{"id":1935,"date":"2016-10-12T10:44:55","date_gmt":"2016-10-12T10:44:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cgt-lkn.org\/araba\/?p=1935"},"modified":"2017-04-02T08:21:58","modified_gmt":"2017-04-02T08:21:58","slug":"12-de-octubre-de-1497-cronica-del-genocidio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/araba\/blog\/archivos\/1935","title":{"rendered":"12 DE OCTUBRE DE 1497: CR\u00d3NICA DEL GENOCIDIO"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Tambi\u00e9n hab\u00eda ni\u00f1as y ni\u00f1os, la mayor\u00eda no resistieron el largo viaje atravesando parte del Atl\u00e1ntico y del Mediterr\u00e1neo. La mujer solo sali\u00f3 dos veces a cubierta, cuando vinieron a buscarla para violarla varios de los hombres de las espadas y las cruces. La sacaron a ella, a la joven Anaqua\u2026<\/strong><\/span><\/p>\n<div><a title=\"Octubre de 1497: Cr\u00f3nica del genocidio\" href=\"http:\/\/kaosenlared.net\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/aconqui.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"attachment-medium size-medium wp-post-image alignleft\" src=\"http:\/\/kaosenlared.net\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/aconqui-300x244.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" srcset=\"http:\/\/kaosenlared.net\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/aconqui-300x244.jpg 300w, http:\/\/kaosenlared.net\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/aconqui-55x45.jpg 55w, http:\/\/kaosenlared.net\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/aconqui.jpg 600w\" alt=\"aconqui\" width=\"300\" height=\"244\" \/>Imagen:\u00a0Imagen: Campa\u00f1a espa\u00f1ola de genocidio contra la poblaci\u00f3n de Hispaniola (hoy Hait\u00ed y la Rep\u00fablica Dominicana), ilustrada por Fray Bartolom\u00e9 de las Casas.<\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div>En la bodega del barco no se ve\u00eda nada, solo se escuchaba el ruido de las olas rompiendo contra la madera que surcaba aquel mar infinito, Adassa miraba al resto de mujeres y hombres encadenados, hab\u00edan pasado varias semanas, el tiempo se hab\u00eda perdido, quiz\u00e1 pod\u00edan haber sido a\u00f1os encerrados en aquella oscuridad, alimentados con las sobras de la comida de los hombres de hierro, aquellos barbudos que hab\u00edan ganado la guerra, invadiendo cada rinc\u00f3n de su adorada y m\u00e1gica Achinech.<\/div>\n<p>Varios miembros de su pueblo yac\u00edan muertos engrilletados, sus cuerpos en descomposici\u00f3n generaban un ambiente insoportable, entre el olor de las heces y el sudor de unos cuerpos maltratados desde que salieron de las tierras de los antepasados.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda ni\u00f1as y ni\u00f1os, la mayor\u00eda no resistieron el largo viaje atravesando parte del Atl\u00e1ntico y del Mediterr\u00e1neo. La mujer solo sali\u00f3 dos veces a cubierta, cuando vinieron a buscarla para violarla varios de los hombres<\/p>\n<p>de las espadas y las cruces. La sacaron a ella, a la joven Anaqua y a Ataytana que era casi una ni\u00f1a de nos m\u00e1s de doce a\u00f1os.<\/p>\n<p>Su recuerdo era turbio, solo ten\u00eda presente los golpes, el inmenso dolor, las risas de los que se autodenominaban \u201cConquistadores\u201d, que las tuvieron varias horas atadas en la proa del velero, mientras aquellas bestias del mal les hac\u00edan de todo, cometiendo todo tipo de atrocidades, incluso vio cuando arrojaron al mar los cuerpos desnutridos de varios de sus hermanos de sangre.<\/p>\n<p>De repente el mar dej\u00f3 de hacer ruido, entraron en una zona donde el nav\u00edo casi no se mov\u00eda, solo se escuchaban los gritos y arengas de los hombres armados, carcajadas y conversaciones ininteligibles en aquel idioma desconocido, aunque la guerra durara tantos a\u00f1os en la isla de la monta\u00f1a gigante del Dios del Sol.<\/p>\n<p>Not\u00f3 como la embarcaci\u00f3n se paraba, voces en un tono de recibimiento, cuerdas que amarraban y un olor desconocido, una mezcla de hedor a muerte y pescado podrido, una sensaci\u00f3n de miedo atroz les invadi\u00f3, no sab\u00edan donde estaban, solo que era muy lejos de su tierra, a una distancia tan grande que ser\u00eda imposible regresar.