{"id":7869,"date":"2014-01-21T09:55:18","date_gmt":"2014-01-21T08:55:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/?p=7869"},"modified":"2014-01-29T13:48:44","modified_gmt":"2014-01-29T12:48:44","slug":"vigencia-de-la-anarquia-carlos-taibo-en-las-jornadas-libertarias-de-cgt-la-safor-pais-valenciano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/archivos\/7869","title":{"rendered":"Vigencia de la anarqu\u00eda. Carlos Taibo en las Jornadas Libertarias de CGT-La Safor (Pa\u00eds Valenciano)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/?attachment_id=7870\" rel=\"attachment wp-att-7870\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7870\" alt=\"Taibo\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2014\/01\/Taibo.jpg\" width=\"275\" height=\"183\" \/><\/a>Los t\u00e9rminos \u201canarquista\u201d y \u201clibertario\u201d resultan sin\u00f3nimos casi perfectos en el \u00e1mbito hispano. Tal vez el adjetivo \u201canarquista\u201d acumule una mayor carga ideol\u00f3gica, y designe a quienes hayan le\u00eddo y sigan los textos de Bakunin, Kropotkin o Malatesta. Pero el polit\u00f3logo y activista Carlos Taibo, que recientemente ha publicado \u201cRepensar la anarqu\u00eda\u201d (Catarata), prefiere a los \u201clibertarios\u201d que, con independencia de si han le\u00eddo o no a los \u201ccl\u00e1sicos\u201d, practican diariamente la autogesti\u00f3n, la acci\u00f3n directa, el apoyo mutuo y la asamblea. \u201cSe da, hoy, una gran ebullici\u00f3n estas pr\u00e1cticas libertarias, aunque es cierto que no de las organizaciones identitariamente anarquistas\u201d, afirma el profesor de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La propuesta libertaria actual deber\u00eda pivotar, a juicio de Carlos Taibo, en torno a tres ejes: una democracia directa y que rechace los liderazgos; una pr\u00e1ctica basada en la acci\u00f3n directa y sin intermediarios; y, por \u00faltimo, la autogesti\u00f3n, que, aunque se vincule habitualmente al mundo del trabajo, puede extenderse a cualquier \u00e1mbito. Se\u00f1ala el polit\u00f3logo que hoy se ha perdido esta cultura autogestionaria que, en cambio, s\u00ed impregnaba al movimiento obrero hispano antes de 1936 y con las colectivizaciones que empiezan ese a\u00f1o. \u201cCon centenares de miles de afiliados y recursos muy notables, el \u00fanico proyecto autogestionario de CCOO y UGT hoy es una agencia de viajes\u201d, ironiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Taibo ha buceado en campos de estudio vast\u00edsimos: La implosi\u00f3n de la URSS y del bloque oriental, la desintegraci\u00f3n yugoslava, el conflicto de Chechenia, el imperialismo estadounidense, la mundializaci\u00f3n, el movimiento antiglobalizaci\u00f3n, la crisis de la Uni\u00f3n Europea, el nacionalismo espa\u00f1ol, el 15-M y el decrecimiento. Incluso en 2010 public\u00f3 \u201cContra los tertulianos\u201d (Catarata). En sus libros y conferencias asoma una cabeza racional y calidosc\u00f3pica, de la que mana una capacidad de an\u00e1lisis extremadamente sutil. Un bistur\u00ed mental que desmenuza las cuestiones tras haberlas previamente categorizado, lo que facilita una comprensi\u00f3n integral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirma el autor de \u201cRepensar la anarqu\u00eda\u201d que el proyecto libertario \u201cha de ser orgullosamente anticapitalista, no meramente antineoliberal\u201d. Porque \u201cuno puede ser un cr\u00edtico radical del neoliberalismo pero no cuestionarse el fondo del capitalismo\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 vienen a cuento estos (grandes) matices? \u201cLa izquierda tradicional de este pa\u00eds nos est\u00e1 diciendo que hemos de volver al 2007 y recomponer el estado del bienestar\u201d, responde, y