funcion\u00f3 fue la idea de vincular la energ\u00eda nuclear a la difusi\u00f3n de los problemas ecol\u00f3gicos, para que la informaci\u00f3n relacionada con \u00e9stos llevase aparejada su dosis de propaganda.<\/p>\n<p>Y un coro de empresarios, ex-presidentes de gobiernos, banqueros, creadores y repetidores de opini\u00f3n, ingenieros nucleares, periodistas y medios de comunicaci\u00f3n afines, junto con los l\u00edderes de los dos sindicatos mayoritarios, as\u00ed como una parte de los pol\u00edticos y presidentes de gobiernos europeos, con George Bush y Tony Blair como directores de orquesta, pusieron manos a la obra. Se trataba de repetir en cualquier medio, lugar y momento un catecismo de ideas, dise\u00f1ado por el GIF, que era necesario hacer arraigar a cualquier precio.<\/p>\n<p>El ejemplo de Espa\u00f1a se puede aplicar sin dificultad a pa\u00edses tan dispares como Chile, Brasil, o China, ya que el comportamiento de sus grupos de presi\u00f3n es muy parecido a los de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<h3><b>Sobre las caracter\u00edsticas de la ofensiva<\/b><\/h3>\n<p>La estrategia actual del lobby nuclear implica un cambio en sus actuaciones y en su mensaje.<\/p>\n<p>Como hemos visto, la campa\u00f1a se limita a la propaganda en su sentido m\u00e1s puro y duro: la repetici\u00f3n continuada de una serie de t\u00f3picos para hacerlos arraigar en la conciencia de las personas, haciendo caso omiso de los datos que demuestran su invalidez, su parcialidad o su falacia. Se trata de ganar la opini\u00f3n a cualquier precio o, en su defecto, provocar una sensaci\u00f3n de apat\u00eda, cansancio y desinter\u00e9s por el tema que neutralice cualquier posible voz cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Las intervenciones econ\u00f3micas han seguido una estrategia m\u00e1s sofisticada. En lugar de proponer proyectos de construcci\u00f3n de nuevas centrales nucleares en los pa\u00edses industrializados, donde se construy\u00f3 la mayor parte del parque nuclear en las d\u00e9cadas de los 70 y 80, los grupos de presi\u00f3n pro nucleares se concentraron en las econom\u00edas denominadas \u00abemergentes\u00bb o \u00abde crecimiento r\u00e1pido\u00bb; se trataba de conseguir compromisos de construcci\u00f3n de centrales en pa\u00edses pobres con expectativas de crecimiento econ\u00f3mico (China, India, Rusia, Corea, etc.), para presionar luego a los pa\u00edses ricos con un mensaje de urgencia, de construir para \u00abno perder el tren\u00bb, usando el argumento del \u00abatraso\u00bb, la \u00abfalta de competitividad\u00bb y toda la panoplia a que nos ha acostumbrado la ret\u00f3rica neoliberal. Dicha regla ha tenido su excepci\u00f3n en los casos norteamericano, ingl\u00e9s y franc\u00e9s. Este \u00faltimo, por unas circunstancias propias que se podr\u00edan resumir en la idea de potenciar el poder nuclear como eje vertebral del poder del Estado.<\/p>\n<p>Como ya hemos dicho, el an\u00e1lisis detallado de la totalidad de los mensajes requerir\u00eda mayor espacio del que le corresponde a este art\u00edculo. A la hora de seleccionar dos ejemplos hemos optado por un argumento \u00abdom\u00e9stico\u00bb, y por la estrella del discurso renovado: la energ\u00eda nuclear como tecnolog\u00eda que permitir\u00eda mitigar los efectos del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Comencemos por el caso dom\u00e9stico. Se puede ilustrar el uso sistem\u00e1tico de la mentira con la tan repetida \u00abreivindicaci\u00f3n\u00bb de que se derogue la \u00abmoratoria nuclear vigente\u00bb en Espa\u00f1a. Este t\u00f3pico, repetido en m\u00faltiples ocasiones, fue puesto originariamente en circulaci\u00f3n por Felipe Gonz\u00e1lez. Su an\u00e1lisis en detalle es muy representativo de los m\u00e9todos utilizados en la campa\u00f1a.