{"id":2629,"date":"2014-08-01T13:22:05","date_gmt":"2014-08-01T12:22:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/?p=2629"},"modified":"2014-08-01T13:24:14","modified_gmt":"2014-08-01T12:24:14","slug":"sobre-movimientos-sociales-y-poder-electoral-notas-optimistas-desde-el-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/blog\/2014\/08\/01\/sobre-movimientos-sociales-y-poder-electoral-notas-optimistas-desde-el-2020\/","title":{"rendered":"Sobre movimientos sociales y poder electoral. Notas optimistas desde el 2020"},"content":{"rendered":"<div class=\"panel-pane pane-views-panes pane-intro-debate-panel-pane-3 articulo_debate_titulo\" style=\"color: #3c3c3c;\">\n<div class=\"pane-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<div class=\"view view-intro-debate view-id-intro_debate view-display-id-panel_pane_3 view-dom-id-8dc85dde750272e6bca893b45f4423d2\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<div class=\"view-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<div class=\"views-row views-row-1 views-row-odd views-row-first views-row-last\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<h5 class=\"views-field views-field-title\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><span class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><a style=\"font-weight: bold; font-style: inherit; color: #969696;\" href=\"https:\/\/www.diagonalperiodico.net\/la-plaza\/debates\/23379-nuevo-escenario-y-municipalismo.html\">El Nuevo Escenario Y El Municipalismo<\/a><\/span><\/h5>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"panel-pane pane-views-panes pane-intro-debate-panel-pane-1\" style=\"color: #3c3c3c;\">\n<div class=\"pane-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<div class=\"view view-intro-debate view-id-intro_debate view-display-id-panel_pane_1 view-dom-id-070aeaef88332aa961e8e453d59ec84c\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<div class=\"view-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<div class=\"views-row views-row-1 views-row-odd views-row-first views-row-last\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<div class=\"views-field views-field-body\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">\n<h5 style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">El mapa pol\u00edtico resultado de las Elecciones europeas refleja el definitivo colapso del modelo bipartidista espa\u00f1ol y, l\u00f3gicamente, del r\u00e9gimen que sustenta. Pero esta \u00faltima parte de la afirmaci\u00f3n ha de ratificarse en las pr\u00f3ximas elecciones municipales, donde quedar\u00edan definidas las correlaciones de fuerza reales. \u00bfQu\u00e9 significa lo municipal hoy, en un pa\u00eds fuertemente urbanizado y con buena parte de sus consistorios totalmente endeudados y arruinados? \u00bfQu\u00e9 s\u00e9ntido y contenido pol\u00edtico se le puede dar? \u00bfQu\u00e9 margen hay para lograr mayores cuotas de democracia y justicia?<\/h5>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><a href=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa1\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2014\/06\/DSC_0240.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2435\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa1\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2014\/06\/DSC_0240.jpg\" alt=\"DSC_0240\" width=\"1024\" height=\"576\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"color: #3c3d3c;\">Ya han pasado cinco a\u00f1os desde el 2015. Tiempo de hacer balance de la nueva configuraci\u00f3n del tablero pol\u00edtico en el Estado espa\u00f1ol. Tiempos marcados en el plano estatal por: una\u00a0<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">consolidaci\u00f3n del municipalismo que va m\u00e1s all\u00e1 de las urnas locales<\/strong>\u00a0y propone una activaci\u00f3n pol\u00edtica desde barrios y pueblos; el surgimiento a partir de 2016 del movimiento \u201cToma las plazas y la econom\u00eda\u201d \u2013que aun\u00f3 tradiciones de mareas sindicales, de aquel 15M surgido en 2011 y propuestas de econom\u00edas relocalizadas\u2013;\u00a0<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">la quiebra del bipartidismo que no pudo gobernar en 2019<\/strong>, a pesar de las alianzas estables entre el PP y el PSOE; y la consolidaci\u00f3n de Podemos como primera fuerza pol\u00edtica y referente europeo de los partidos-ciudadan\u00eda. Todo ello se tradujo, adem\u00e1s, en una mayor\u00eda legitimada social y electoralmente para iniciar el proceso constituyente que finalizar\u00e1 el pr\u00f3ximo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Me propongo escribir una serie de notas que ayuden a comprender qu\u00e9 relaciones se transformaron y transformaron este escenario durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Evoluciones que fueron consecuencia de dos factores, fundamentalmente: del descontento mayoritario frente a las embestidas de la agenda neoliberal y del<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">avance de una cultura pol\u00edtica que apunta, en sus medios y en sus fines, a una radicalizaci\u00f3n de la democracia<\/strong>\u00a0en terrenos sociales, econ\u00f3micos y de la cr\u00edtica pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ha sido el papel de los movimientos sociales en este proceso? Los movimientos proponen