a\u00f1ade: \u201cNo hay que buscar una salida a la crisis, sino al capitalismo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se apela al \u201cestado del bienestar\u201d tampoco se sabe muy bien a qu\u00e9 responde, realmente, esta acu\u00f1aci\u00f3n. \u201cEl retrato oficial embellece lo que fue esta forma de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica y social, propia del capitalismo, y que bebe de las filosof\u00edas de la socialdemocracia alemana y el sindicalismo de pacto\u201d, apunta Carlos Taibo. Por un lado, el \u201cWelfare State\u201d impide los proyectos autogestionarios, seg\u00fan el polit\u00f3logo, pero adem\u00e1s, mantiene las condiciones de explotaci\u00f3n de los pa\u00edses del Sur, las mujeres y la devastaci\u00f3n ecol\u00f3gica. Por lo dem\u00e1s, en concentraciones y marchas de organizaciones sociales se invoca la defensa de lo \u201cp\u00fablico\u201d. \u201cEst\u00e1 bien -admite el autor de \u201cEl decrecimiento explicado con sencillez\u201d-, pero habr\u00eda que a\u00f1adir los adjetivos \u201cautogestionado\u201d y \u201csocializado\u201d, porque lo p\u00fablico en s\u00ed mismo no es garant\u00eda de nada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede que, por pragmatismo, por travestismo o por la derrota hist\u00f3rica sufrida, la izquierda haya postergado una verdad que los cl\u00e1sicos ten\u00edan muy asumida: la naturaleza de clase del estado. Taibo recuerda que el estado es una instituci\u00f3n al servicio de la clase dominante (aunque ciertamente hay supuestos de alienaci\u00f3n y explotaci\u00f3n que no pasan por la maquinaria estatal). En consecuencia, \u201cme preocupa que cunda la idea de que el estado nos protege\u201d. Porque \u201chay una dimensi\u00f3n represiva, policial-militar y autoritaria de los estados, que precisamente hoy es cada vez m\u00e1s fuerte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un anarquista afirma ser partidario de la democracia directa, se le suele responder que la propuesta es inviable porque el mundo occidental se basa en sociedades complejas. Por eso la idea de democracia directa ha de ir acompa\u00f1ada de cuatro verbos, a juicio de Carlos Taibo: decrecer; desurbanizar; destecnologizar y descomplejizar. A estas alturas de la historia, el decrecimiento es, al menos en el Norte, un imperativo inexcusable. El caso espa\u00f1ol: la huella ecol\u00f3gica es de 3,5, es decir, para mantener la actividad econ\u00f3mica actual, har\u00edan falta tres veces y media los recursos del territorio. Pero no s\u00f3lo se trata de reducir los niveles de consumo y vivir mejor con menos, sino que se deber\u00eda recuperar la vida social, el ocio creativo (frente al monetarizado), repartir el trabajo, reducir las dimensiones de las infraestructuras (administrativas y de transporte) y apostar por la democracia local. En lo individual, otro reto: la sobriedad y la sencillez voluntaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n \u201cdesurbanizar\u201d o volver al mundo rural? Hace un siglo la gente migraba a las ciudades en busca de oportunidades y para vivir mejor, pero en la actualidad, \u201cla mayor\u00eda de nuestras ciudades se han convertido en espacios inhabitables\u201d, apunta el polit\u00f3logo gallego. Cuesti\u00f3n m\u00e1s vidriosa es la de \u201cdestecnologizar\u201d, porque se aduce habitualmente una supuesta \u201cneutralidad\u201d de las tecnolog\u00edas (sus efectos ben\u00e9ficos o perversos depender\u00edan del uso que se les d\u00e9). Carlos Taibo llama a \u201cutilizar con mucha prudencia las tecnolog\u00edas que se nos imponen\u201d. John Zerzan, gran fil\u00f3sofo del anarcoprimitivismo, subraya que todas las tecnolog\u00edas creadas por el capitalismo llevan la