<\/p>\n<p>Reconvertido en propagandista nuclear, y aprovechando una asamblea internacional de ex mandatarios mundiales realizada en Madrid en octubre del 2006, el ex presidente del gobierno Felipe Gonz\u00e1lez declar\u00f3 que \u00abante los avances producidos en materia de seguridad y en la eliminaci\u00f3n de residuos\u00bb el gobierno actual se deber\u00eda replantear la moratoria nuclear promulgada por \u00e9l mismo en 1984.<\/p>\n<p>Se denomin\u00f3 \u00abmoratoria nuclear\u00bb a la decisi\u00f3n pol\u00edtica tomada por el primer Gobierno de Felipe Gonz\u00e1lez de detener la construcci\u00f3n de cinco grupos nucleares programados por las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas Endesa, Iberduero e Iberdrola (Lem\u00f3niz I y II, en Vizcaya; Valdecaballeros I y II, en Badajoz, y Trillo II, en Guadalajara); algunos de dichos grupos estaban en avanzado estado de realizaci\u00f3n, y se decidi\u00f3 \u00abcompensar\u00bb a las compa\u00f1\u00edas afectadas a trav\u00e9s de unas tasas incluidas en la tarifa el\u00e9ctrica que todo consumidor ha venido pagando en los \u00faltimos a\u00f1os. Analicemos los t\u00e9rminos de la tan repetida \u00abreivindicaci\u00f3n\u00bb de fin de la moratoria.<\/p>\n<p>En primer lugar hay que apuntar que las causas de dicha moratoria nada tuvieron que ver ni con la \u00abseguridad\u00bb, ni con los \u00abresiduos\u00bb mencionados por Gonz\u00e1lez. Si estos hubiesen sido los motivos reales, se deber\u00eda haber procedido a un cierre ordenado de las centrales nucleares que ya funcionaban, ya clausurar todas las que se encontraban en proceso de construcci\u00f3n en aqu\u00e9l momento. Resulta dif\u00edcil creer que la cancelaci\u00f3n de cinco proyectos pod\u00eda afectar de alguna manera a los problemas de seguridad, o a la escala temporal de la herencia que dejan los residuos nucleares, en un momento (1984) en que ya funcionaban tres centrales nucleares, y se hallaban en diversas etapas de planificaci\u00f3n y construcci\u00f3n un total de 12 reactores m\u00e1s.<\/p>\n<p>Lo cierto es que las verdaderas causas de la moratoria fueron de tipo econ\u00f3mico. Como reflejan unas declaraciones muy difundidas (y nunca desmentidas) del Sr. Juan Manuel Eguiagaray, ex ministro de Industria y Energ\u00eda del PSOE, \u00abhubo que rescatar financieramente a las empresas el\u00e9ctricas espa\u00f1olas que se hab\u00edan embarcado en un proceso de inversi\u00f3n fara\u00f3nico, la construcci\u00f3n de m\u00e1s grupos nucleares de los razonablemente necesarios; lo que llev\u00f3, por razones mucho m\u00e1s financieras que de cualquier otro tipo a la llamada moratoria nuclear. Los costes de paralizaci\u00f3n de proyectos de construcci\u00f3n en curso, as\u00ed como el saneamiento financiero de las empresas, recayeron sobre los consumidores durante largos a\u00f1os mediante recargos en el recibo de la luz\u00bb.<\/p>\n<p>El que se detuviese la tramitaci\u00f3n y construcci\u00f3n de unas centrales nucleares mientras se daba permiso para acabar otras -el total de pedidos de centrales nucleares de la d\u00e9cada de los setenta fue, como hemos apuntado, de 12, y las siete m\u00e1s modernas del parque nuclear espa\u00f1ol se construyeron despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n de la moratoria- ilustra m\u00e1s sobre el verdadero sentido de la misma que las cifras que se puedan aportar sobre la crisis financiera de las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas, que tambi\u00e9n existen.