{"id":14451,"date":"2016-12-18T19:06:17","date_gmt":"2016-12-18T18:06:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/?p=14451"},"modified":"2018-05-01T16:45:21","modified_gmt":"2018-05-01T15:45:21","slug":"la-hipotesis-ciudadanista-una-critica-libertaria-de-la-izquierda-del-capitalismo-por-miquel-amoros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/archivos\/14451","title":{"rendered":"La hip\u00f3tesis ciudadanista: Una cr\u00edtica libertaria de la izquierda del capitalismo (Por Miquel Amor\u00f3s)"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/archivos\/14451\/ciudadanismo-5\" rel=\"attachment wp-att-14452\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-14452\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5.jpg\" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5.jpg 500w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5-224x300.jpg 224w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5-149x200.jpg 149w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5-400x537.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><\/a>\u201cLa proletarizaci\u00f3n del intelectual casi nunca genera un proletario. \u00bfPor qu\u00e9?<\/em>\u00a0<em>Porque la clase burguesa, bajo la forma de la educaci\u00f3n, le imparti\u00f3 desde la infancia un medio de producci\u00f3n que \u2014sobre la base del privilegio educativo\u2014 hace que el intelectual sea solidario con dicha clase, y en una medida acaso mayor, hace que esta clase sea solidaria con \u00e9l. Tal solidaridad puede pasar a un segundo plano, e incluso descomponerse; pero casi siempre sigue siendo lo bastante fuerte como para impedir que el intelectual est\u00e9 siempre listo para actuar, o sea, para excluirlo estrictamente de la vida en el frente de batalla que lleva el verdadero proletario.\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>Walter Benjam\u00edn<\/strong>, rese\u00f1a de \u201cLos Empleados\u201d, de Siegfried Krakauer<\/p>\n<p><strong>El capital ha proletarizado al mundo y a la vez ha suprimido visiblemente las clases<\/strong>. Si los antagonismos han quedado subsumidos e integrados y ya no hay lucha de clases, entonces no hay clases. No hay clases rebeldes, ni tampoco sindicatos en el sentido genuino del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>En efecto, si el esc\u00e1ndalo de la separaci\u00f3n social entre poseedores y despose\u00eddos, entre dirigentes y dirigidos, entre explotadores y explotados, ha dejado de ser la fuente principal de conflicto social y <strong>las escasas luchas que se originan transcurren siempre dentro del sistema sin cuestionarlo jam\u00e1s<\/strong>, eso es porque no hay clases en lucha, sino masas a la deriva.<\/p>\n<p>Los sindicatos y los partidos \u201cobreros\u201d, la carcasa de una clase disuelta, persiguen otro objetivo: el mantener la ficci\u00f3n de un mercado laboral regulado y de una pol\u00edtica socialdem\u00f3crata. <strong>Hoy en d\u00eda el obrero es la base del capital, no su negaci\u00f3n<\/strong>. A trav\u00e9s de la tecnolog\u00eda se adue\u00f1a de cualquier actividad y su principio estructura toda la sociedad: realiza el trabajo, transforma el mundo en mundo tecnol\u00f3gico de trabajadores consumidores, trabajadores equipados con artefactos t\u00e9cnicos que viven para consumir.<\/p>\n<p>Fin de una clase obrera aparte, exterior y opuesta al capital, con sus propios valores; tecnificaci\u00f3n, generalizaci\u00f3n del trabajo asalariado, motorizaci\u00f3n y adhesi\u00f3n a los valores mercantiles. Genocidio cultural y fin tambi\u00e9n de la polarizaci\u00f3n abrupta de las clases en el capitalismo. La sociedad no se divide en un 1% de elite financiera que decide y un 99% de masas inocentes y uniformes sin poder de decisi\u00f3n. Las masas se hallan terriblemente fragmentadas, jerarquizadas y comprometidas de grado o por fuerza con el sistema; sus fragmentos intermedios, cada vez m\u00e1s numerosos, enfermos de prudencia, desempe\u00f1an un papel esencial en la complicidad.