LA HORMIGA 23 – Octubre 2021

Yes we can
Echad cuentas la de años que han transcurrido, desde que el primer afroamericano llegó a ser presidente de los EEUU. Lo logró (entre muchos factores) con una campaña mediática que caló en el pueblo americano: “Yes, We Can.” y así fue. La historia podrá decir de él que no fue mal presidente, que consiguió materializar algunas de sus promesas etc. Lo que nos interesa es que supo transmitir a sus conciudadanos la importancia de sus votos, supo hacerles ver que, si quieren cambios, éstos no surgen solos, sino siempre nacen del resurgir de la sociedad, de las masas como diría Kant.

IÑURRIA 107

YO TENÍA UN SUEÑO: De pequeños, todos tenemos sueños e ilusiones, algunas queríamos ser astronautas, taxistas, ricos o famosos, futbolistas, modelos etc. Te ibas a dormir y te endulzabas con tus pensamientos. Creo que los de cierta edad, todos hemos calculado cuántos años íbamos a tener en el año 2000. Todo sonaba tan lejano, tan irreal, pero tan alcanzable e ilusionante. Y llega de repente, y ¡zas! Te has hecho mayor, y ya no buscas muchos de tus sueños porque la realidad te ha superado, te agobia el trabajo, la vida no es tan ideal como te la habías imaginado y ya no te duermes bien porque los objetivos te  achicharran la cabeza, llegando incluso a desilusionar mas que animar, y más si tienes algún jefe que mas que incentivar se convierte en un agente Tóxico en tu vida y trayectoria laboral.

Pero la vida evoluciona, después de los estudios llega el trabajo, con sus altos y bajos, con sus recompensas y sin sabores. ¿Dónde quedaron todas esas ilusiones? Menos mal que la vida te va dando otras alegrías por las que vivir y luchar: familia, hijos/as, nietos, descubrir nuevos hobbies, compañeros por los que luchar…

Iñurria 105: Boletin CGT en BBVA

Una vez más, la realidad supera la ficción, el ser humano no es capaz de hacer frente a todo lo que conlleva un contagio masivo: manejo de la información, redistribución de la población humana, confinamientos etc. Es triste, pero nos sobrepreocupamos por algunos asuntos, y no queremos ver otros –mucho más grades– y que los tenemos ahí delante: al día mueren 8.500 niños por hambre, mientras que  seguimos derrochando y tirando comida. El planeta tierra se resquebraja por todas partes: la contaminación, el deshielo nos está advirtiendo de los efectos que vamos a padecer y ni así algunos se lo creen.

Hagamos algo, pero hagámoslo ahora…o luego será tarde.