<\/p>\n<p>En resumen, la moratoria supuso una operaci\u00f3n de rescate de unas el\u00e9ctricas profundamente endeudadas, realizada a trav\u00e9s de las tarifas el\u00e9ctricas de los consumidores. Lo m\u00e1s opuesto a los motivos esgrimidos en el discurso de Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p>Pero, en segundo lugar, la falsedad intr\u00ednseca de la reivindicaci\u00f3n de que la moratoria se derogue se halla en el hecho de que, cuando Felipe Gonz\u00e1lez enunci\u00f3 tal \u00abreivindicaci\u00f3n\u00bb, la tal moratoria ya no exist\u00eda. Esta dej\u00f3 de tener vigencia a partir de la promulgaci\u00f3n de la Ley 54\/1997 del Sector El\u00e9ctrico por parte del gobierno del Partido Popular, que liberalizaba el sistema de generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y adem\u00e1s, como la moratoria afectaba a unas centrales nucleares determinadas, en cualquier momento, y especialmente a partir de 1997, cualquier empresa pod\u00eda, de acuerdo con la normativa vigente, solicitar una licencia de construcci\u00f3n de una planta nuclear. Otra cosa es que hubiese alguna compa\u00f1\u00eda dispuesta a suicidarse econ\u00f3micamente haciendo tal cosa.<\/p>\n<p>Si la moratoria no exist\u00eda desde 1997, \u00bfpor qu\u00e9 Gonz\u00e1lez pide su derogaci\u00f3n en el a\u00f1o 2006? Por una parte se trataba de dar apoyo a una mentira continuamente repetida por los portavoces nucleares: que fue una decisi\u00f3n \u00abpol\u00edtica\u00bb la que \u00aboblig\u00f3\u00bb a unas empresas a abandonar unos planes que, de no haber sido por dicha decisi\u00f3n, se hubiesen llevado a cabo. Hacer creer que las centrales nucleares en proyecto se hubiesen construido todas, y que fue la decisi\u00f3n pol\u00edtica de un gobierno que ced\u00eda a la presi\u00f3n de grupos ecologistas que hab\u00edan creado una \u00abfalsa\u00bb preocupaci\u00f3n social contra las nucleares, la que trunc\u00f3 esos planes perjudicando al pa\u00eds, ha sido una de las constantes de propaganda del lobby nuclear en los \u00faltimo a\u00f1os. Con este discurso se disimula, de paso, el fracaso de la energ\u00eda nuclear, presentando la situaci\u00f3n como resultado de \u00abpresiones externas\u00bb.<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea, la elecci\u00f3n de las falsas razones expuestas por Gonz\u00e1lez para la reivindicaci\u00f3n del levantamiento de la falsa \u00abmoratoria\u00bb tampoco es casual. La menci\u00f3n de mejoras de seguridad, y de avances en el problema de los residuos, dos motivos que no se mencionaron en su momento, fue la excusa para repetir una de las consignas de la propaganda del lobby nuclear: inventarse inexistentes \u00abavances\u00bb en la seguridad y en el problema de los residuos significa atacar dos de las principales causas de descr\u00e9dito de la energ\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>Como veremos, ni se han producido avances ni en el campo de la seguridad ni en el del tratamiento de los residuos. Este es un ejemplo de los m\u00e9todos de la campa\u00f1a: repetir continuamente mentiras, medias verdades y frases vac\u00edas con la contundencia de verdades probadas, hasta hacer creer a la sociedad que se trata de hechos ciertos. Se trata de una estrategia de eficacia probada en otros casos (recordemos que en Irak hab\u00eda armas de destrucci\u00f3n masiva que justificaban por s\u00ed solas la invasi\u00f3n de su territorio).<\/p>\n<p>Pero antes de entrar en la relaci\u00f3n de mentiras y medias verdades merece la pena analizar como funciona la estrategia de repetici\u00f3n continuada. Nuevamente, el caso de la falsa moratoria nos brinda el ejemplo adecuado.<\/p>\n<p>Tan pronto como se difundieron en 2006 las declaraciones de Gonz\u00e1lez sobre la necesidad de que se \u00abderogase\u00bb la moratoria, todas las organizaciones ecologistas que interesadas por el tema nuclear las denunciaron insistentemente: demostraron su falsedad por la vigencia de la Ley 54\/1997 del Sector El\u00e9ctrico. Pero dicha demostraci\u00f3n no encontr\u00f3 el mismo eco me di \u00e1tico que la mentira que denunciaba, y a pesar de que se trataba de algo f\u00e1cilmente comprobable, la \u00abexigencia\u00bb de \u00abderogaci\u00f3n\u00bb se ha seguido planteando de manera continuada por diversos portavoces del lobby nuclear a lo largo del 2007 y el 2008.