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n entre oligarqu\u00edas dirigentes por un lado y masas excluidas por el otro queda amortiguada con un amplio colch\u00f3n de clases medias\u00a0<em>(middle class)<\/em>, una categor\u00eda social diferenciada, con sus propios intereses y su propia conciencia \u201cciudadana\u201d. <strong>Las clases medias son al capitalismo de consumo, a la sociedad del espect\u00e1culo, lo que la clase obrera fue para la utop\u00eda socialista y la sociedad de clases<\/strong>.<\/p>\n<p>Las clases medias modernas no se corresponden con la antigua peque\u00f1a burgues\u00eda, sino con las capas de asalariados diplomados ligados al trabajo improductivo. Han nacido con la racionalizaci\u00f3n, la especializaci\u00f3n y burocratizaci\u00f3n del r\u00e9gimen capitalista, alcanzando dimensiones considerables gracias a la terciarizaci\u00f3n progresiva de la econom\u00eda (y de la tecnolog\u00eda que la hizo posible). Son los estudiantes de anta\u00f1o: ejecutivos, expertos, cuellos blancos y funcionarios.<\/p>\n<p>Cuando la econom\u00eda funciona dichas clases son pragm\u00e1ticas, luego partidarias en bloque del orden establecido, o sea, de la partitocracia. <strong>Denominamos\u00a0<em>partitocracia<\/em>\u00a0al r\u00e9gimen pol\u00edtico adoptado habitualmente por el capitalismo<\/strong>. Es el gobierno autoritario de las c\u00fapulas de los partidos (sin separaci\u00f3n de poderes), nacido de un desarrollo constitucional regresivo (que suprime derechos), y constituye la forma pol\u00edtica m\u00e1s moderna que reviste la dominaci\u00f3n olig\u00e1rquica.<\/p>\n<p>El Estado partitocr\u00e1tico determina de alguna forma la existencia privada de las clases en cuesti\u00f3n. El divorcio entre lo p\u00fablico y lo privado es lo que dio lugar a la burocracia administrativo-pol\u00edtica, parte esencial de estas clases. Por su situaci\u00f3n particular, las clases medias son dadas a contemplar el Mercado desde el Estado: lo ven como mediador entre la raz\u00f3n econ\u00f3mica y la sociedad civil, o mejor, entre los intereses privados y el inter\u00e9s p\u00fablico, que es as\u00ed como consideran su inter\u00e9s \u201cde clase\u201d. Igual que la antigua burgues\u00eda, s\u00f3lo que \u00e9sta contemplaba el Estado desde el Mercado.<\/p>\n<p>Sin embargo, Estado y Mercado son las dos caras de un mismo dios \u2013de una misma abstracci\u00f3n- por lo que desempe\u00f1an el mismo papel. En condiciones favorables, las que permiten un consumismo abundante, las clases medias no est\u00e1n politizadas, pero la crisis, al separar el Estado partitocr\u00e1tico del\u00a0<em>Estado del bienestar consumidor<\/em>, determina su politizaci\u00f3n. Entonces de su seno surgen pensadores, analistas, partidos y coaliciones hablando en nombre de toda la sociedad, teni\u00e9ndose por su representaci\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p><strong>Nos encontramos inmersos en una crisis que no s\u00f3lo es econ\u00f3mica sino total<\/strong>. Se manifiesta tanto en el plano estructural en la imposibilidad de una sobrecapacidad productiva y un crecimiento suficiente, como en el plano territorial con los efectos destructores de la industrializaci\u00f3n generalizada. Tanto en el plano material, como en el moral. Sus consecuencias son la multiplicaci\u00f3n de las desigualdades, la exclusi\u00f3n, la degradaci\u00f3n s\u00edquica, la contaminaci\u00f3n, el cambio clim\u00e1tico, las pol\u00edticas de austeridad y el aumento del control social.<\/p>\n<p>En la fase de globalizaci\u00f3n (cuando ya no existe\u00a0<em>clase\u00a0<\/em>obrera en el sentido hist\u00f3rico de la expresi\u00f3n) se ha producido de forma muy visible un divorcio entre los profesionales de la pol\u00edtica y las masas que la padecen, que se acent\u00faa cuando la crisis alcanza y empobrece a las clases medias, la base sumisa de la partitocracia. La crisis considerada s\u00f3lo bajo su aspecto pol\u00edtico es una crisis del sistema tradicional de partidos, y por descontado, del bipartidismo.