MANIFESTACIÓN 18 DE MARZO CONTRA LA CENTRAL NUCLEAR DE GAROÑA

LOS SINDICATOS ANTE LA CENTRAL NUCLEAR DE GAROÑA

 

Los presidentes de los Comités de las empresas más significativas de Álava se han sumado al manifiesto “Cerrar Garoña es posible con un compromiso real y compartido”, donde se exige el cierre definitivo de la central nuclear de Garoña. De forma inexplicable la amenaza de su reapertura sigue a marzo de 2017 más vigente que nunca. En este sentido los sindicatos abajo firmantes hacemos pública la siguiente declaración:

La central nuclear de Garoña no es necesaria para asegurar el abastecimiento energético, ni por supuesto el desarrollo económico, sólo se justifica por el interés usurero de sus dos empresas propietarias Iberdrola y Endesa. Iberdrola con un beneficio neto en 2016 de 2.705 millones, un 12% más que el año anterior, y Endesa de 1.411 millones, un 30 % más, a pesar de la caída de las ventas en un 7%.

Mientras la crisis ha golpeado a la inmensa mayoría, con sus secuelas de paro, empeoramiento de las condiciones laborales de sus propios trabajadores, e incluso la aparición del doloroso fenómeno de la pobreza energética; Iberdrola y Endesa pese a la reducción en la demanda energética y el exceso de potencia instalada, han seguido incrementando paradójicamente sus beneficios, gracias a su configuración como oligopolio eléctrico que les permite imponer las normas del mercado eléctrico. Para ello han configurado toda una red clientelar, tan bien engrasada como las “puertas giratorias”, que hunde sus raíces hasta el mismo Consejo de Seguridad Nuclear.

Los sindicatos que formamos parte de Araba sin Garoña, llevamos años demandando un plan de revitalización económica de los municipios que se encuentran en la órbita de la central, desde la perspectiva de su desmantelamiento, como viene recogido en la Orden de 11 de marzo de 2015 que prevé un incremento de los fondos adicionales a los municipios del entrono de las centrales nucleares. Todo ello desde el convencimiento de que el mejor plan económico, es eliminar el riesgo que supone la reapertura de esta peligrosa y obsoleta central nuclear, ya que sólo su cierre definitivo puede garantizar la salud de trabajadores y trabajadoras, de la población en general y asegurar nuestro futuro.

Respecto de los posibles efectos negativos sobre el empleo que su cierre definitivo pudiera eventualmente acarrear, recordar que su desmantelamiento supondría generar un número de empleos muy superior al que se lograría con su reapertura, y como en el caso de Zorita al menos para los próximos 10 años. El desmantelamiento de Garoña posibilita la creación de empleo, la reactivación económica de la zona, y sobre todo, no sacrifica la seguridad de las personas en el altar del reparto de dividendos (Iberdrola ha aumentado el reparto de dividendos con cargo a los resultados de 2016 en un 11% y Endesa en un 30%, respecto al ejercicio anterior).

Por estos motivos, hacemos un llamamiento a la clase trabajadora a acudir a la manifestación que pidiendo el cierre definitivo de la central tendrá lugar el sábado 18 de marzo a las 7 de la tarde desde la Plaza de la Virgen Blanca.

 

 

CC.OO- C.G.T.- CNT- ELA- ESK- HIRU-STEILAS-UGT