<a href=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/araba\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/IMG-20161012-WA0001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-1936\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/araba\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/IMG-20161012-WA0001-300x200.jpg\" alt=\"img-20161012-wa0001\" width=\"350\" height=\"233\" \/><\/a><\/p>\n<p>Entre un ruido atronador se abrieron las puertas de aquel infierno, bajaron los hombres con los l\u00e1tigos y aquellas varas de madera fina, con las que les pegaban en las pantorrillas a los hombres, y en los pechos a las mujeres. La levantaron en volandas entre dos, sus hermanas y hermanos gritaban atemorizados, todo eran golpes, gritos, m\u00e1s sangre, llantos de los beb\u00e9s que eran arrebatados de los brazos de las madres por aquellos seres infernales.<\/p>\n<p>Al rato se vieron bajando la escalerilla del barco encadenados de pies y manos, una de las mujeres capturada en el norte de la isla abort\u00f3 seg\u00fan lleg\u00f3 a tierra, se le sali\u00f3 el chiquit\u00edn inundado en sangre, los de las armaduras la patearon en el suelo, le gritaban pero ninguna de las mujeres y hombres cautivos entend\u00edan nada, uno de los castellanos, el que ten\u00eda afeitada parte de la cabeza y vest\u00eda como una mujer, con cruces en el cuello y en las manos, tom\u00f3 al beb\u00e9 muerto, dijo una especie de rezo y le hizo una cruz invisible en la frente antes de arrojarlo al mar como si fuera basura.<\/p>\n<p>Los metieron a todos en un carro de madera con rejas arrastrado por bueyes, una inmensa jaula y los llevaron desde el puerto hasta un peque\u00f1o poblado, las casas no eran de piedra seca, tampoco viv\u00edan en cuevas, eran viviendas como de barro, pintadas de blanco, de las que sal\u00edan personas que no parec\u00edan soldados, los rodeaban, re\u00edan, tambi\u00e9n gritaban y les lanzaban escupitajos.<\/p>\n<p>Adassa sentada meti\u00f3 la cabeza entre las rodillas, estaba medio desnuda, hac\u00eda mucho fr\u00edo en aquel mes de octubre de 1497, en otras jaulas hab\u00eda m\u00e1s gente cautiva, mujeres y hombres con los ojos rasgados, algunos de piel morena, hablaban otra lengua desconocida, los guanches los miraban, ellos les devolv\u00eda la mirada atemorizados, les un\u00eda la esclavitud, el genocidio de sus hermanas y hermanos, ambos ven\u00edan de tierras lejanas, de m\u00e1s all\u00e1 del horizonte, los carros inundaron el patio de aquel poblado, una mezcla de culturas ancestrales en manos de los verdaderos salvajes.<\/p>\n<p>La sangre manchaba el suelo de una tierra de un color blanco antes nunca visto, llantos de ni\u00f1as y ni\u00f1os, alaridos de dolor de mujeres y hombres torturados, piel y hueso, mientras los monjes met\u00edan entre las rejas cruces de metales de varios colores, trataban como de tocarles las cabezas, entonaban sus rezos, algunos llevaban capuchas marrones o negras, ninguno de los ind\u00edgenas entend\u00eda nada, al otro lado de la prisi\u00f3n met\u00e1lica los que iban armados met\u00edan sus espadas y les pinchaban sus fr\u00e1giles cuerpos.<\/p>\n<p>Amaneci\u00f3 un d\u00eda gris, el cielo era rojo, Adassa mir\u00f3 a su alrededor y solo hab\u00eda muerte, desolaci\u00f3n, hombres borrachos que dorm\u00edan en el suelo, llegaban carretas con caballos, una multitud que los rode\u00f3 en pocos minutos, entregaban bolsas repletas de trozos de metal redondo y brillante, discut\u00edan, sacaban a la gente de las jaulas y se los llevaban atados por el cuello.<\/p>\n<p>Un hombre muy gordo que ol\u00eda muy mal le toc\u00f3 el pecho con una vara de madera, abrieron la celda met\u00e1lica y la sacaron, le miraron los dientes, la tocaron bajo la ropa, su sexo, el pecho y en pocos minutos le pusieron un collar de hierro, en un instante le vino a la mente un universo de recuerdos de su vida en la isla amada desde que naci\u00f3 en el bosque de Taganana, tambi\u00e9n envejeci\u00f3 un mill\u00f3n de a\u00f1os, ya nada ten\u00eda sentido m\u00e1s que intentar sobrevivir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/araba\/?p=1935&amp;preview=true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1938\" src=\"https:\/\/www.cgt-lkn.org\/araba\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2016\/10\/IMG-20161012-WA0003-300x300.jpg\" alt=\"img-20161012-wa0003\" width=\"400\" height=\"400\" 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