nuevas gram\u00e1ticas \u2013discursos, formas de hacer y organizarse\u2013 de protesta y de reproducir nuestro mundo. Son buenos, por as\u00ed decirlo, innovando cuando, frente a un descontento may\u00fasculo, las herramientas para su superaci\u00f3n est\u00e1n caducas y no llegan a la poblaci\u00f3n, est\u00e1n cooptadas o son serviles a un status quo. A partir de aqu\u00ed construyen escenarios y herramientas que visibilizan conflictos, ganan legitimidad entre p\u00fablicos descontentos y proponen nuevas articulaciones con otros sectores afectados por injusticias que son \u201cemparentables\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLo llaman democracia y no lo es\u201d fue el principio, que parti\u00f3 de las protestas antiglobalizaci\u00f3n y eclosion\u00f3 en el 15M. Fueron necesarias urdimbres m\u00e1s lentas y subterr\u00e1neas para llegar a sacudir las calles y el mundo laboral en el 2016. \u201cToma la plaza y la econom\u00eda\u201d ocup\u00f3 espacios p\u00fablicos para crear asambleas y dinamizar cooperativas locales. Pero tambi\u00e9n entr\u00f3 en centros de trabajo y en instituciones que favorec\u00edan la aplicaci\u00f3n de la agenda neoliberal. Permiti\u00f3 ser muchos y muchas, a la par que estar articuladas, desde un sindicalismo reconstruido, un revisitado 15M y un movimiento vecinal reactivado. Ampli\u00f3 los niveles de conflicto de manera que los reyes maquiav\u00e9licos \u2013\u00e9lites, monarcas, gestores de la pol\u00edtica autoritaria\u2013) no pudieron persuadirnos de que iban vestidos, de que obraban \u201cpor nuestro bien\u201d. La fusi\u00f3n, descentralizada y aut\u00f3noma, de estas renovadas mareas, que eran reinventados 15Ms para, a su vez, reconstruir un nuevo sindicalismo,\u00a0<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">di\u00f3 una potencia y un sostenimiento a los cambios operados en la parte m\u00e1s institucional del ciclo pol\u00edtico<\/strong>.<\/p>\n<p>Previamente, los a\u00f1os que van del 2000 hasta el 2014, particularmente, son destacables como un saludable entendimiento entre quienes reclamaban m\u00e1s derechos sociales y m\u00e1s protagonismo pol\u00edtico. Los nuevos movimientos globales,\u00a0<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">desde su autonom\u00eda conquistada a finales de los 90<\/strong>, sirvieron de herramientas de indignaci\u00f3n \u2013conflictivas y atrayentes del descontento\u2013 a la vez que de vasos comunicantes \u2013articuladoras\u2013 entre estrategias que iban en la misma direcci\u00f3n: el reforzamiento del municipalismo asambleario, la emergencia de Podemos como partido-ciudadan\u00eda capaz de arrastrar a otras formaciones hacia la radicalizaci\u00f3n democr\u00e1tica, la indisoluble relaci\u00f3n entre la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica \u2013enfocada a necesidades desde la sustentabilidad\u2013 y la cuesti\u00f3n social \u2013participaci\u00f3n, deliberaci\u00f3n y realizaci\u00f3n de otras sociedades\u2013.<\/p>\n<p>Pero los movimientos sociales, siendo condici\u00f3n necesaria de toda transformaci\u00f3n rupturista (son innovadores, su horizonte es \u00e9tico o espiritual y por tanto inspirador y no reducible a tres o cuatro demandas), tienen sus l\u00edmites para sostener cambios profundos en el tiempo. Con excepciones, como el movimiento campesino actualmente o las sociedades alternativas desplegadas por el movimiento obrero entre el XIX y el primer tercio del siglo XX, su actitud conflictiva les lleva a tener dificultades para afianzar procesos amplios \u2013que pasen de necesidades sentidas a necesidades generales\u2013 y largos \u2013que instalen otra cultura, otras instituciones\u2013 de manera que sean referencia deseable para la ciudadan\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de minor\u00edas muy politizadas y activas. El miedo al cambio \u2013aferr\u00e1ndose a retener migajas o beneficios decrecientes\u2013 y la demonizaci\u00f3n del \u201cenemigo populista\u201d \u2013presentados como portadores de utop\u00edas monstruosas e irrealizables\u2013 son la baza psicol\u00f3gica primordial que siempre juegan los de arriba para defenderse.\u00a0<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">Se trata de convencer a los de abajo de lo benigno de seguir confi\u00e1ndoles el poder, la capacidad de decidir y de hacer pol\u00edtica<\/strong>\u00a0desde su dominaci\u00f3n: los ideales y las necesidades de los dominados son posibles y \u201cconcuerdan\u201d con los planes y valores de las \u00e9lites autoritarias. Y si no son \u201cconvencidos\u201d, entonces s\u00ed, entrar\u00edan en juego, con redobladas fuerzas, otras din\u00e1micas como: el aislamiento social \u2013est\u00e1s fuera del \u201csistema\u201d\u2013, la sanci\u00f3n \u2013el cambio no es \u201crentable\u201d\u2013 o la represi\u00f3n \u2013aniquilando o cortocircuitando la capacidad aut\u00f3noma de acci\u00f3n, relaci\u00f3n y empoderamiento de las personas cr\u00edticas y descontentas\u2013.