impronta de la explotaci\u00f3n y la divisi\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dada la creciente complejidad de las sociedades del Centro del sistema, dar un paso atr\u00e1s, \u201cdescomplejizar\u201d, no parece sencillo. Pero ofrece grandes ventajas. Como recordaba Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n en sus dos \u00faltimos libros, los pa\u00edses del Sur se hallaban en mejores condiciones para hacer frente al colapso civilizatorio, por la inclinaci\u00f3n a vivir en peque\u00f1as comunidades humanas, la mayor conservaci\u00f3n de los v\u00ednculos con la naturaleza y la importancia de la vida social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son \u00e9stas, alternativas que se proponen ante un mundo que vertiginosamente se precipita hacia el colapso, y al que, o se le impone una salida democr\u00e1tica, o puede quedar en manos de un fascismo global. Algo as\u00ed, recuerda Carlos Taibo, es lo que planteaba el escritor y ecologista alem\u00e1n Carl Amery en 2002, cuando public\u00f3 \u201cAuschwitz \u00bfComienza el siglo XXI? Hitler como precursor\u201d. El libro considera un error el pensar que el nazismo se limitaba a un contexto y a un periodo hist\u00f3rico concreto. Ante la escasez de recursos, y la ambici\u00f3n por acumularlos en pocas manos, los principales centros de poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico pueden recuperar en cualquier momento este proyecto (Podr\u00eda considerarse a Bush hijo como uno de los paladines de esta idea).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, Carlos Taibo reconoce el fastidio, el disgusto y la contrariedad que le producen las apelaciones al \u201crealismo\u201d. En el terreno dom\u00e9stico, es lo que en buena medida le lleva a discrepar de los economistas socialdem\u00f3cratas. \u201c\u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tendr\u00edan que pasar para que Izquierda Unida consiguiera una banca p\u00fablica a trav\u00e9s de las instituciones?\u201d, se pregunta. As\u00ed, concluye, \u201cel viejo proyecto libertario de lucha desde abajo resulta mucho m\u00e1s realista\u201d. Pero a veces se critica que los anarquistas sean muy sagaces en la cr\u00edtica al orden existente, pero no tan duchos en aplicar las ideas que pregonan. \u201cEn ese punto hemos de espabilar\u201d, reconoce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cTus ideas son muy respetables, pero poco realistas\u201d. Porque el ser humano es competitivo, feroz con sus iguales, ego\u00edsta y predador. A estos enunciados responde Carlos Taibo: \u201cCada vez estoy m\u00e1s cansado de los proyectos realistas\u201d. Y se apoya en una cita del pensador cat\u00f3lico franc\u00e9s, Georges Bernanos: \u201cEl realismo es la buena conciencia de los bribones\u201d. Ya que, seg\u00fan el autor de \u201cRepensar la anarqu\u00eda\u201d, \u201clo que est\u00e1n haciendo es defender su realidad, la que han construido en provecho de sus intereses\u201d. Por eso, \u201chemos de construir nosotros realidades distintas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus reflexiones, el activista y docente aboga por la creaci\u00f3n de espacios aut\u00f3nomos en los que se funcione con l\u00f3gicas antag\u00f3nicas a las del sistema. \u201c\u00bfNo ser\u00eda esto crear \u201cmicromundos\u201d ensimismados?