{"id":2798,"date":"2014-09-14T20:13:36","date_gmt":"2014-09-14T19:13:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/?p=2798"},"modified":"2014-09-14T20:14:38","modified_gmt":"2014-09-14T19:14:38","slug":"miguel-amoros-el-trabajo-asalariado-es-la-clave-que-sustenta-todo-el-sistema-de-dominacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/blog\/2014\/09\/14\/miguel-amoros-el-trabajo-asalariado-es-la-clave-que-sustenta-todo-el-sistema-de-dominacion\/","title":{"rendered":"Miguel Amor\u00f3s: \u00abEl trabajo asalariado es la clave que sustenta todo el sistema de dominaci\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"itemToolbar\">\n<div class=\"itemSocialSharing\">\n<h5 class=\"itemTwitterButton\">Amor\u00f3s (1949), militante del campo libertario, es autor de una veintena de trabajos donde analiza la historia de los movimientos libertario y obrero en Europa. Pepitas de Calabaza ha reeditado uno de ellos: \u00abManuscrito encontrado en Vitoria\u00bb; este fue publicado en 1977 por vez primera<\/h5>\n<div class=\"itemTwitterButton\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.kaosenlared.net\/media\/k2\/items\/cache\/73ef47058ab3cfb72374bce3e2f380a7_XL.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"itemBody\">\n<div class=\"itemFullText\">\n<p><i>Historiador. Te\u00f3rico libertario<\/i><\/p>\n<p><i>Sujetos.- \u00abSolamente aquellos que no fueron corrompidos por el dinero y la pol\u00edtica porque optaron por la marginaci\u00f3n y la resistencia, y aquellos reci\u00e9n llegados que ahora el sistema margina porque no los puede incorporar al mercado, tienen algo que decir\u00bb<\/i><\/p>\n<p>La editorial riojana Pepitas de Calabaza ha reeditado \u00abManuscrito encontrado en Vitoria\u00bb, un texto que, en los a\u00f1os setenta, Jaime Semprun y Miguel Amor\u00f3s firmaron como Los Incontrolados. El texto -un an\u00e1lisis de las huelgas de 1976- considerado como uno de los escritos m\u00e1s esclarecedores de aquellos tiempos de \u00abtransacci\u00f3n\u00bb a la democracia, cuenta con un pr\u00f3logo in\u00e9dito de Miguel Amor\u00f3s donde cuenta el proceso de elaboraci\u00f3n y edici\u00f3n del libro, am\u00e9n de contextualizarlo en aquellos a\u00f1os de revueltas obreras en todo occidente.<\/p>\n<p>&#8211; A fines de los 70, la clase obrera de Europa occidental -incluido el Estado espa\u00f1ol con el ciclo de huelgas de 1976- es derrotada. El Estado se reconvierte de dictadura a democracia.<\/p>\n<p>&#8211; Todav\u00eda quedaba la batalla de Polonia por librar, pero s\u00ed, se puede decir que a finales de los setenta el reflujo de la clase obrera tradicional es imparable. El capitalismo ha triunfado en todos los frentes y se dispone a reestructurarse sobre bases nuevas. La reconversi\u00f3n democr\u00e1tica de la dictadura espa\u00f1ola no tiene otro objeto que facilitar ese triunfo en el \u00e1rea mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>&#8211; La derrota tiene dos or\u00edgenes: el empuje de la reacci\u00f3n, asociada a la oposici\u00f3n (partidos y burocracias sindicales); y los errores cometidos por el movimiento asambleario obrero.<\/p>\n<p>&#8211; En efecto, cabe atribuir la derrota tanto a la unidad entre el franquismo y la oposici\u00f3n pol\u00edtico-sindical, como a la debilidad estrat\u00e9gica del propio movimiento asambleario, incapaz de reaccionar a tiempo contra todos sus enemigos e igualmente incapaz de protegerse con la clandestinidad, debilidad acentuada por la represi\u00f3n y el sabotaje interno de las asambleas, y por la persecuci\u00f3n de militantes partidarios de ellas.