<\/p>\n<p>Por otro lado,<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">\u00a0las instituciones son parcas en la creaci\u00f3n de conflicto<\/strong>, ya que en dicho juego las cartas est\u00e1n marcadas por la banca, la deuda o los grandes medios de comunicaci\u00f3n. Aparte apoyan, a trav\u00e9s de las elecciones y pol\u00edticas encasilladas \u2013seg\u00fan modelos de desarrollo convencional, en gastos presupuestarios por partidas, atendiendo a reformas s\u00f3lo \u201creformistas\u201d\u2013 din\u00e1micas de competencia y sectorizaci\u00f3n de demandas, en lugar de auspiciar paraguas de procesos de cambio global que vienen desde abajo. A lo que hay que a\u00f1adir la menor capilaridad y la menor vitalidad \u2013creatividad, intervenci\u00f3n en lo pol\u00edtico o m\u00e1s cotidiano\u2013 que presentan los movimientos sociales.<\/p>\n<p>Pero entre el 2015 y el 2019 se lograron dos cosas importantes. Primero, congeniar poder electoral pr\u00f3ximo \u2013urnas municipales\u2013 y poder social \u2013movimentista\u2013 para lanzar un \u00f3rdago al poder electoral estatal \u2013urnas generales\u2013 como antesala de la construcci\u00f3n de otro poder pol\u00edtico \u2013nuevas agendas desde nuevas instituciones\u2013. Las candidaturas municipales se transformaron, en s\u00ed mismas, en ejercicios de participaci\u00f3n y de pedagog\u00eda pol\u00edtica cr\u00edtica, a trav\u00e9s de diversas iniciativas electorales abiertas, que\u00a0<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">relegaron a un segundo plano los liderazgos medi\u00e1ticos<\/strong>, la construcci\u00f3n desde siglas pre-existentes y la idea de sustituir los votos por la construcci\u00f3n de otras sociedades.<\/p>\n<p>Y segundo, desde el punto de vista program\u00e1tico, las apuestas por una democracia participativa \u2013abrir instituciones, derechos sociales, econom\u00edas end\u00f3genas y sustentables, declaraci\u00f3n de la ilegitimidad de las deudas impuestas\u2013\u00a0<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">partieron de un apoyo y una inclusi\u00f3n reales hacia las iniciativas de democracia radical\u00a0<\/strong>\u2013gesti\u00f3n directa de recursos p\u00fablicos, deliberaci\u00f3n en plazas y centros de trabajo, relocalizaci\u00f3n de econom\u00edas, potenciaci\u00f3n de redes de cuidados m\u00e1s cotidianos\u2013.<\/p>\n<p>As\u00ed, capilaridad y vitalidad se unieron desde el protagonismo social. Empoderamiento social a trav\u00e9s de la experimentaci\u00f3n de otras sociedades y de una poblaci\u00f3n activa en diversas mareas pol\u00edticas,\u00a0<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">decidiendo no s\u00f3lo cada cuatro a\u00f1os, si no cada cuatro horas<\/strong>\u00a0\u2013directa o delegadamente, pero eligiendolo en cada momento\u2013. Se produjo, pues, un empoderamiento convivencial \u2013sociedades \u201cparalelas\u201d\u2013, base del poder social \u2013cr\u00edtica en la calle\u2013, que utiliz\u00f3 el poder electoral \u2013urnas\u2013 para modificar el poder pol\u00edtico \u2013intervenci\u00f3n institucional en bienes comunes y necesidades generales\u2013.<\/p>\n<p>La rebeld\u00eda permiti\u00f3 el encuentro de reformas rupturistas y revoluciones constructivas.<strong style=\"font-weight: bold; font-style: inherit;\">\u00a0Y desafiantes: se desplaz\u00f3, y no s\u00f3lo se incomod\u00f3, al poder pol\u00edtico<\/strong>. El protagonismo social y la urgencia de abrir fisuras en la agenda neoliberal estuvo en el centro \u2013no en los laterales\u2013 de una diversidad de actores, intereses y culturas pol\u00edticas que operaron de forma aut\u00f3noma y articulada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"views-field views-field-field-autor-a\" style=\"color: #3c3c3c;\">\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><\/div>\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><a style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; color: #966400;\" href=\"https:\/\/www.diagonalperiodico.net\/taxonomy\/term\/23224\">\u00c1ngel Calle Collado<\/a><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"views-field views-field-field-artopi-defopi\" style=\"color: #3c3c3c;\">\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\">Autor de &#8216;La Transici\u00f3n Inaplazable&#8217;<\/div>\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><\/div>\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><\/div>\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><\/div>\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><a href=\"https:\/\/www.diagonalperiodico.net\/la-plaza\/23655-sobre-movimientos-sociales-y-poder-electoral-notas-optimistas-desde-2020.html\" target=\"_blank\">Estraido de Diagonal<\/a><\/div>\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><\/div>\n<div class=\"field-content\" style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit;\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Nuevo Escenario Y El Municipalismo El mapa pol\u00edtico resultado de las Elecciones europeas refleja el definitivo colapso del modelo<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":2632,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[191],"tags":[],"class_list":["post-2629","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-accion-social"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2629"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2629\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2634,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2629\/revisions\/2634"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2632"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/nafarroa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}