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n, el amiguismo, la prevaricaci\u00f3n, el despilfarro y la malversaci\u00f3n de fondos p\u00fablicos resultan escandalosos no porque se hayan institucionalizado y formen parte de la administraci\u00f3n, sino porque el paro, la precariedad, los recortes presupuestarios, las bajadas salariales y la subida de impuestos afectan a dichas clases. Las clases medias carecer\u00e1n de pudor, ser\u00e1n indiferentes a la verdad, pero son conscientes de sus intereses, puestos en peligro por la clase pol\u00edtica tradicional.<\/p>\n<p>Entonces, los viejos partidos ya no bastan para garantizar la estabilidad de la partitocracia. <strong>En los pa\u00edses del sur de Europa la ideolog\u00eda ciudadanista refleja perfectamente esa reacci\u00f3n desairada de las clases susodichas. Contrariamente al viejo proletariado que planteaba la cuesti\u00f3n en t\u00e9rminos sociales, los partidos y alianzas ciudadanistas la plantean exclusivamente en t\u00e9rminos pol\u00edticos<\/strong>. Se dirigen a un nuevo sujeto, la\u00a0<em>ciudadan\u00eda,\u00a0<\/em>conjunto abstracto de individuos con derecho a voto.<\/p>\n<p>En consecuencia, consideran la\u00a0<em>democracia<\/em>, es decir, el sistema parlamentario de partidos, como un imperativo categ\u00f3rico, y la delegaci\u00f3n, como una especie de premisa fundamental. As\u00ed pues, el vocabulario progresista y democr\u00e1tico de la dominaci\u00f3n es el que mejor corresponde a su universo mental e ideol\u00f3gico.<strong> Hablan en representaci\u00f3n de una clase universal evanescente, la ciudadan\u00eda, cuya misi\u00f3n consistir\u00eda en cambiar con la papeleta una democracia\u00a0<em>de mala calidad\u00a0<\/em>por una democracia buena, \u201cde la gente\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed pues, el\u00a0<em>ciudadanismo<\/em>\u00a0es un democratismo legitimista que reproduce t\u00f3pico por t\u00f3pico al liberalismo burgu\u00e9s de anta\u00f1o y con mucho alarde trata de correrlo hacia la izquierda. La crema fundadora de las nuevas marcas electorales ciudadanistas proviene principalmente del estalinismo y del izquierdismo; para ella la palabrer\u00eda democr\u00e1tica equivale a una actualizaci\u00f3n de las viejas cantinelas autoritarias y vanguardistas de corte leninista, que todav\u00eda asoman como actos fallidos en la prosodia verbal de algunos dirigentes. Formalmente pues, se sit\u00faa en la izquierda del sistema. Claro, ya que es la izquierda del capitalismo.<\/p>\n<p><strong>La mayor\u00eda de los nuevos partidos y alianzas, dirigidos principalmente por profesores, economistas y abogados<\/strong>, que, inspir\u00e1ndose en el cambio de rumbo de la izquierda populista latinoamericana y griega, o lo que viene a ser lo mismo, aceptando las instituciones actuales como el principal escenario de la transformaci\u00f3n social,<strong> intentan trasladar a los consistorios y parlamentos las energ\u00edas que antes se disipaban en las f\u00e1bricas, en los barrios y en la calle.<\/strong><\/p>\n<p>En realidad <strong>tratan de cambiar una casta burocr\u00e1tica mala por otra supuestamente buena<\/strong> a trav\u00e9s de comicios y posteriores componendas, algo en lo que siempre hab\u00edan fracasado el neoestalinismo y el izquierdismo. Aspiran a convertirse en la nueva socialdemocracia -para el caso ib\u00e9rico, bien constitucionalista o bien separatista. Todo depende de los votos.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n ciudadanista empieza y termina en las urnas. Las reformas dependen exclusivamente de la aritm\u00e9tica parlamentaria, o sea, de la gobernabilidad institucional, algo que tiene que ver m\u00e1s con la predisposici\u00f3n a los pactos de la socialdemocracia vieja o del estalinismo renovado. Se han de conseguir nuevas mayor\u00edas pol\u00edticas \u201cde cambio\u201d para asegurar la \u201cgobernanza\u201d, ya que nadie desea una ruptura social sino una \u201cdemocracia de las personas\u201d: una partitocracia m\u00e1s atenta con sus creyentes.