<\/p>\n<p>&#8211; El texto habla de c\u00f3mo el movimiento no supo trasladar la lucha a su terreno e imponerla: no ocup\u00f3 los espacios liberados, no destruy\u00f3 el poder del Estado y la oligarqu\u00eda. No se tuvo en cuenta \u00abla famosa f\u00f3rmula de Miguel Bakunin, `el goce destructor es una pasi\u00f3n creadora&#8217;\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; La orden de disparar contra los obreros dada por Fraga pill\u00f3 desprevenido al movimiento, que no se esperaba una tragedia de esa magnitud. El efecto desmoralizador fue grande, y lo que sigui\u00f3 fue una desorientaci\u00f3n general. Nadie sab\u00eda qu\u00e9 hacer. As\u00ed pues, muchos de los militantes asamblearios, aun sin negar el papel de la asamblea, se inclinaron hacia los sindicatos y los parlamentos, para no tener que pasar por otra batalla sangrienta. Otros, pensaron que el salto revolucionario a dar contra el estado era demasiado grande para las fuerzas y la preparaci\u00f3n que se dispon\u00eda, y se decantaron por f\u00f3rmulas h\u00edbridas contemporizadoras con el nuevo statu quo pol\u00edtico y sindical. En cuanto a la frase de Bakunin, hay que considerarla en su contexto, dentro de las pugnas filos\u00f3fico-pol\u00edticas de los j\u00f3venes hegelianos. La destrucci\u00f3n (de lo viejo) y la creaci\u00f3n (de lo nuevo) es un juego dial\u00e9ctico que tiene la historia como escenario. La pasi\u00f3n es el instrumento subjetivo e inconsciente del esp\u00edritu creativo a punto de alcanzar la plenitud con las transformaciones sociales y pol\u00edticas estimuladas por la Revoluci\u00f3n Francesa, muestra de lo que Hegel llama la astucia de la Raz\u00f3n. No significa en absoluto un llamamiento a la insurrecci\u00f3n o al vandalismo.<\/p>\n<p>&#8211; Berl\u00edn, Praga, Budapest, Gasteiz, Buenos Aires: con el estado y el sistema desacreditados, el pueblo se revuelve, pero llega un momento donde no se sabe qu\u00e9 camino tomar y el capital reconstruye su armaz\u00f3n, asimila la disidencia y vuelve a legitimarse.<\/p>\n<p>&#8211; No basta con saber lo que no se quiere; hay que saber lo que se quiere y estar dispuesto a tomar las medidas necesarias para ponerlo en pr\u00e1ctica. Pero la simple enumeraci\u00f3n de oportunidades fallidas no sirve. Cada revuelta de las mencionadas fue diferente a las otras, moviliz\u00f3 fuerzas distintas y su fracaso relativo obedece a una combinaci\u00f3n de factores diferentes. Cada conflicto crea una situaci\u00f3n inestable de doble poder en la que la victoria corresponde al contrincante m\u00e1s decidido y capaz de poner con mayor celeridad toda la fuerza disponible en su platillo de la balanza.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo debemos interpretar la situaci\u00f3n actual, la coyuntura?\u00bfQu\u00e9 direcci\u00f3n debe tomar la lucha emancipadora anticapitalista?<\/p>\n<p>&#8211; La lucha anticapitalista ha de librarse del lastre de ideas caducas heredadas del pasado, especialmente de las que se pretenden modernas, y que como peso muerto la arrastran a la derrota. No hay peor enemigo de la lucha que las ideolog\u00edas, verdaderas religiones secularizadas que oscurecen la conciencia de la realidad y conducen la lucha hacia callejones sin salida. La lucha ha de crear zonas tanto de reflexi\u00f3n libre como de libre experimentaci\u00f3n para contrarrestar su influencia.<\/p>\n<p>&#8211; Los a\u00f1os 70 y la derrota obrera son el comienzo de una vuelta de tuerca en el desarrollo del capitalismo y de la divisi\u00f3n internacional del trabajo siguiendo la misma l\u00f3gica de las leyes del capital pero con la inestimable ayuda de los sorprendentes avances tecnol\u00f3gicos en las comunicaciones.<\/p>\n<p>&#8211; El mundo se transforma m\u00e1s y m\u00e1s en mundo de la mercanc\u00eda, de las finanzas, del Estado. La tecnolog\u00eda se ha vuelto la principal fuerza productiva, sobre la que el capitalismo globalizado se apoya para resolver sus problemas de producci\u00f3n, y la masa asalariada se ha convertido en la principal fuerza de consumo que hace posible la acumulaci\u00f3n cada vez m\u00e1s ampliada de capitales.<\/p>\n<p>&#8211; En las sociedades occidentales, la clase obrera como tal desaparece y, en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, queda laminada en diferentes grupos que no se reconocen entre s\u00ed. Desaparecen tambi\u00e9n los escenarios f\u00edsicos donde se reproduc\u00eda la lucha (f\u00e1brica, barrio) y, mientras tanto, la sociedad permanece silenciosa, ap\u00e1tica, satisfecha en apariencia.