{"id":5393,"date":"2016-08-17T09:07:56","date_gmt":"2016-08-17T08:07:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/?p=5393"},"modified":"2016-08-17T09:07:56","modified_gmt":"2016-08-17T08:07:56","slug":"la-llama-olimpica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/blog\/2016\/08\/17\/la-llama-olimpica\/","title":{"rendered":"La llama Ol\u00edmpica"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\"><a href=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa1\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2016\/08\/foco_final.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5394 alignleft\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa1\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2016\/08\/foco_final.jpg\" alt=\"foco_final\" width=\"261\" height=\"366\" srcset=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2016\/08\/foco_final-215x300.jpg 215w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2016\/08\/foco_final-108x150.jpg 108w\" sizes=\"auto, (max-width: 261px) 100vw, 261px\" \/><\/a>Es habitual en los grandes eventos dotarlos con un lema complementario de una simbolog\u00eda propia, que los identifica con grandes valores universales y humanos. Es como si con ello se contribuyese al objetivo de modificar lo establecido, lo que subyace en el reclamo de ese mismo lema y su simbolog\u00eda, pero sin la necesidad de implicarse m\u00e1s. Los Juegos Ol\u00edmpicos de Rio de Janeiro, haci\u00e9ndose eco de la realidad de este caos provocado, reclaman \u00a1Un Mundo Nuevo! Una proclama nacida desde la propia necesidad social del pa\u00eds Carioca, que no se diferencia sustancialmente de China, \u00abTongyige shijie, Tongyige mengxiang\u00bb (Un mundo, Un sue\u00f1o) proclamaba la olimpiada de 2008; de Grecia, M\u00e9jico, Sud\u00e1frica, y de la que tampoco escapan Francia, Gran Breta\u00f1a e incluso la mism\u00edsima Deutschland, salvo en la mayor incidencia de esa desigualdad social.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuatrienalmente el universo del capital que fagocit\u00f3 el esp\u00edritu ol\u00edmpico promovido a finales del siglo XIX, avienta valores humanos que el propio sistema acostumbra a pisar. El mayor evento deportivo, que en su fundaci\u00f3n y hasta no hace mucho tiempo estaba ideado para el deporte amateur, transporta su llama eterna al tiempo que abandera la hermandad y la solidaridad, simbolizadas en la conjunci\u00f3n de los aros arco\u00edris en campo blanco. La colorista puesta en escena, contrasta con la dureza y crudeza de millones de microrealidades, de las que la Olimpiada tambi\u00e9n se nutre.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La historia nos cuenta que la llama eterna se obten\u00eda de una vasija c\u00f3ncava que concentraba energ\u00eda solar y provocaba la llama desde la concepci\u00f3n m\u00e1s pura, condici\u00f3n para custodiarla en los templos de Hera y Zeus previo a su distribuci\u00f3n entre las Ciudades-Estados y Estadios donde se desarrollar\u00edan los juegos. En la Roma de la rep\u00fablica y en la del imperio, la ciudad estaba protegida por la llama eterna, custodiada en el templo de Vesta por sus sacerdotisas. La llama, heredera del \u201cfocus publicus\u201d cuya misi\u00f3n era reemplazar el fuego hogare\u00f1o si este se apagaba, era alimentada por valores nobles mostr\u00e1ndose viva e iluminando el templo, mientras que la sola trasgresi\u00f3n de estos la sum\u00edan en la debilidad quedando Roma desprotegida.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La simbolog\u00eda del fuego, en ambos casos, debe llevarnos a la reflexi\u00f3n de la actualidad social constituida bajo la gran crisis fraternal y solidaria que supone el desplazamiento de miles y miles de personas con el presente quebrado y sin poder atisbar un futuro. El aumento de la brecha social sumiendo a miles de personas en la incertidumbre sobre su futuro. El esquilmamiento de los recursos naturales y la apropiaci\u00f3n de lo p\u00fablico defenestr\u00e1ndolo cuando de \u00e9l se nutren bolsillos particulares. En ambos casos subyace la filosof\u00eda del fuego protector y libertador proclamando el necesario concurso individual en la consecuci\u00f3n de lo com\u00fan, avivando las llamas de los pebeteros de la transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a>La llama Ol\u00edmpica de 2016 es irradiada a trav\u00e9s de un pebetero constituido en una escultura cin\u00e9tica que realiza un movimiento toroide, conformando el reflejo de la llama en doce metros de di\u00e1metro. La escultura, seg\u00fan su creador, pone en valor la capacidad del ser humano, y no es menos cierto que la propia Olimpiada muestra la capacidad del logro mediante nuestro propio esfuerzo; la esencia que parece se nos llega a olvidar si de verdad perseguimos un mundo nuevo, un contexto social que urge modificar. La construcci\u00f3n de este ha de ser desde la implicaci\u00f3n individual, en el d\u00eda a d\u00eda. Debemos recuperar nuestra propia esencia e historia que nos orienta en c\u00f3mo afrontar la embestida del capital: El consumo responsable y la econom\u00eda circular, de proximidad, se constituyen como base de la construcci\u00f3n de ese mundo nuevo tan necesario. La econom\u00eda de mercado, con la desregulaci\u00f3n laboral que ampara largas jornadas de trabajo no retribuidas adecuadamente, con la acumulaci\u00f3n de producto b\u00e1sico o no como base especuladora; las consecuencias de la explotaci\u00f3n de recursos para el lucro, ya la estamos catando.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Joseba Santesteban<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><b>Grupo de Comunicaci\u00f3n <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><b>CGT nafarroa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es habitual en los grandes eventos dotarlos con un lema complementario de una simbolog\u00eda propia, que los identifica con grandes<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":5394,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[101],"tags":[],"class_list":["post-5393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5393"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5395,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5393\/revisions\/5395"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}