<\/p>\n<p><strong>La desmovilizaci\u00f3n, el oportunismo y la r\u00e1pida burocratizaci\u00f3n que ha seguido a las diversas campa\u00f1as electorales demuestran que los agitadores de la v\u00edspera se vuelven gestores responsables a la hora de instalarse en las instituciones<\/strong>. El resto de los mortales han de conformarse con ser espectadores pasivos del juego mezquino de la pol\u00edtica con sus representaciones gestuales de cara a la galer\u00eda, puesto que la actividad institucional ha eliminado precisamente del escenario a \u201clas personas\u201d. El espect\u00e1culo pol\u00edtico es un poderoso mecanismo de dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p>La derecha del capital ha venido apostando por la desregulaci\u00f3n del mercado laboral y por la tecnolog\u00eda, generando m\u00e1s problemas que los que pretend\u00eda resolver. Por el contrario, imitando el modelo desarrollista latinoamericano, <strong>la izquierda del capital apuesta en cambio por el Estado,<\/strong> ya que en periodos de expansi\u00f3n econ\u00f3mica mundial, con el precio de las materias primas por las nubes, pod\u00eda desviarse parte de las ganancias privadas hacia pol\u00edticas\u00a0<em>sociales,\u00a0<\/em>y en periodos de recesi\u00f3n pod\u00eda evitarse que las masas asalariadas, y sobre todo las clases medias, soportaran todo el coste de la crisis: algo de keynesianismo en el cocido neoliberal.<\/p>\n<p>De ah\u00ed viene una cierta verborrea patri\u00f3tica anti \u201cMerkel\u201d o anti \u201ctroika\u201d, pero no antimercado: se quiere un\u00a0<em>Estado social\u00a0<\/em>soberano \u201cen el marco de la Uni\u00f3n Europea\u201d, es decir, bien avenido con las finanzas mundiales. Aunque la crisis no pueda superarse, puesto que es \u201cuna depresi\u00f3n de larga duraci\u00f3n y alcance global\u201d seg\u00fan dicen los expertos, <strong>la reconstrucci\u00f3n del Estado como asistente y mediador quiere demostrar que se puede trabajar para los mercados en el espacio pol\u00edtico de la izquierda<\/strong>. Y especialmente para el mercado que explota la materia prima \u201csol, playa y discoteca\u201d, el petr\u00f3leo de ac\u00e1.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, los partidos ciudadanistas se creen en estos momentos los m\u00e1s cualificados para dejar las incineradoras en su sitio, respetar la privatizaci\u00f3n de la sanidad, imponer recortes y cobrar nuevos impuestos. Para los ciudadanistas, el Estado es tan s\u00f3lo el instrumento con el que tratar de maquillar las contradicciones generadas por la globalizaci\u00f3n, no el arma encargada de abolirla.<\/p>\n<p>La preservaci\u00f3n del Estado y no el fin del capitalismo es pues la prioridad m\u00e1xima de los nuevos partidos, de ah\u00ed que<strong> su estrategia de\u00a0<em>asalto a las instituciones<\/em>, rid\u00edculo suced\u00e1neo de la\u00a0<em>toma del poder<\/em><\/strong>\u00a0leninista, se apoye sobre todo en los electores conformistas y resignados decepcionados con los partidos de siempre,<strong> y subsidiariamente, en los movimientos sociales manipulados, una vez neutralizado todo lo que pod\u00edan tener de antiautoritario y subversivo<\/strong>. La actividad institucional promueve una lectura reformista de las reivindicaciones colectivas y anula cualquier iniciativa moderada o radical de la base.