<\/p>\n<p>&#8211; El obrero industrial no constituye la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n asalariada en las sociedades capitalistas desarrolladas, y no puede definirse ya como una clase m\u00e1s que desde el punto de vista estrictamente econ\u00f3mico, no pol\u00edtico ni social. Pero no desaparecen los conflictos, lo que sucede es que se dan en otros escenarios: los suburbios, el territorio&#8230; Los protagonistas no son los de antes; la historia les ha jubilado. Los nuevos agentes revolucionarios nacen de las ruinas de la etapa anterior.<\/p>\n<p>&#8211; Aqu\u00ed, el recambio, la transici\u00f3n, ha funcionado sin apenas fisuras. Hoy, a pesar del sost\u00e9n que tiene la historia oficial, junto a los casos de corrupci\u00f3n pol\u00edtica, el desplome del modelo especulativo, asoman luchas. Parece, que estas est\u00e1n protagonizadas por \u00abdesheredados\u00bb, por una juventud que no tiene posibilidad de inserci\u00f3n en el sistema y\/o el mercado laboral.<\/p>\n<p>&#8211; Hemos soportado una larga etapa de resignaci\u00f3n consumista que ha corrompido la mentalidad de la mayor\u00eda asalariada. El sistema desarroll\u00f3 una extraordinaria capacidad de integraci\u00f3n cuyos resultados perduran aun cuando las condiciones de prosperidad mercantil hayan desaparecido. La crisis econ\u00f3mica que ha puesto fin a la alegr\u00eda consumidora no parece que haya acarreado cambios significativos en la forma de pensar y actuar de los ya no tan integrados. Solamente aquellos que no fueron corrompidos por el dinero y la pol\u00edtica porque optaron por la marginaci\u00f3n y la resistencia, y aquellos reci\u00e9n llegados que ahora el sistema margina porque no los puede incorporar al mercado, tienen algo que decir.<\/p>\n<p>&#8211; Resulta curioso que las burocracias sindicales y los partidos se obstinen en lanzar consignas que hablan de crear empleo, algo irreal. No se habla de \u00abderecho a la pereza\u00bb ni de \u00abempleo libre\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; El trabajo asalariado es la clave que sustenta todo el sistema de dominaci\u00f3n. Todos los defensores del orden establecido, son defensores del trabajo. Y todos los que sufren tal orden necesitan trabajar para sobrevivir. El \u00abempleo\u00bb es la zanahoria del poder que determina la actitud sumisa de los explotados frente a la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Por \u00faltimo, reeditar este texto, \u00bfpuede ser \u00fatil para ayudar a que las luchas se re-sit\u00faen en tiempo y espacio, para que la revoluci\u00f3n comience en donde alguna vez se dej\u00f3?<\/p>\n<p>&#8211; La lectura de un texto que ofrece una visi\u00f3n realista de un momento crucial de la pasada lucha de clases nunca est\u00e1 de m\u00e1s, sobre todo si se quiere encarar el presente con una perspectiva hist\u00f3rica, tan necesaria para encontrar el camino perdido de las revoluciones.<\/p>\n<p>Alvaro Hilario para Gara<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/esinformacion.blogspot.com.es\/2014\/04\/miguel-amoros-el-trabajo-asalariado-es.html\" target=\"_blank\">http:\/\/esinformacion.blogspot.com.es\/2014\/04\/miguel-amoros-el-trabajo-asalariado-es.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amor\u00f3s (1949), militante del campo libertario, es autor de una veintena de trabajos donde analiza la historia de los movimientos<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":2538,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2798","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2798","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2798"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2798\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2803,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2798\/revisions\/2803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2538"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2798"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}