\u201d, se le interroga desde el auditorio. Una pregunta sagaz y con intenci\u00f3n. Responde Carlos Taibo que estos espacios de autonom\u00eda han de coordinarse entre s\u00ed y mantener como prioridad la lucha contra el sistema. Lo que le lleva a introducir otra cuesti\u00f3n nada balad\u00ed, la gran diferencia -a su juicio- entre la cosmovisi\u00f3n libertaria y la propia de la izquierda tradicional: \u201cla autoconciencia de lo que somos\u201d. Una distinci\u00f3n que, citada de ese modo, pudiera parecer pura metaf\u00edsica, pero que tiene enormes repercusiones pr\u00e1cticas. Para la izquierda tradicional, explica Taibo, en un lado de la barrera se emplaza el sistema, y enfrente, \u201cnosotros\u201d. Ahora bien, seg\u00fan la ideolog\u00eda libertaria, a estos dos frentes se les agrega otro, decisivo: el \u00e1mbito individual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCada uno de nosotros reproduce en su acci\u00f3n cotidiana las l\u00f3gicas del sistema\u201d, acota. Y ello no puede obviarse. No de otra cosa advert\u00eda Castoriadis cuando se\u00f1alaba el \u201cconstante renacimiento de la sociedad capitalista en el seno del proletariado\u201d. Conclusi\u00f3n: \u201cNo reproduzcamos en los espacios aut\u00f3nomos las l\u00f3gicas consumistas, machistas y autoritarias\u201d, alerta el profesor de Ciencias Pol\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ocasiones se le adjudica al anarquismo un \u201cindividualismo feroz\u201d, a lo que Taibo responde que, ciertamente, \u201cse defiende una esfera individual inviolable, pero tambi\u00e9n un colectivismo no coercitivo\u201d. Se da, por tanto, una combinaci\u00f3n del individualismo y de la colectividad, aunque -reconoce Carlos Taibo- \u201choy tenemos carencias en los dos \u00e1mbitos\u201d. En lo individual, superar estas carencias pasa por asumir el decrecimiento (la sobriedad y la sencillez voluntaria) pero, sobre todo, hay un elemento de capital importancia: \u201cel 15-M tuvo un gran efecto vivificador\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto puede explicarse de manera muy tangible. En la eclosi\u00f3n del movimiento de los \u201cindignados\u201d, llegaban a Madrid pensadores de la talla de Edgar Morin o Zygmunt Bauman. En las entrevistas a estos fil\u00f3sofos, El Pa\u00eds sol\u00eda titular de esta guisa: \u201cEl 15-M es un movimiento emocional\u201d. \u201c\u00bfY qu\u00e9?\u201d, se pregunta Carlos Taibo. \u201cEl problema se dar\u00eda si fuera exclusivamente emocional\u0094, a\u00f1ade. Quiere decirse que el 15-M ha contribuido a recuperar una consigna radical (en el sentido etimol\u00f3gico) que procede del mayo del 68 y el movimiento feminista: \u201cLo personal es pol\u00edtico\u201d. Cuando cierra el a\u00f1o, Carlos Taibo ha participado en decenas de conferencias en ateneos, facultades, casales populares y centros sociales. Recuerda que en una asamblea en Majadahonda, un joven intervino para asegurar que el 15-M le hab\u00eda ayudado a socializarse y a recuperarse de una crisis personal. \u201cEso es una buena noticia\u201d, anota Taibo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 cobra vigencia hoy el anarquismo? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n en un punto de ebullici\u00f3n las ideas libertarias? Explica el autor de \u201cLibertarios: Antolog\u00eda de anarquistas y afines para uso de generaciones j\u00f3venes\u201d (Lince) que, en parte, por el hundimiento de las dos cosmovisiones que en el siglo XX compitieron con esta ideolog\u00eda, es decir, la socialdemocracia (que, en el mejor de los casos, aspir\u00f3 a gestionar civilizadamente el capitalismo, y hoy ha sido engullida por \u00e9ste); y el leninismo (entendido como una vanguardia \u201ciluminada\u201d que dirige la revoluci\u00f3n, y una ciencia social que ofrece grandes certezas); a ello se agrega un capitalismo en fase de corrosi\u00f3n terminal, de colapso, acrecentado por una descomunal crisis ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n adquieren nuevos br\u00edos las ideas libertarias en la batallona cuesti\u00f3n sobre la democracia y sus reglas. Se\u00f1ala Carlos Taibo que la palabra \u201cdemocracia\u201d ha sido usurpada por los grandes poderes y, por ello, ser\u00eda aconsejable buscar otro t\u00e9rmino. En el mundo libertario, suele agregarse un adjetivo: la democracia \u201cdirecta\u201d. De ese modo se critica a la democracia \u201cliberal\u201d, que no s\u00f3lo est\u00e1 basada en las desigualdades sino que las ratifica, en la que las decisiones m\u00e1s relevantes son tomadas en la trastienda por las grandes corporaciones financieras, y donde se elige cada cuatro a\u00f1os a representantes que no pueden tomar decisiones sobre las grandes cuestiones, porque les exceden. Adem\u00e1s, \u201ccuando las cosas se ponen feas, la democracia liberal recurre a la represi\u00f3n o a los golpes de estado\u201d, apunta Carlos Taibo. Por eso, remata, \u201clas elecciones constituyen una genuina farsa\u201d. El escritor y activista libertario (de finales del siglo XIX y primeros del XX) Ricardo Mella resum\u00eda el fondo de la pol\u00e9mica cuando, grosso modo, afirmaba que si uno quer\u00eda votar, pod\u00eda hacerlo, pero lo importante era la lucha durante los restantes 364 d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuesti\u00f3n diferente es c\u00f3mo el anarquismo se plantea hacer frente al capital en las empresas y las f\u00e1bricas. Reconoce Carlos Taibo que, actualmente, \u201clas organizaciones anarcosindicalistas contin\u00faan siendo el meollo del movimiento libertario\u201d. Ahora bien, \u201cresultan m\u00e1s interesantes cuanto m\u00e1s se alejan del mundo del trabajo, ya que -en este \u00faltimo supuesto- se centran en las reivindicaciones salariales y ello les aleja de otras luchas: inmigrantes, ecologistas, mujeres o pa\u00edses del Sur\u201d. Taibo recomienda formularle tres preguntas a un sindicalista: \u00bfC\u00f3mo trabajamos? (las palabras \u201calienaci\u00f3n\u201d y \u201cexplotaci\u00f3n\u201d han desaparecido del lenguaje de los grandes sindicatos); \u00bfPara qui\u00e9n trabajamos? (cuestionarse al patr\u00f3n, lo que sin duda hac\u00edan la CNT y la UGT antes de 1936); y , por \u00faltimo, \u00bfQu\u00e9 bienes y servicios producimos? (asegurarnos que no pongan en riesgo la vida de las generaciones venideras). Una trilog\u00eda revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enric Llopis<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Los t\u00e9rminos \u201canarquista\u201d y \u201clibertario\u201d resultan sin\u00f3nimos casi perfectos en el \u00e1mbito hispano. Tal vez el adjetivo \u201canarquista\u201d acumule una mayor carga ideol\u00f3gica, y designe a quienes hayan le\u00eddo y sigan los textos de Bakunin, Kropotkin o Malatesta. Pero el polit\u00f3logo y activista Carlos Taibo, que recientemente ha publicado \u201cRepensar la anarqu\u00eda\u201d (Catarata), prefiere a los \u201clibertarios\u201d que, con independencia de si han le\u00eddo o no a los \u201ccl\u00e1sicos\u201d, practican diariamente la autogesti\u00f3n, la acci\u00f3n directa, el apoyo mutuo y la asamblea. \u201cSe da, hoy, una gran ebullici\u00f3n estas pr\u00e1cticas libertarias, aunque es cierto que no de las organizaciones identitariamente anarquistas\u201d, afirma el profesor de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid.<\/p>\n","protected":false},"author":191,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[55,42,26],"tags":[],"class_list":["post-7869","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-charlas","category-cultura","category-opinion"],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-29 15:05:35","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/191"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7869"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7869\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}