<\/p>\n<p>En definitiva, el ciudadanismo no trata de cambiar la sociedad sino de administrar el capitalismo \u2013dentro de la eurozona- con el menor gasto para las clases medias y sus apoyos populares. Intenta demostrar que una v\u00eda alternativa de acumulaci\u00f3n capitalista es posible y que\u00a0<em>el rescate de las personas\u00a0<\/em>(el acceso al estatuto de consumidor) es tan importante como el rescate de la banca, es decir, que el sacrificio de dichas clases no solamente no es necesario, sino que es contraproducente: no habr\u00e1 desarrollo ni mundializaci\u00f3n sin ellas. Quiere incorporar al mercado laboral a los excluidos, aumentar el nivel de consumo popular y volver al cr\u00e9dito a mansalva, no transformar de arriba abajo la estructura productiva y financiera. Por consiguiente, <strong>apela a la eficacia y al realismo, no al decrecimiento, los cambios bruscos y las revoluciones.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El voto, el acta de diputado y el pacto son las armas ciudadanistas, no las movilizaciones, las ocupaciones o las huelgas generales<\/strong>. Pocos son los ciudadanistas que se han significado en una lucha social. <strong>Lo que quieren es un di\u00e1logo directo con el poder f\u00e1ctico<\/strong>, y con \u201clas personas\u201d, un di\u00e1logo virtual-medi\u00e1tico. Las clases medias son m\u00e1s que nada clases pac\u00edficas y conectadas al espacio virtual: su identidad queda determinada por el miedo, el espect\u00e1culo y la red.<\/p>\n<p>En estado puro, o sea, no contaminadas por capas m\u00e1s permeables al racismo o la xenofobia tales como los agricultores endeudados, los obreros desclasados y los jubilados asustados, <strong>no quieren m\u00e1s que un cambio tranquilo y pausado<\/strong>, desde dentro, hacia lo mismo de siempre. En absoluto desean la construcci\u00f3n colectiva de un modo de vida libre sobre las ruinas del capitalismo.<\/p>\n<p>Por otra parte, en estos tiempos de reconversi\u00f3n econ\u00f3mica, de extractivismo y de austeridad, hay poco margen de maniobra para reformas, por lo que <strong>los partidos ciudadanistas \u201cen el poder\u201d han de contentarse con actos institucionales simb\u00f3licos<\/strong>, de una repercusi\u00f3n medi\u00e1tica perfectamente calculada. En la coyuntura actual, el nacionalismo resulta de gran ayuda, al ser una mina inagotable de poses.<\/p>\n<p>Las burocracias ciudadanistas dependen de la coyuntura mundial, del Mercado en suma, y \u00e9ste no les es favorable ni tampoco lo ser\u00e1 en el futuro. En definitiva, <strong>sus gestos rompedores ante las c\u00e1maras ha de esconder su falta de resultados cuanto m\u00e1s tiempo mejor<\/strong>, a la espera o m\u00e1s bien temiendo la formaci\u00f3n de otras fuerzas, antiespect\u00e1culo, anticapitalistas o simplemente antiglobalizadoras, m\u00e1s decididas en un sentido (un totalitarismo mucho m\u00e1s duro) o en otro (la revoluci\u00f3n).<\/p>\n<p>El capitalismo declina pero su declive no se percibe igual en todas partes. No se ha considerado la crisis como m\u00faltiple: financiera, demogr\u00e1fica, urbana, emocional, ecol\u00f3gica y social. Ni se tiene en cuenta que fen\u00f3menos tan diversos como la egolatr\u00eda post moderna, el nacionalismo y las guerras perif\u00e9ricas son responsabilidad de la mundializaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p><strong>En el Sur de Europa la crisis se interpreta como un desmantelamiento del \u201cEstado del bienestar\u201d y un problema pol\u00edtico. En el Norte, con el Estado del bienestar a\u00fan mal que bien en pie, tiende a tomarse como una invasi\u00f3n musulmana y una amenaza terrorista, o sea, como un problema de fronteras y de seguridad<\/strong>. Todo depende pues del color, la nacionalidad y la religi\u00f3n de los asalariados pobres (<em>working poor<\/em>), de los inmigrantes y de los refugiados.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n internacional del trabajo concentra la actividad financiera en el Norte europeo y relega el Sur al rango de una extensa zona residencial y tur\u00edstica. Por eso el Sur es mayoritariamente europe\u00edsta y opuesto a la austeridad; su prosperidad depende del \u201cbienestar\u201d consumista norte\u00f1o. El Norte es todo lo contrario; su prosperidad y buena conciencia \u201cdemocr\u00e1tica\u201d dependen de la eficacia sure\u00f1a en el control de los pasos fronterizos y de las aguas mediterr\u00e1neas.