<\/p>\n<p>Podemos elegir un ejemplo, entre muchos, del elevado nivel de contradicci\u00f3n y desinformaci\u00f3n alcanzados. El diario\u00a0<i>El Pa\u00eds\u00a0<\/i>encabezaba el domingo 27 de julio de 2008 su suplemento Negocios, que inclu\u00eda un monogr\u00e1fico sobre a la energ\u00eda nuclear, con un editorial titulado \u00abEl verdadero debate nuclear\u00bb, que se iniciaba con el siguiente p\u00e1rrafo \u00abLa defensa de la energ\u00eda nuclear, castigada con una moratoria en Espa\u00f1a desde 1991, [&#8230;]\u00bb. Aqu\u00ed, no tan solo el editorialista inclu\u00eda un dato err\u00f3neo (el rigor en los datos nunca parece ser una exigencia cuando se trata de defender a las nucleares), sino que la reiteraba m\u00e1s adelante escribiendo \u00abEn el supuesto de que acabara hoy la moratoria, y el Gobierno autorizase proyectos nucleares [&#8230;]\u00bb. Como se puede ver la idea se reitera, asociando adem\u00e1s la \u00abmoratoria\u00bb a la idea de \u00abcastigo\u00bb, como refuerzo de la falacia de que la energ\u00eda nuclear es v\u00edctima de una especie de oscuro complot.<\/p>\n<p>Pero no obstante, en el art\u00edculo de fondo del mismo Suplemento, titulado \u00ab\u00bfNucleares? Tal vez, gracias\u00bb, el periodista Carlos G\u00f3mez escrib\u00eda: \u00abPese a su defensa de esta energ\u00eda, y a que no hay impedimento legal hoy en Espa\u00f1a para tramitar una solicitud de licencia para una nueva nuclear, ninguna el\u00e9ctrica se lo plantea.\u00bb En un mismo documento el diario ofrec\u00eda dos versiones contradictorias sobre el mismo hecho sin que a nadie pareciera importarle el rigor del asunto.<\/p>\n<p>La \u00abmoratoria\u00bb es un ejemplo de manual de las t\u00e1cticas de reiteraci\u00f3n de mensajes con menosprecio al razonamiento y la l\u00f3gica, que son aplicadas a todos los aspectos de la propaganda. Un repaso somero a los principales \u00abargumentos\u00bb que se utilizan en la campa\u00f1a, apuntando los datos que permiten descalificarlos, es la mejor manera de combatir la desinformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los portavoces del lobby nuclear insisten en que esta tecnolog\u00eda \u00abgarantiza el suministro por su funcionamiento ininterrumpido en ciclos de hasta 24 meses\u00bb. Basta realizar un recuento anual de las horas en que las centrales nucleares permanecen detenidas por incidentes y aver\u00edas para desenmascarar dicha falacia. Pero, por supuesto, esta realidad permanece al margen del \u00abargumento\u00bb.<\/p>\n<p>Se insiste en que una central nuclear \u00abconsume un combustible abundante\u00bb (el uranio). Pero no se menciona que los datos oficiales de lo que denominan \u00abreservas razonablemente aseguradas\u00bb de dicho mineral indican que, al ritmo de consumo actual, su disponibilidad queda limitada a unos 40 a\u00f1os. Los datos acerca de las reservas son especulativos y confusos, ya que en ocasiones se contabilizan tambi\u00e9n los que denominan \u00abrecursos adicionales estimados\u00bb. La realidad es que existen limitaciones para el suministro de uranio del parque actual de reactores; y no digamos ya si se construyen nuevas centrales.<\/p>\n<p>Las centrales nucleares han sido calificadas como fuentes de energ\u00eda que permiten la \u00absoberan\u00eda energ\u00e9tica\u00bb porque \u00abpresentan una log\u00edstica de suministro diversificada y fiable\u00bb. El \u00abargumento\u00bb calla el dato de que tan s\u00f3lo 6 pa\u00edses del mundo disponen del 84% de las reservas mundiales de uranio (con casos pol\u00edticamente tan estables como N\u00edger o Kazajst\u00e1n), y que el 78% del total de dichas reservas pertenece s\u00f3lo a 7 compa\u00f1\u00edas internacionales.<\/p>\n<p>El 99% del concentrado de uranio, que es el elemento b\u00e1sico para obtener el combustible de las centrales, se fabrica en 12 pa\u00edses pero, en el siguiente paso de la cadena nuclear, s\u00f3lo existen 6 complejos industriales de enriquecimiento de dicho concentrado en todo el mundo. Y tan s\u00f3lo 4 compa\u00f1\u00edas controlan el 92% del proceso de enriquecimiento. Sin uranio enriquecido no hay combustible nuclear, pero pese a todos estos datos la energ\u00eda nuclear sigue siendo clasificada como \u00abaut\u00f3ctona\u00bb.<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda nuclear, argumentan los defensores, \u00abdispone de equipos humanos cualificados de operaci\u00f3n y mantenimiento\u00bb. Se silencia el hecho de que la pol\u00edtica de jubilaciones anticipadas, de despidos, de temporalidad, y de reducci\u00f3n de costes a cualquier precio, todo lo que ha sido la constante del neoliberalismo econ\u00f3mico en los \u00faltimos a\u00f1os, se halla detr\u00e1s de los continuos fallos en materias de seguridad, detr\u00e1s de episodios como la fuga radioactiva de la central de Asc\u00f3. Tambi\u00e9n se silencia que a nivel mundial las universidades no llegan a cubrir las expectativas de titulados en f\u00edsica o ingenier\u00eda nuclear.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed se desarrollar\u00edan los \u00abargumentos\u00bb cl\u00e1sicos, enriquecidos por una ret\u00f3rica renovada. Luego viene el recurso a la ciencia-ficci\u00f3n, tambi\u00e9n con su dosis de oportunos silencios.<\/p>\n<p>El primer recurso es la menci\u00f3n de las nuevas generaciones de reactores nucleares. La industria, leemos o escuchamos, \u00abha desarrollado modelos de reactores de nueva generaci\u00f3n dotados con seguridad pasiva\u00bb. El silencio en este caso consiste en omitir que estos \u00abmodelos\u00bb todav\u00eda no han salido ni tan siquiera de las mesas de dise\u00f1o, y que su realizaci\u00f3n pr\u00e1ctica depende del \u00e9xito de los actuales modelos, el m\u00e1s avanzado de los cuales, el denominado EPR (European Pressurized Reactor), tambi\u00e9n llamado de \u00abtercera generaci\u00f3n\u00bb ya acumula una considerable cantidad de fallos, retrasos e incrementos de presupuesto en los prototipos que se est\u00e1n construyendo en Finlandia y Francia. La propaganda omite tambi\u00e9n que los modelos que funcionan actualmente tambi\u00e9n fueron presentados como \u00abtotalmente seguros\u00bb en su d\u00eda. Fue el curso del tiempo el que transform\u00f3 las promesas iniciales en duras realidades.<\/p>\n<p>La segunda apelaci\u00f3n a la ciencia-ficci\u00f3n consiste en declarar que la industria nuclear \u00abha hecho adelantos substanciales en la gesti\u00f3n de los residuos\u00bb, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Felipe Gonz\u00e1lez, repetida frecuentemente en la propaganda del Foro Nuclear. La realidad silenciada en este caso es que, descartando delirios tales como enviarlos al espacio o encerrarlos en las capas profundas de la Tierra, el \u00fanico intento que se ha hecho para crear un almac\u00e9n de residuos radioactivos de alta actividad, el proyecto norteamericano de Yucca Mountain, no tiene ni fecha de inicio de las obras, ni presupuesto definitivo. La realidad es que estos residuos marcaran la vida de los seres vivos de nuestro planeta cuando las centrales nucleares que los produjeron no sean ni tan solo un recuerdo. La realidad es que en ning\u00fan pa\u00eds se han realizado avances en el campo de la soluci\u00f3n al problema de los residuos nucleares, que las centrales en funcionamiento contin\u00faan produciendo a un ritmo de 75 toneladas por reactor y a\u00f1o.