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n mesocr\u00e1tica es contradictoria, pues por una parte la ilusi\u00f3n de reforma y apertura domina, pero, por la otra, se impone el modo de vida industrial en burbuja y la necesidad de un control absoluto de la poblaci\u00f3n, lo que a la postre significa un estado de excepci\u00f3n \u201cen defensa de la\u00a0democracia\u201d. A eso Bataille, Breton y otros llamaron \u201cnacionalismo del miedo.\u201d<\/p>\n<p>Las mismas clases que votan a los ciudadanistas en un sitio, votan a la extrema derecha en el otro. <strong>Los libertarios -los amantes de la libertad entendida como participaci\u00f3n directa en la cosa p\u00fablica- <\/strong>han de entender esto como propio de la naturaleza ambivalente de dichas clases, que se dejan arrastrar por la situaci\u00f3n inmediata. <strong>Han de denunciar este estado de cosas, e intentar construir movimientos de protesta aut\u00f3nomos en el terreno social y cotidiano \u201ca defender\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Pero si las condiciones objetivas para tales tareas est\u00e1n dadas, las subjetivas brillan por su ausencia. Hoy por hoy, las clases medias llevan la iniciativa y los ciudadanistas, la voz cantante. No abunda la determinaci\u00f3n de usar la inteligencia y la raz\u00f3n sin dejarse influir por los t\u00f3picos caracter\u00edsticos del ciudadanismo. La abstenci\u00f3n podr\u00eda ser un primer paso para marcar distancias.<\/p>\n<p>No obstante,<strong> la perspectiva pol\u00edtica solamente se superar\u00e1 mediante una transformaci\u00f3n radical \u2013o mejor una vuelta a los comienzos- en el modo de pensar, en la forma de actuar y en la manera de vivir, apoy\u00e1ndose aquellas relaciones extra-mercado que el capitalismo no haya podido destruir o cuyo recuerdo no haya sido borrado<\/strong>. Asimismo mediante un retorno a lo s\u00f3lido y coherente en el modo de pensar: la cr\u00edtica de la concepci\u00f3n burguesa posmoderna del mundo es m\u00e1s urgente que nunca, pues no es concebible un escape del capitalismo con la conciencia colonizada por los valores de su dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La necesaria desaculturaci\u00f3n (desalienaci\u00f3n) que destruya todas las identidades\u00a0<em>de guardarrop\u00eda<\/em>\u00a0(tal como las llama Bauman) que nos ofrece el sistema, as\u00ed como todos los disfraces\u00a0<em>deconstructivos<\/em>\u00a0del individualismo castrado; ha de cuestionar seriamente cualquier fetiche del reino de la mercanc\u00eda: el parlamentarismo, el Estado, la \u201cm\u00e1quina deseante\u201d, la idea de progreso, el desarrollismo, el espect\u00e1culo\u2026, pero no para elaborar las correspondientes versiones \u201cantifascistas\u201d o \u201cnacionales\u201d. No se trata de fabricar una teor\u00eda \u00fanica con respuestas y f\u00f3rmulas para todo, una especie de moderno socialismo de c\u00e1tedra, ni de anunciar la epifan\u00eda de una insurrecci\u00f3n que nunca acaba de llegar.<\/p>\n<p>Tampoco se trata de forjar una entelequia (<em>pueblo fuerte, clase proletaria, naci\u00f3n<\/em>) que justifique un modelo organizativo arqueomilitante y vanguardista, claramente reformista, ni mucho menos de regresar literalmente al pasado, sino, insistimos,<strong> de lo que se trata es de salirse de la mentalidad y la realidad del capitalismo inspir\u00e1ndose en el ejemplo hist\u00f3rico de experiencias convivenciales no capitalistas<\/strong>. La obra revolucionaria tiene mucho de restauraci\u00f3n, por eso es necesario redescubrir el pasado, no para volver a \u00e9l, sino para tomar conciencia de todo el acervo cultural y toda la vitalidad comunitaria sacrificadas por la barbarie industrial. El olvido es la barbarie.