<\/p>\n<p>Pasaremos por encima de mentiras tan evidentes como que la energ\u00eda nuclear \u00abes barata y eficiente\u00bb, f\u00e1cilmente rebatible cuando se recuerda el dinero que hemos pagado y seguimos pagando por la moratoria nuclear, las subvenciones encubiertas al sector, por ejemplo bajo el pretexto de la \u00abtransici\u00f3n a la competencia\u00bb. Apuntemos que tan s\u00f3lo un 33% de la energ\u00eda t\u00e9rmica que genera un reactor nuclear se transforma en energ\u00eda el\u00e9ctrica, con lo que se deshace el mito de la \u00abeficiencia\u00bb; y llegamos a la mentira estrella del discurso del \u00abrenacimiento nuclear \u00bb: las bajas emisiones de C0<sub>2<\/sub>\u00a0de las centrales nucleares, que las hacen necesarias para hacer frente al problema de la mitigaci\u00f3n de los efectos del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>La refutaci\u00f3n de esta mentira tiene dos caras: la demostraci\u00f3n de que la energ\u00eda nuclear no podr\u00eda suponer nunca una alternativa al consumo global de energ\u00eda el\u00e9ctrica (ni siquiera en un escenario de ahorro y eficiencia en el uso de la energ\u00eda), y la demostraci\u00f3n de que la energ\u00eda nuclear s\u00ed que emite gases de efecto invernadero.<\/p>\n<p>De entrada, hay que valorar que conociendo que la mayor parte de las emisiones de C02 y los otros denominados gases de \u00abefecto invernadero\u00bb provienen del transporte, y de la generaci\u00f3n de residuos de todo tipo, resulta dif\u00edcil imaginar como pueden las centrales nucleares reducir dichas emisiones.<\/p>\n<p>Ci\u00f1\u00e9ndonos al campo de la energ\u00eda el\u00e9ctrica, existe un sencillo c\u00e1lculo consistente en comprobar cuantos reactores nucleares habr\u00eda que construir para conseguir la substituci\u00f3n de los aproximadamente 11,5 millones de Gigavatios hora de energ\u00eda el\u00e9ctrica que se produjeron en 2004 a partir de carb\u00f3n, gas y petr\u00f3leo. Teniendo en cuenta que los 440 reactores que funcionaban en dicho a\u00f1o generaron 2,8 millones de Gigavatios hora, si extrapolamos el c\u00e1lculo al total de la energ\u00eda consumida por el transporte y la industria se comprueba f\u00e1cilmente que nos hallamos ante una imposibilidad real.<\/p>\n<p>Pero, insensible a cualquier racionalidad, la mentira de una energ\u00eda nuclear que es \u00abparte de la soluci\u00f3n\u00bb del problema del cambio clim\u00e1tico se ha hecho abrumadora por su reiteraci\u00f3n. Pr\u00e1cticamente no existe p\u00e1gina web, documento, an\u00e1lisis o nota de prensa del lobby nuclear que no insista en lo mismo.<\/p>\n<p>La segunda cara de la misma mentira es m\u00e1s dif\u00edcil de demostrar num\u00e9ricamente, pero se han propuesto diversas aproximaciones. Las centrales nucleares no pueden funcionar sin un combustible, el uranio, que es bastante escaso a la Tierra y se halla muy disperso. Forzosamente se emiten C0<sub>2<\/sub>\u00a0y otros gases al obtener el combustible nuclear. Aunque la fisi\u00f3n de los \u00e1tomos no sea una combusti\u00f3n, la fabricaci\u00f3n del combustible implica el movimiento de ingentes cantidades de mineral, su tratamiento y transporte a largas distancias. Tambi\u00e9n hay que contabilizar las emisiones de las f\u00e1bricas que producen el llamado \u00abenriquecimiento\u00bb del uranio \u2013ya se vio antes la concentraci\u00f3n de este proceso en unas pocas instalaciones\u2013, la fabricaci\u00f3n de las pastillas de combustible y su transporte a las centrales donde se utilizar\u00e1n.<\/p>\n<p>As\u00ed, a partir del estudio de un ciclo completo de funcionamiento de la central de Asc\u00f3 2 (Tarragona), en base a la energ\u00eda generada por una carga completa de combustible nuclear (75 toneladas), y calculando las emisiones de C0<sub>2<\/sub>\u00a0que resultan de la fabricaci\u00f3n del combustible, los transportes implicados, el funcionamiento de la propia central y el transporte de los residuos de media y baja actividad al cementerio nuclear de El Cabril llegamos a deducir cantidades muy elevadas de contaminante, que dependen de diversas variables.<\/p>\n<p>En la hip\u00f3tesis m\u00e1s favorable a las nucleares, se calcula que el ciclo 2001-2005 de funcionamiento de Asc\u00f3 2 emiti\u00f3 un m\u00ednimo de 457.995 toneladas de C0<sub>2<\/sub>\u00a0a la atm\u00f3sfera. Pero este es solo un c\u00e1lculo ideal. Producir el combustible con electricidad generada con gasoil ya generar\u00eda 525.696 toneladas de C0<sub>2<\/sub>. Si se considera que el uranio proviene de un mineral con una riqueza del 0,1% (minas de Rusia o Australia) serian 693.760 toneladas (778.284 utilizando en el proceso electricidad de t\u00e9rmicas de gas-oil). Si el combustible proviene de un mineral con el 0,068% de riqueza (minas de Namibia), emitir\u00eda 873.792 toneladas (971.162, si se produce con electricidad de gas-oil). Si, finalmente, tuviese una riqueza del 0,057% (minas del Kazajst\u00e1n), emitir\u00eda 984-467 toneladas de C0<sub>2<\/sub>, que aumentar\u00edan a 1.089.734 si se fabrica con electricidad producida con t\u00e9rmicas de gas-oil.<\/p>\n<p>Otro aspecto que incrementa las emisiones son las t\u00e9cnicas utilizadas en el enriquecimiento del combustible. El an\u00e1lisis presupone un enriquecimiento por centrifugado (el que consume menos energ\u00eda); en el caso de utilizar t\u00e9cnicas de difusi\u00f3n, m\u00e1s consumidoras, ser\u00eda necesario a\u00f1adir un m\u00ednimo de 250.000 toneladas m\u00e1s de C0<sub>2<\/sub>\u00a0a cada una de las variables de fabricaci\u00f3n del combustible de Asc\u00f3 2, y unas 125.000 toneladas m\u00e1s si en este enriquecimiento por difusi\u00f3n se usase electricidad de t\u00e9rmicas de gas-oil. De aqu\u00ed que con estos dos supuestos aplicados a un combustible de la riqueza del de Kazajst\u00e1n se llegar\u00eda a unas emisiones de 1.464.734 toneladas de C0<sub>2<\/sub>.<\/p>\n<p>Por otra parte, el c\u00e1lculo de la emisi\u00f3n de C0<sub>2<\/sub>\u00a0por unidad de energ\u00eda implica saber exactamente cu\u00e1l es la cantidad de energ\u00eda generada por una carga de combustible. Y es que de las diversas fuentes consultadas se obtienen resultados tan diferentes como 37.563,78 GWh, 33.039,5 GWh, o 29.500 GWh. Lo que har\u00eda variar las emisiones entre un m\u00ednimo de 12,2 Kg por MWh y un m\u00e1ximo de 36,9 quilogramos por MWh (llegando a los 45 y 49 quilogramos por MWh en caso de utilizar t\u00e9cnicas de difusi\u00f3n en el enriquecimiento, con electricidad generada con gas-oil). Incluso siguiendo los datos del Anuario 2001 del Foro Nuclear, yen funci\u00f3n de la riqueza del mineral de uranio, se generar\u00edan entre un m\u00ednimo de 140 y un m\u00e1ximo de 290 Kg. de C02 por MWh; casi tanto como una central t\u00e9rmica de ciclo combinado, y eso sin contar con las emisiones de todo el ciclo de vida de la central.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s ajeno a la realidad que la mentira de unas centrales nucleares que dicen no producir emisiones de efecto invernadero. Pero insensible, a su vez, a estas realidades, a las denuncias que siempre han realizado los cient\u00edficos m\u00e1s responsables, y a las implicaciones \u00e9ticas de su actividad, la industria nuclear continua su campa\u00f1a para conseguir que sus sue\u00f1os de beneficio econ\u00f3mico (y las pesadillas que hacen padecer a millones de seres humanos) no se interrumpan.<\/p>\n<p>Si no consiguen dar con un gobierno lo suficientemente est\u00fapido como para que les pague la totalidad de la estafa de la construcci\u00f3n de nuevas centrales con cargo a los presupuestos del Estado, por lo menos que les garanticen que no les van a cerrar las centrales que a\u00fan funcionan. A eso, en definitiva, se reduce el objetivo de toda la actual campa\u00f1a a favor de la energ\u00eda nuclear.<\/p>\n<p><b>Miguel Mu\u00f1iz Guti\u00e9rrez\u00a0<\/b>es miembro de la\u00a0<b>Coordinadora Tanquem les Nuclears<\/b><\/p>\n<p><b>Publicado en\u00a0<i>Pol\u00e9mica<\/i>, n\u00ba. 95, abril 2009<\/b><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel MU\u00d1IZ GUTI\u00c9RREZ Llevamos padeciendo a\u00f1os de ofensiva propagand\u00edstica favorable a la energ\u00eda nuclear. 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