<\/p>\n<p>Es verdad que las luchas anticapitalistas a\u00fan son d\u00e9biles y a menudo recuperadas, pero si aguantan firme y rebasan el \u00e1mbito local, a poco que el desarreglo logre aniquilar pol\u00edticamente a las clases medias, pueden echar abajo la v\u00eda institucional junto con el modo de vida dependiente que la sostiene. No obstante, la crisis en s\u00ed misma conduce a la ruina, no a la liberaci\u00f3n, a menos que la exclusi\u00f3n se dignifique y tales fuerzas concentren un poder suficiente al margen de las instituciones. La crisis todav\u00eda es una crisis a medias.<\/p>\n<p>El sistema ha tropezado sobradamente con sus l\u00edmites internos (estancamiento econ\u00f3mico, restricci\u00f3n del cr\u00e9dito, acumulaci\u00f3n insuficiente, descenso de la tasa de ganancia), pero no lo bastante con sus l\u00edmites externos (energ\u00e9ticos, ecol\u00f3gicos, culturales, sociales). Hace falta una crisis m\u00e1s profunda que acelere la din\u00e1mica de desintegraci\u00f3n, vuelva inviable el sistema y propulse fuerzas nuevas capaces de rehacer el tejido social con maneras fraternales, de acuerdo con reglas no mercantiles (como en Grecia), am\u00e9n de articular una defensa eficaz (como en Rojava o en Oaxaca).<\/p>\n<p><strong>La estrategia actual de la revoluci\u00f3n<\/strong> (el uso de la exclusi\u00f3n y las luchas en funci\u00f3n de un objetivo superior) <strong>ha de apuntar -tanto en la construcci\u00f3n cotidiana de alternativas como en la pelea diaria- hacia la erosi\u00f3n de cualquier autoridad institucional, la agudizaci\u00f3n de los antagonismos y la formaci\u00f3n de una comunidad arraigada, aut\u00f3noma, consciente y combativa, con sus medios de defensa preparados<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Los libertarios<\/strong> no desean sobrevivir en un capitalismo inhumano con rostro democr\u00e1tico y todav\u00eda menos bajo una dictadura en nombre de la libertad. No persiguen fines distintos a los de las masas rebeldes, por lo tanto <strong>no deber\u00edan organizarse por su cuenta dentro o fuera de las luchas<\/strong>. Se han de limitar a hacer visibles las contradicciones sociales confrontando sus ideas con las nuevas condiciones de dominaci\u00f3n capitalista. No reconocen como principio b\u00e1sico de la sociedad un contrato social cualquiera, ni la lucha de todos contra todos o la insurrecci\u00f3n permanente; tampoco pretenden basar \u00e9sta en la tradici\u00f3n, el progreso, la religi\u00f3n, la naci\u00f3n, la naturaleza, el yo o la nada.<\/p>\n<p>Pelean por una nueva sociedad hist\u00f3rica libre de separaciones, mediaciones alienantes y trabas, sin instituciones que planeen por encima, sin dirigentes, sin trabajo-mercanc\u00eda, sin mercado, sin egos narcisistas y sin clases. Y asimismo sin profesionales de la anarqu\u00eda. El proletariado existe por culpa de la divisi\u00f3n entre trabajo manual y trabajo intelectual. Igual pasa con las conurbaciones, fruto de la separaci\u00f3n absurda entre campo y ciudad. Ambos dejaran de existir con el fin de las separaciones.<\/p>\n<p>El comunismo libertario es un sistema social caracterizado por la propiedad comunal de los recursos y estructurado por la solidaridad o ayuda mutua en tanto que correlaci\u00f3n esencial. All\u00ed, el trabajo \u2013colectivo o individual- nunca pierde su forma natural en provecho de una forma abstracta y fantasmal. La producci\u00f3n no se separa de la necesidad y sus residuos se reciclan. Las tecnolog\u00edas se aceptan mientras no alteren el funcionamiento igualitario y solidario de la sociedad, ni reduzcan la libertad de los individuos y colectivos. Conducen a la divisi\u00f3n del trabajo, pero si \u00e9sta debiera producirse por causa mayor, nunca ser\u00eda permanente. Al final, ir\u00eda en detrimento de la autonom\u00eda.<\/p>\n<p>La estabilidad va por delante del crecimiento, y el equilibrio territorial por delante de la producci\u00f3n. Las relaciones entre los individuos son siempre directas, no mediadas por la mercanc\u00eda, por lo que todas las instituciones que derivan de ellas son igualmente directas, tanto en lo que afecta a las formas como a los contenidos. Las instituciones parten de la sociedad y no se separan de ella. Una sociedad autogestionada no tiene necesidad de empleados y funcionarios puesto que lo p\u00fablico no est\u00e1 separado de lo privado. Ha de dejar la complicaci\u00f3n a un lado y simplificarse. <strong>Una sociedad libre es una sociedad fraternal, horizontal y equilibrada, y por consiguiente, desestatizada, desindustrializada, desurbanizada y antipatriarcal.<\/strong> En ella el territorio recobrar\u00e1 su importancia perdida, pues contrariamente a la actual, en la que reina el desarraigo, ser\u00e1 una sociedad llena de ra\u00edces.<\/p>\n<p><strong>Miguel Amor\u00f3s<\/strong><\/p>\n<p>Charla en la Cimade, B\u00e9ziers (Francia), 29 de enero de 2016.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><em><a href=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/?attachment_id=14452\" rel=\"attachment wp-att-14452\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-14452\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5.jpg\" width=\"224\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5.jpg 500w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5-224x300.jpg 224w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5-149x200.jpg 149w, https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2016\/12\/ciudadanismo-5-400x537.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><\/a>\u201cLa proletarizaci\u00f3n del intelectual casi nunca genera un proletario. \u00bfPor qu\u00e9?<\/em>\u00a0<em>Porque la clase burguesa, bajo la forma de la educaci\u00f3n, le imparti\u00f3 desde la infancia un medio de producci\u00f3n que \u2014sobre la base del privilegio educativo\u2014 hace que el intelectual sea solidario con dicha clase, y en una medida acaso mayor, hace que esta clase sea solidaria con \u00e9l. Tal solidaridad puede pasar a un segundo plano, e incluso descomponerse; pero casi siempre sigue siendo lo bastante fuerte como para impedir que el intelectual est\u00e9 siempre listo para actuar, o sea, para excluirlo estrictamente de la vida en el frente de batalla que lleva el verdadero proletario.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Walter Benjam\u00edn<\/strong>, rese\u00f1a de \u201cLos Empleados\u201d, de Siegfried Krakauer<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>El capital ha proletarizado al mundo y a la vez ha suprimido visiblemente las clases<\/strong>. Si los antagonismos han quedado subsumidos e integrados y ya no hay lucha de clases, entonces no hay clases. No hay clases rebeldes, ni tampoco sindicatos en el sentido genuino del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto, si el esc\u00e1ndalo de la separaci\u00f3n social entre poseedores y despose\u00eddos, entre dirigentes y dirigidos, entre explotadores y explotados, ha dejado de ser la fuente principal de conflicto social y las escasas luchas que se originan transcurren siempre dentro del sistema sin cuestionarlo jam\u00e1s, eso es porque no hay clases en lucha, sino masas a la deriva.<\/p>\n","protected":false},"author":191,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[26,136],"tags":[],"class_list":["post-14451","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","category-refugiados"],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-09-28 05:19:25","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14451","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/191"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14451"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14451\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14451"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14451"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/bizkaia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14451"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}